jueves, 9 de agosto de 2018

CUANDO SE SECA EL ARROYO

CUANDO SE SECA EL ARROYO, se definen nuestras prioridades 
"Una reflexión en el camino"
Por Guillermo Ávila


"Pasados algunos días, se secó el arroyo, porque no había llovido sobre la tierra" 1Reyes 17:7

El agua es un recurso vital y fundamental para el desarrollo de la vida, los seres humanos no podemos vivir sin ella.
El agua constituye el 70 % de nuestro cuerpo, y nos es necesaria todos los días para sobrevivir, sin ella inevitablemente moriremos.

¿Hay algo más vital que el agua para los seres humanos?

¡SI, El Agua Viva!
Es el recurso más vital para el desarrollo del hombre sobre esta tierra, es el recurso espiritual diseñado por Dios para su desarrollo y propósito.
El Agua viva nunca se agota, es eterna, y satisface las necesidades más profundas del alma.

Jesús declaró: "Todo el que beba de esta agua volverá a tener sed, pero el que beba del "Agua viva" que yo le daré, no volverá a tener sed jamás, sino que dentro de él, esa "Agua viva" se convertirá en un manantial del que brotará vida eterna"
Y alzando su voz dijo: "Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba"
"¡Vengan todos los sedientos, vengan a las aguas! Aunque no tengan dinero, ¡Vengan, compren y coman!"

El agua natural solo satisface nuestras necesidades físicas, no posee virtud para quitar los males que nos confronta la vida, no quita nuestros miedos y temores, no quita nuestros traumas y sentimientos de culpa, ni quita nuestras rebeliones, pero el "Agua viva" satisface nuestra sed espiritual, y nos libera de todos los males de esta vida.
El precio para obtener y beber de esta "Agua viva" es alto, no es oro ni plata, es nuestra propia vida a cambio de su Vida.
"Si alguno quiere venir a mí, y no renuncia a todo, y aún a su propia vida, no es digno de mí" 

NUESTRO TEXTO
"Pasados algunos días el arroyo se secó, porque no había llovido sobre la tierra" 

Nuestro texto describe un momento crítico en la vida del profeta Elías, el arroyo del cual había bebido durante muchos días, a causa de una gran sequía que afectaba a Israel, se había secado. 
Grandes civilizaciones como Los Mayas, Los Asirios, y del mediterráneo oriental, sucumbieron bajo grandes sequías, no pudieron sobrevivir a esa crisis.
Así también en tiempos de Elías no había llovido sobre la tierra; el hambre, la muerte, la sequedad golpeaban  la nación.
Lo paradojal de nuestra historia es, que el causante de esta gran sequía era el mismo Elías, que en obediencia a Dios había declarado este juicio delante del rey Acab por causa de la apostasía de Israel, quienes habían cambiado el culto a Jehová su Dios, por el culto a "Baal" introducido por Jetzabel, su esposa, princesa fenicia devota de este dios, y que ahora, el propio Elías sufría los efectos de esta gran sequía sobre su propia vida.
Elías era uno de los 7.000 israelitas que no habían doblado sus rodillas ante "Baal" a quién le atribuían la lluvia y la fertilidad de las cosechas, y resistían esta actitud engañada y apóstata de su pueblo, orando y humillando su corazón delante de Dios.
Dios había escuchado esa oración y en respuesta a ese clamor, Dios había llamado a Elías a esta misión; restaurar el corazón de su pueblo al verdadero Dios.

El profeta Elías había obedecido fielmente su llamado, se había presentado delante del rey, y le había declarado que no llovería sobre la tierra, hasta que por su palabra lo ordenara.
Elías se había refugiado entre las montañas, en una quebrada profunda junto al arroyo Querit, como Dios le había mandado hasta que volviera a llover sobre la tierra.
Elías se había alimentado de la comida que le traían los cuervos diariamente y había bebido del arroyo Querit, como Dios se lo había ordenado.
Dios lo había protegido y cuidado hasta ese día, en que el arroyo se secó.

LA CRISIS DEL ARROYO SECO

¿Por qué Dios permitía que el arroyo se secara?
¿Por qué Dios permitía que viviera esta crítica experiencia, si Elías había obedecido en todo?
¿No era lógico pensar que Dios lo protegiera hasta que volviera a llover sobre la tierra, considerando que aún faltaban más de dos años de sequía?

Los "Por qué" es lo primero que surge en nuestra mente, cuando enfrentamos alguna crisis, como la que estaba viviendo Elías.
¿Por qué Dios permitió que el arroyo se secara?
¿No tenía poder Dios para protegerlo hasta el final, y evitar así su sufrimiento?

LA VERDADERA FE DEBE SER PROBADA

Sin duda, la FE de Elías estaba siendo probada.
QUERIT: significa separar, cortar, quebrar.

Elías estaba siendo preparado por Dios para un servicio mayor, un desafío mayor, que demandaría una fe más crecida, más madura, y él no lo sabía.
Dios no necesita darnos explicaciones de cada uno de sus actos. El es Soberano y Señor; y el cumplimiento de su Propósito Eterno, diseñado para los hombres está por sobre nuestros particulares intereses, porque mayor que nosotros es Dios y su voluntad, y necesitamos aprender a creer, y a confiar en nuestro buen Dios y Padre.
Elías como todo aquel que es llamado a servirle, necesitaba ser formado, pues el justo por su fe vivirá.

Así también lo expresa en su experiencia el apóstol Pedro: "Es necesario que seamos probados, para que sometida a prueba nuestra fe, mucho más preciosa que el oro (el cuál aunque perecedero se prueba con fuego) para que sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo"
El horno de fuego, es lo único que separa el oro de la escoria.
Es un proceso que deben vivir necesariamente todos los creyentes en el mundo: "Resistid firmes en la fe, sabiendo que las mismas exigencias de sufrimientos se van cumpliendo en nuestros hermanos en todo el mundo"

Dios en su Hijo ha venido a restaurar su Propósito Eterno sobre esta la tierra, porque de Él, por Él, y para Él son todas las cosas, y la restauración de su gobierno en la vida de los hombres, es fundamental.
¿Quién impedirá su cumplimiento?

Es la forma, como Dios perfecciona su voluntad en nuestras vidas, su gobierno; como Dios restaura su imagen y semejanza en los hombres; así también está escrito acerca del Hijo:  "El Hijo por lo que padeció aprendió la obediencia"
¿De qué manera Dios puede perfeccionar nuestro carácter, y conformarnos a su Hijo?
¿De qué manera Dios puede separar en nosotros lo puro de lo impuro, lo vil de lo santo, para prepararnos como su iglesia, santa, y sin manchas para su venida?

LA PRUEBA DE LAS PRIORIDADES

El pecado, es rebelión al gobierno de Dios. 
La cultura de este mundo ha trastocado el orden de las prioridades en la vida, el humanismo ha puesto al hombre como centro, y ha procurado eliminar del todo la influencia de Dios en el desarrollo de la la vida, personal, familiar y social.

Elías frente al arroyo seco, es llevado por Dios a confrontar el orden de sus prioridades, a definir el lugar que Dios ocupará en su vida para su servicio. 
Esto para Dios es prioritario.
¿Podría alguien servirle sin estar dispuesto a obedecerle?
¿Podría alguien perseverar en su servicio, frente a las adversas circunstancias que la vida lo confronta?
¿Podría alguien edificar para Dios, sin poner primero el fundamento?
Elías debía confirmar en su vida el gobierno de Dios, quién era su Señor.

SU OBEDIENCIA POR SOBRE SUS NECESIDADES

Elías tenía en sus manos las llaves para evitar su sufrimiento, saciar su necesidad de agua, en su boca Dios había puesto la palabra, la decisión, para hacer llover sobre la tierra.
Dios le había entregado las llaves para cerrar y abrir el cielo.
Sería su decisión.

Es la prueba mayor en la fe de todo creyente, lo que transforma a un creyente en un discípulo de Cristo. 
Su obediencia al Señor por sobre sus necesidades, rendir su voluntad a la de Él, es lo definirá y determinará quién es nuestra prioridad en la vida, quién es verdaderamente su Señor y Dios. 
"Es ser trasladado de la potestad de las tinieblas al reino de su amado Hijo"
La desobediencia siempre tendrá más de alguna excusa y justificación.

SI ELÍAS HACÍA LLOVER SOBRE LA TIERRA, evitaría su sufrimiento, pero esa decisión, confirmaría el culto a "Baal" sobre la nación, pues le atribuirían a "Baal" su intervención, pues a "Baal" como dios le atribuían la lluvia y las cosechas, y era invocando en medio de la crisis, por los 850 profetas de "Baal" contratados y pagados por el gobierno.
¿No es la reacción natural de las personas cuando viven una gran crisis? 
¿No es recurrir a cualquier dios, a cualquier recurso con tal de salvar su situación? 
Sin duda a "Baal" le atribuirían todo el mérito, la gloria, e intervención sobre el clima, y de esa forma se confirmaría su culto en Israel.

SI NO LLOVÍA SOBRE LA TIERRA, por decisión del silencio de Elías, la sequía seguiría su curso como juicio divino sobre la nación, y sobre su culto idolátrico, y Dios utilizaría ese sufrimiento como disciplina sobre su pueblo, para  quebrantar su orgullo y su soberbia, Y preparar con ello su corazón, para el momento en que Dios los confrontaría por medio del mismo profeta, en esta decisión, Elías sería expuesto a la muerte por la falta de agua.

Elías desconocía los planes futuros de Dios, pero debía tomar una decisión frente a su necesidad, y el precio era muy alto.

LA DECISIÓN DE ELÍAS

Elías decidió morir a su necesidad, expuesto a la muerte en la esperanza de la resurrección, priorizó los planes de Dios frente a su necesidad.
Fue un alto precio, que no muchos estarán dispuesto a pagar.

Su decisión definió el orden de prioridad en su vida, cambiando el agua natural por el "Agua viva" celestial.

¿No fue esta la decisión de Jesús en Getzemaní, al ofrendar su vida hasta la muerte en la esperanza de la resurrección, y restaurar con su ofrenda la gloria del Padre sobre esta tierra?
 "No se haga mi voluntad sino la tuya"
Fue el precio pagado por Jesús en la cruz.

Elías decidió esperar en Dios al costo de su propia vida, y así muriera en el anonimato entre las montañas, pero que Jehová el Dios de Israel fuese restaurado sobre su nación.
Era el precio de su obediencia, por sobre su necesidad. 

Es el precio que pagarán solo los discípulos del Señor.
Es el precio que permite que la fe crezca y madure, y esté preparada para un servicio mayor.
Es la verdadera escuela de formación de los hijos de Dios, donde Dios forma a sus siervos y a sus siervas.
Es un precio muy alto, que no siempre estamos dispuestos a pagar, y es la causa de caer en la apostasía, de renegar la fe, y volver atrás sin experimentar el cumplimiento de sus promesas, sobre nuestras vidas, familias y naciones.

Fue el precio alto, que no estuvo dispuesto a pagar la mayoría de los hebreos sacados de la esclavitud de Egipto, prefirieron morir en el desierto, sin conquistar ni disfrutar la tierra que Dios les había prometido. No bebieron, ni gustaron del Agua viva.
Fue el precio alto, que no estuvo dispuesto a pagar Esaú, quién cambió la primogenitura por una necesidad temporal (un plato de lentejas), y condenó con ello a todo su linaje sobre esta tierra. No bebió, ni gustó del Agua viva.
Fue el precio alto, que no estuvo dispuesto a pagar el rey Saúl, condenando a muerte prematura a su familia, y despojando a su linaje de la bendición que Dios le había declarado como rey sobre Israel. Aunque bebió, no gustó del Agua viva.
Fue el precio alto, que no estuvieron dispuestos a pagar muchos de los Gálatas, quienes frente a la persecución judía de circuncidarse se circuncidaron, renegando la salvación por gracia para evitar el sufrimiento. No gustaron del Agua viva.

Elias decidió pagar el precio y esperar, como también declarara Job: "Aunque Él me matare, en Él esperaré"
Elias esperó con dolor, con fatiga, casi perdiendo toda esperanza de vida, pero esperó una palabra de Dios,... y vino palabra de Dios a Elías.
...luego vino a Elías una palabra de Dios: "Levántate, vete a Sarepta de Sidón y vive allí; ahí le he dado orden a una mujer viuda que te sustente"

Elías, ahora estaba preparado para una nueva etapa en su vida, para un nuevo servicio al Señor.
Los que esperan en Él, no serán avergonzados.
Dios cumplirá Su Propósito en sus vidas.

¿Qué harás frente a tu arroyo seco?
¿Qué decisión tomarás frente a tu crisis?

La FE necesita ser probada para confirmar que es verdadera FE, porque sin FE es imposible agradar a Dios.
El justo vivirá por su FE.

miércoles, 18 de julio de 2018

EL PROPÓSITO DE LA ORACIÓN

EL PROPÓSITO DE LA ORACIÓN "Una reflexión en el camino"
Por GuillermoÁvila




"Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar y, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar" Lucas 11:1

Sin duda que, la forma como Jesús oraba llamó claramente la atención de sus discípulos, quienes como judíos habían heredado una forma de orar, que era distinta a como Jesús lo hacía, no solo como lo hacía , sino también por sus resultados y la eficacia de ella.

La religión judía, al igual que todas las religiones del mundo, tenía una liturgia establecida y heredada, ellos oraban tres veces al día, pero no eran oraciones espontaneas, sino rezos predeterminados que repetían, donde también utilizaban salmos y otras escrituras.

Al igual que hoy,  cuando una persona nace del agua y del espíritu, se enfrenta a esta nueva realidad de no saber como orar, como lo hacen los cristianos más crecidos.

Lo primero que Jesús enseña al respecto, es  que no es por la mucha palabrería y repeticiones de rezos aprendidos, como verdaderamente se debía orar.
La verdadera oración, es una relación natural de amor entre un hijo y su Padre Celestial, porque quien nace de nuevo del Espíritu de Dios, recibe el derecho e identidad de ser hijo de Dios, y es la experiencia más gloriosa del nuevo nacimiento y de la conversión del hombre.

Antes de ello, al igual que los discípulos de Jesús, nuestra relación con Dios, sea como le llamemos: El Altísimo, el Dios Todopoderoso, el Creador de todas las cosas, etc. es una relación distante y lejana, a nuestra experiencia personal con su diseño eterno para nuestras vidas.

Jesús nos acerca a Dios como Padre, reconciliándonos con Él  por medio de su cruz, en  una experiencia nueva y maravillosa, la que debe crecer y madurar junto con nuestro crecimiento espiritual.
Es el Propósito de Dios para nuestras vidas.

Una característica de nuestra niñez espiritual, es la utilización de  la oración como una forma de acrecentar nuestro individualismo, nuestra naturaleza egoísta, y nuestro apego al mundo, a las cosas materiales y terrenales, descubriendo con ello, nuestra ignorancia de su Amor y Propósito Eterno para nuestras vidas sobre esta tierra.
Ignorancia, que se acrecienta por el  modelo engañoso de líderes religiosos y ambiciosos, que solo aman y piensan en lo terrenal, y buscan lo suyo propio; y no buscan la gloria y el cumplimiento de su Propósito Eterno.

Es verdad, que Jesús mostró preocupación por las necesidades de la gente, los alimentó, los libertó, los sanó; y  enseñó a sus discípulos a pedir por el pan de cada día, pero ese no era su mensaje principal, Él enseñó acerca del reino de su Padre, el cual debemos  buscar como también su justicia, y prometió, que todas las cosas necesarias para la vida vendrían por añadidura.

Jesús nunca enseñó, ni prometió a sus discípulos que serían millonarios, por el contrario, debían ser generosos, no amantes del dinero, y en su amor, debían procurar que no hubieran necesitados entre ellos. Hermoso ejemplo de aquella comunidad de discípulos de los primeros siglos.
Jesús prometió cuidar de nosotros y suplir todas nuestras necesidades, y que jamás habría un justo desamparado, y que su descendencia mendigara el pan.

Jesús enseñó a sus discípulos el VERDADERO PROPÓSITO de la oración, que era la restauración de la voluntad de Dios nuestro Padre sobre esta tierra, y que su Nombre volviera a ser confesado, honrado y santificado, en el corazón de los hombres.
Era el PROPÓSITO DE SU ORACIÓN, (que se haga la voluntad del Padre y no la suya) la restauración de la imagen y semejanza de Dios en la vida de sus discípulos, a quienes había llamado y apartado, para que fueran luz y sal sobre esta tierra, testigos de la obra del Espíritu Santo en sus corazones.
Los discípulos amaban y querían ser como Jesús, (es el espíritu de un verdadero discípulo) y Jesús no buscaba otra gloria ni otra voluntad, que no fuera la gloria y la voluntad de su Padre sobre esta tierra, para ello, estaba dispuesto a negarse asimismo, a tomar su cruz cada día, y morir en ella.

Cuando oren, digan: "Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad aquí en la tierra, como en el cielo" Era la oración de Jesús.

Jesús no oraba para obtener una bicicleta, un auto, un buen trabajo, dinero, casas, etc.
Jesús oraba en favor de la voluntad de su Padre y ponía su vida en ofrenda para ello.
El Padre se agradó de su Hijo: "Este es mi Hijo amado, en quién tengo contentamiento"
El Hijo halló gracia a los ojos del Padre.

¿Qué debemos orar para hallar gracia a los ojos de Jesús?
¿Cuál es el propósito de la oración?
LA ORACIÓN: Una vocación para los que le aman y quieren servir al Señor, y no servirse de Él para si mismos.

1.- QUE DIOS TRANSFORME NUESTRA VIDA.
     ¿Cómo es posible que digamos ser discípulos de Jesús después de varios años, y sigamos siendo iracundos, impacientes, violentos, celosos, envidiosos, egoístas, solo pensemos en nosotros, en nuestros interese codiciosos, avaros, mentirosos, desleales?
      ¿Cómo es posible que sigamos atados a vicios, groserías, necedades y falta de dominio propio?
      ¿Cómo es posible que sigamos viviendo en fornicación, adulterio, impurezas sexuales, y lascivias? Si somos una nueva creación en Cristo y tenemos una nueva simiente, la simiente de Dios.
Necesitamos la intervención de Dios en nuestras vidas, la obra del Espíritu Santo, y necesitamos hacer de ello el VERDADERO PROPÓSITO DE NUESTRA ORACIÓN:"Pedid y se os dará, golpead y se os abrirá, buscad y hallaréis"
Debemos ORAR que Dios restaure su voluntad en nuestras vidas, que Él restaure la imagen de su Hijo en nosotros.
Si amamos a Jesús, Él hará que todas las cosas que nos sucedan sean orientadas a este bien, a fin de que su PROPÓSITO ETERNO se cumpla en nuestras vidas, que seamos transformados a la imagen del Hijo de Dios.
"Y si nosotros siendo malos, sabemos dar buenas dádivas a nuestros hijos, ¿Cuánto más nuestro Padre Celestial, nos dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan" ¿Lo estamos pidiendo?
¿Estamos ofreciendo nuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es nuestro culto racional, para ser transformados conforme a la imagen del Hijo de Dios?
Es santificar su nombre en nuestras vidas.
¿Qué reflejan nuestras oraciones, o que concentran nuestras reuniones de oración?

2.- QUE SEA HECHA SU VOLUNTAD EN ESTA TIERRA, COMO EN EL CIELO.

¿Qué expectativas tenemos para esta tierra? ¿Cuál son nuestros anhelos, para nuestras familias y naciones?
Jesús les dijo a sus discípulos, ustedes están en el mundo pero no pertenecen a este mundo, ustedes pertenecen ahora al reino de mi Padre, y a mi Padre, le ha placido darles el reino.
Ya no deben conformarse a este mundo, sino deben ser transformado por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprueben cuál es la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Las personas oran lo que desean que ocurra.

"No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él, porque nada de lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida, proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre"
"No mirando las cosas que se ven, sino las que no se ven, porque las cosas que se ven son temporales, pero las cosas que no se ven son eternas"

Las personas oran y desean lo que aman.

Un discípulo de Cristo ama a Dios y desea su voluntad sobre esta tierra, como es hecha en el cielo, como consecuencia debe orar por ello, porque desea el cielo sobre esta tierra para su vida, familia y sociedad.
¿Cuál sería el fruto de nuestras oraciones?

Un testimonio glorioso de los hijos de Dios plantados en el mundo.
Dios no solo supliría nuestros pan, sino que tendríamos abundancia de pan, para suplir la necesidad de aquellos que a una hora inoportuna buscaran nuestra ayuda.
Que aunque el pan es primeramente para los hijos, alcanzaría para liberar, salvar y bendecir, a aquellos que como la mujer Sirofenicia en su angustia, procuraran salvación.

EL VERDADERO PROPÓSITO DE LA ORACIÓN




viernes, 13 de julio de 2018

TE LLEVARÉ AL DESIERTO

TE LLEVARÉ AL DESIERTO  "Una reflexión en el camino"
Por Guillermo Ávila

"Por eso voy a seducirla;
la llevaré al desierto
y hablaré a su corazón"
Oseas 2:14





Para los hombres el desierto es sinónimo de soledad, sed, hambre, y muerte. No es un lugar agradable para vivir, es un lugar inhóspito, la falta de agua lo hace duro y difícil para subsistir.
Cuando hablamos de "desiertos de la vida" nos referimos a esos momentos duros, dolorosos, donde experimentamos el abandono, la soledad; son momentos difíciles de cruzar y de poder sobrevivir.

Es como nos sentimos frente una dolorosa y prolongada enfermedad, frente a un accidente, un divorcio, un conflicto familiar, un engaño, una traición, una pérdida de un ser amado, una quiebra económica, o cuando experimentamos el abuso o la humillación.

Experimentamos la impotencia, el dolor, el desamparo, el abandono, la incomprensión, la falta de una ayuda oportuna; y como consecuencia nos cuestionamos muchas cosas y procesos de la vida:
¿Habrá valido la pena todo lo vivido y por lo cuál nos hemos desgastado?
¿Habrá valido la pena todos nuestros esfuerzos, negaciones y desvelos?
¿Habré creído en vano, y la fe es solo una filosofía sin vida como todas las demás?
¿Dónde está Dios en medio de nuestros desiertos?

Es en medio de "Los desiertos de la vida"  donde empezamos a reflexionar, a meditar, a pensar como nunca antes lo habíamos hecho en la vida.
Es en medio de "Los desiertos de la vida" donde empezamos a pesar nuestras decisiones y convicciones, y a considerar sinceramente nuestras prioridades.

Es después de un divorcio, cuando  valorizamos nuestra familia, esposa(o) e hijos.
Es después de una dura enfermedad, cuando apreciamos verdaderamente la salud y la vida, como un regalo de Dios.
Es en una cárcel, donde valorizamos nuestra libertad, y el respeto a los demás.
Es después  de una guerra, cuando los pueblos valorizan el respeto y amor entre las personas, la solidaridad y generosidad.
Es en el desierto, donde le damos valor a las cosas verdaderamente necesarias en la vida.
Lamentablemente para muchos, muchas de estas consideraciones, llegan demasiado tarde.

Si es en un desierto el lugar donde te encuentras, estas palabras fueron escritas para ti.

¿Qué hacer en medio de un desierto de la vida?

¡Esto que hemos estado haciendo, es lo que debemos hacer!
Debemos pensar, meditar y reflexionar acerca de la vida y de nuestro caminar.
Debemos revisar nuestras convicciones y valores, si verdaderamente son fundamentales para la vida.
Debemos reflexionar acerca de nuestras decisiones y prioridades,... no quejarnos ni amargarnos, así solo nos deprimiremos.

Es en medio de nuestra oscuridad, donde debemos buscar la luz que ilumine nuestra confusión, y nos ayude a enmendar nuestro corazón.
Es en medio de un desierto, donde descubrirás que Dios está en ese lugar, no para condenarnos, sino para seducirnos con su amor y hablar a nuestro corazón.
Es en ese lugar que parecía de muerte, donde hallarás la vida.
Es en ese lugar donde aprenderás a oír su voz, es allí dónde descubrirás que Él es tu buen pastor y que nada te faltará.
Es allí donde conocerás aquel que dijo:
"Yo soy la Luz del mundo, el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida"

Es allí donde dejamos de ser "un cabrito(a) rebelde", indomable, para transformarnos en una oveja dócil, sumisa, que ha aprendido a escuchar la voz de su Pastor.
Es allí donde descubriremos a Dios al igual que el pueblo hebreo, que fue rescatado de la esclavitud de Egipto y conducido al desierto, para seducirlos, para hablarles a su corazón,  y revelarles sus leyes y formarlos como su pueblo especial sobre la tierra.
Es allí donde descubriremos, que es la forma como Dios trabaja con el hombre, para restaurar en él su gloria y conducirlo al cumplimiento de su Propósito eterno.
Es allí donde aprenderemos amarle, porque es allí donde entenderemos que Dios es nuestro Señor, y no nuestro servidor.

Así como fue necesario, que Dios condujera a Abraham hacia el desierto, a Jacob, a Moisés, o a David; así también lo será para ti y para mi.
Dios conoce nuestro corazón, y sabe que somos rebeldes en nuestra naturaleza y duros de cerviz, pero su amor no se agota, y prometió darnos un espíritu nuevo y un corazón nuevo, que le amará y le servirá.

Por eso Dios nos declara:
"Voy a seducirte;
Te llevaré al desierto,
y hablaré a tu corazón"

Amigo(a) y hermano(a):

No endurezcamos nuestro corazón;
No resistamos su seducción.

Porque solo Él podrá hacernos florecer en el desierto, y alegrar nuestro corazón.
¡Fortalecerá nuestras manos cansadas, y afirmará nuestras rodillas endebles!
"Porque Él mismo vendrá y nos salvará"


viernes, 6 de julio de 2018

UN TESORO EN VASOS DE BARRO

UN  TESORO EN VASOS DE BARRO  "Una reflexión en el camino"
Por Guillermo Ávila



"Tenemos este tesoro en vasos de barro para que la excelencia del poder sea de Dios y no de nosotros" 2 Cor. 4:7
"Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, Cristo vive en mí" Gálatas 2:20

¿Que es el hombre para que Dios tenga de él memoria, y que es el hijo del Hombre para que lo visite? Salmo 8:4

No es fácil en la vida llegar a esta conclusión, nuestro ego, nuestro orgullo y amor por nosotros mismos es tan grande, que nos sentimos con derechos para exigir reconocimiento y valorización en lo que somos y hacemos, pero ¿derechos de qué?

Si nada es nuestro, si solo somos pasajeros en esta vida, ni siquiera decidimos nacer, y que todos nuestros sueños y anhelos, por muy valiosos que sean ante nuestros ojos, en un abrir y cerrar de ojos dejaremos de existir; nos desvaneceremos como una nube, y no habrá más.
Nada por lo cual luchamos y nos desvelamos nos podremos llevar, aunque tengamos las facturas y los títulos que lo acrediten, desnudos nacimos y desnudos moriremos.
Nada lo podrá impedir, porque "Está decretado por el creador que los hombres mueran una sola vez y después de esto, el juicio" Hebreos 9:27

Se nos olvida que fuimos hechos del polvo, el material más común y de menor valor sobre esta tierra. ¿Cuánto cuesta un kilo de tierra, u ochenta kilos de tierra?
Eso somos, y si no fuera por el soplo de Dios, ninguno de nosotros podríamos disfrutar de este maravilloso privilegio de contemplar la creación, y de gustar de los frutos de la tierra.
La vida es un hermoso regalo de Dios, como la salud, la familia, el trabajo, que debiéramos apreciar y agradecer cada día, sin importar el lugar y tiempo, en que Dios haya decidido que vivamos.

Mientras tengamos un concepto mayor que este, no podremos concluir como el salmista: ¿Qué es el hombre para que Dios tenga memoria?
Como consecuencia de nuestra soberbia, existirán siempre las guerras, los conflictos, las envidias, la avaricia y tantos otros males que afectan nuestro diario vivir.

¿Qué es el hombre para que Dios tenga memoria, y que es el hijo del Hombre para que lo visite?

Fue la reflexión de un hombre escogido para ser rey sobre Israel, a la edad de 17 años, y que sólo vería cumplido ese llamado cerca de los cuarenta, después de un largo proceso formativo de más de 23 años.

Un proceso duro, con injusticias, de muchos quebrantos, donde sufriría de persecución, humillación, y tendría que aprender a esperar, hasta el tiempo establecido por Dios.
En este proceso aprendería a conocer a Dios, como su pastor, su refugio, su castillo fuerte, su escondedero en el día de la angustia.
Experimentó el desprecio desde su niñez en su propia casa, y había hecho de Dios el valor sublime de su vida.
Fue a través de ese proceso, que aprendió a conocerlo y amarlo, hacerlo el todo de su vida, tesoro que no cambiaría por nada.
Había hecho de Dios la razón de su vida.
¿Qué méritos había tenido para ser escogido por Dios, gustar de su comunión, y para ser rey sobre su pueblo?
Él sabía que era un privilegio inmerecido, y a su vez una gran responsabilidad, razón por la cual buscaría agradarlo, y vivir en su temor toda la vida.

Que importante es ser un vaso adecuado, para ejercer un servicio adecuado, ser un vaso de honra que honre su contenido.

El tesoro que Dios deposita en la vida de los hombres, y sin que los hombres permitan el proceso necesario de formación, puede transformarse en ellos, en una maldición, como ocurrió con su antecesor el rey Saúl, a quién Dios desecharía en su servicio como rey de Israel; aunque siguió gobernando por 40 años, porque no tuvo la humildad para renunciar y entregar su cargo a quién le había constituido, Dios ya no estaba con él.
Saúl no permitió el proceso de Dios en su vida, y rechazar su proceso era rechazarlo a Él; como ocurrió también con ese pueblo rescatado de la esclavitud de  Egipto, y llevado por Dios al desierto, con el propósito que lo conociera y aprendiera amarlo, valorizarlo como su tesoro, y su recompensa sería la Tierra prometida en permanente comunión con Él.

Dios ha dado dones a los hombres, porque toda buena dádiva y todo don perfecto provienen de Él, sea intelectual, de administración para presidir y servir a los demás, en el hacer o enseñar a los demás, habilidades físicas, artísticas, musicales, etc. Dios las otorga a los hombres, para que en ella encuentren su vocación, su servicio a Dios y a los demás, pero su administración es y será de responsabilidad humana.
Los procesos de la vida que Dios permite en cada uno, son para que aprendemos a conocerlo y amarlo, para dar el fruto que Él espera de nuestro servicio.
Dios respetará lo que Él estableció como diseño en el hombre, su libertad para tomar decisiones. Él no nos creó auto programados como el reino animal, nos creó con la libertad de decidir, pero con la responsabilidad de asumir las consecuencias de nuestras decisiones, porque nos creó con la capacidad de conocer lo que es justo y recto en la vida, de tal manera que todos, sin excepción daremos cuenta de nuestros actos, y compadeceremos ante el tribunal de Cristo, el Juez y Rey justo sobre toda su creación.

Sólo quién así lo entienda, apreciará con responsabilidad el tesoro depositado en su vida, y permitirá ser moldeado como vaso, para honrar su apreciado contenido.

"Tenemos este tesoro en vasos de barro"

Son las palabras del apóstol Pablo, al reconocer el valor de la revelación de Cristo, y el llamado a su servicio.
El entendía que no cualquier vaso podía honrar al Señor, que era necesario que cada vaso fuese trabajado y moldeado a la imagen del Hijo, para resaltar así su contenido, y no sea honrado el vaso más que el tesoro que contiene.
Dios quebrantará cada vaso, una y otra vez con amor, según sea necesario hasta que pierda en si mismo su valor y resalte en el su contenido, hasta que pueda declarar como Pablo: "Ya no vivo yo, Cristo vive en mí"

Pablo reconocía este trabajo del Señor en su vida, era un vaso atribulado pero no angustiado, en apuros pero no desamparado, derribado pero no destruido; porque sabía que si el vaso era sometido a muerte, el tesoro resaltaría en él para preservación de vida en los demás, y para gloria de Dios.

"Porque nosotros que vivimos, siempre estamos entregados a muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. De manera que la muerte actúa en nosotros, y en vosotros la vida"

Es la forma establecida por Dios, para que su TESORO depositado en nosotros, pueda ser apreciado y servido a los demás.
Así fue claramente visualizado en la vida de Jesús de Nazaret, los hombres podían apreciar y contemplar la gloria del tesoro de Dios en su vida, y eran atraídos por el tesoro.

Si no permitimos ese proceso, seremos un obstáculo y tropiezo para los demás, y no facilitaremos el desarrollo de su Propósito en nuestras vidas, así lo advirtió el apóstol Pablo:
"Habrán hombres amadores de si mismos, avaros, vanidosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, sin templanza, crueles, enemigos de lo bueno, traidores, impetuosos, engreídos, amadores de los deleites más que de Dios, que TENDRÁN APARIENCIA DE PIEDAD, PERO NEGARÁN LA EFICACIA DE ELLA. A esos evita"
Ellos no lo conocen, ni conocen su amor, ellos se hacen así mismos sus propios tesoros.

Son engañadores elocuentes y manipuladores de los demás, no muestran el FRUTO DE CRISTO que es el tesoro de Dios en nosotros, su mensaje es resaltar el vaso más que su contenido, su mensaje es resaltar las virtudes del vaso, como hacerlo más saludable, exitoso y poderoso, es un mensaje humanista, que niega la cruz y la muerte al yo, olvidando que es Cristo en nosotros la esperanza de gloria.

¿Qué es de mayor valor, el tesoro o el vaso?

Jesús de Nazaret exaltó la Vida de Dios en Él, y no así mismo, crucificando por amor el vaso que lo contenía,  para que esa Vida Divina y su Espíritu hoy more en nosotros. El buscaba la gloria y servicio a su Padre.
Fue también el testimonio de sus discípulos, todos pusieron sus vasos en sacrificio vivo, por amor a quién les había amado hasta la muerte, y casi todos ellos fueron  martirizados por amor a Jesús, su tesoro apreciado.

Donde esté tu tesoro allí estará tu corazón; o en el vaso o en su contenido, y buscarás a quién lo alague.
El que ama el vaso lo perderá, más el que lo pierde por causa del TESORO, lo preservará para Vida eterna.
Por sus frutos los conocerás.
Tesoro en vasos de barro.

martes, 3 de julio de 2018

UNA MIRADA DISTINTA, UNA MIRADA DIVINA

UNA MIRADA DISTINTA, UNA MIRADA DIVINA "Una reflexión en el camino"
Por Guillermo Avila

Lo normal en el razonamiento humano, es considerar que aquellas cosas negativas que nos golpean en la vida, nuestras circunstancias, como un obstáculo para el desarrollo de nuestra fe y realización como personas.
Una justificación para muchos de nuestros males, razones válidas para deprimirnos, quejarnos y amargarnos en nuestro diario vivir.
No es fácil sobrevivir frente tan dolorosas tribulaciones, como la pérdida de un ser querido, una enfermedades, un accidente, una crisis económicas, una separación, el envejecimiento inevitable, y tantas otras circunstancias que nos confronta la vida.
No podemos negar que todas estas cosas nos afectan, y no es fácil aceptarlas como algo positivo y ventajoso en el desarrollo de nuestras vidas.
Hay personas que se rinden frente a ellas y caen en estados depresivos crónicos, o se esclavizan a vicios degradantes, como una forma de evadir su dura y cruda realidad.
Son las consecuencias de heredar un mundo caído del orden de Dios, donde sufrimos en lo individual, familiar y social, las consecuencias del quebrantamiento de las leyes establecidas divinamente para la vida; tanto en el plano espiritual, emocional, como físico. No podemos evitarlo, y es la forma en que Satanás el diablo nos somete,  para destruirnos e impedir el maravilloso Propósito de Dios en nuestras vidas.

Pareciéramos condenados a esta dura realidad, pero en esperanza está escrito: "Así pues, ahora ninguna condenación hay para los que están unidos a Cristo Jesús"
Nacimos bajo condenación, y es duro aceptarlo, pero Dios nuestro Padre no nos ha abandonado, Él envió a su Hijo, para rectificar su diseño en los hombres y en su creación. Jesús vino a salvar lo que estaba perdido.

Jesús declaró: "El orden de Dios se ha acercado a vosotros, crean a esta Buena Noticia"
La venida de Jesús es la venida del reino de Dios, a fin de restaurar su bendición sobre los hombres, permitiéndonos disfrutar de su amor como hijos de Dios, y permitiéndonos ver como todas las circunstancias que nos toque vivir, en y a través de ellas, nos ayudan al cumplimiento de su Propósito, y nos permite ver la vida desde SU MIRADA.

UNA MIRADA DISTINTA, UNA MIRADA DIVINA

"Por tanto no desmayamos; antes, aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día, pues esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria, no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven, pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas"

Así podemos entender que todas las circunstancias que nos suceden, por más duras que estas sean, son temporales, son pasajeras, por tanto pasarán, y no debemos desmayar frente a ellas.
Todas las cosas externas que nos suceden y golpean nuestra vida, procurarán desgastar nuestra realidad interior, más en Cristo y por la fe, ese hombre interior se renovará día a día, porque esa Vida procede de Dios, la cual es eterna e indestructible.
Esa Vida en Jesús soportó toda presión externa, toda injusticia, toda humillación y crucifixión, no pudieron destruirla, la muerte no la pudo retener. Jesús venció todas sus circunstancias, resucitó y nos ha dado su Vida, para que tú y yo podamos ser vencedores frente a nuestras circunstancias.
Son el medio que la vida nos ofrece para el desarrollo y crecimiento de nuestra fe, son el medio para producir en nosotros, un cada vez más excelente y eterno peso de gloria, porque aprendemos a caminar sobre esta tierra no mirando las cosas que se ven, sino las que no se ven, porque las cosas que se ven son temporales, y las cosas que no se ven son eternas.

Vivamos por las cosas que no se ven, vivamos por su Vida, ella no sufre desgaste, no se marchita, ni pueden ser destruida. Su Vida es eterna, y nunca nos defraudará.
"El cielo y la tierra pasarán, pero su Palabra no pasará" "Pon tus ojos en Jesús y sus promesas, es el autor y consumador de nuestra fe" "El justo por su fe vivirá"
"Jesús nos hizo renacer para una esperanza viva, por su resurrección, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible reservada en los cielos para nosotros, que somos guardados por su poder mediante la fe"

Satanás el diablo tratará a través de tus circunstancias, manejar y someter tu vida, sometidos a Él podremos pararnos firmes y resistirle, permitamos que Jesús nos gobierne, Él nos liberó del engaño del maligno y quitó toda maldición.

Jesús no permitirá que seas probado con una carga mayor de la que puedes llevar, Él te dará la salida, y obtendrás un mayor peso de su gloria, si confías en Él como Job, te levantará del polvo y recompensará tu paciencia.
"Porque es necesaria la paciencia; para que, habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa, porque aun un poco, y el que ha de venir vendrá, y no tardará"
Recuerda, ninguna circunstancia es eterna, todas son temporales y momentáneas, y son un medio para tu crecimiento y madures.

No desmayes, no tengas temor, es solo un poco, renueva tu hombre interior por su Espíritu, porque Dios cumplirá su Propósito en ti.




martes, 22 de mayo de 2018

DIOS MUDA LOS TIEMPOS

DIOS MUDA LOS TIEMPOS  "Una reflexión en el camino"
Por Guillermo Ávila



“Ana, con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente” I Samuel 1:10

Estas palabras están expresadas en el comienzo del libro de Primera de Samuel, libro que tiene como protagonistas al profeta Samuel (los primeros siete capítulos) y el establecimiento de la monarquía en Israel con sus dos primeros reyes, el rey Saúl (capítulos 8 al 15) y el rey David (capítulos 16 al 31).

Desde aquel glorioso día, en que Israel cruzó el río Jordán en seco bajo el liderazgo de Josué, de la conquista sobrenatural de la ciudad de Jericó, y la posesión de aquella preciosa y abundante tierra prometida; Israel había gozado de la presencia, y bendición de Dios como nación. 
Dios les había mudado los tiempos, habían pasado de la amargura de la esclavitud en Egipto, a un tiempo de libertad gloriosa, como el pueblo de Dios. 

Permanecer en esa bendición estaba sujeto a la obediencia a sus mandamientos y no involucrarse con los dioses y costumbres de los pueblos paganos conquistados.

Desde aquellos gloriosos días habían pasado un poco más de trescientos años, y la desobediencia a la palabra de Dios les había llevado a la humillación, especialmente de parte de los filisteos, quienes se habían hecho fuertes, y ejercían dominio y abuso sobre la nación. 

Como nación habían llegado a un tiempo de gran deterioro moral y espiritual, uno de los más considerables en su historia como nación, y de esta manera lo describiría el profeta Samuel:

"La palabra de Jehová escaseaba en aquellos días,
No había visión, ni conocimiento de Jehová.
El sacerdocio era impío y se ejercía en forma corrupta e inmoral.
El sacerdocio, el tabernáculo y sus rituales estaban a punto de desaparecer.
En este tiempo, el Arca de Dios, que representaba el trono visible de la presencia de Dios sobre su pueblo, sería tomada por los filisteos, y permanecería con ellos como un simple mueble durante ochenta años, hasta los días de David, como rey de Israel.
La lámpara de Jehová estaba a punto de apagarse.
Era un tiempo de esterilidad e infructuosidad espiritual"

Eran tiempos similares a los nuestros, tiempos de apatía, de incredulidad y de rebeldía espiritual.

¿Es posible que los tiempos puedan ser mudados una vez más?
¿Es posible que Dios intervenga sobre una tan pobre realidad como nación?
¿Es posible que la condición moral y espiritual de una nación pueda ser mudada?

Consideremos la experiencia de Israel.

DIOS BUSCA UN CORAZÓN PIADOSO.

“Dios recorre la tierra, Dios busca un corazón piadoso dispuesto para él, para despertar su poder y no destruir su heredad sobre esta tierra”

Un corazón piadoso estará dispuesto a humillarse, y a buscar el rostro de Dios en medio de su adversidad.
Un corazón piadoso reconocerá e interpretará en su condición adversa, la soberana y misericordiosa mano de Dios. 
Un corazón piadoso estará dispuesto a asumir la condición espiritual de su vida, de su familia y de su pueblo. 
Un corazón piadoso estará dispuesto a obedecer a Dios, por sobre su voluntad.

Un corazón piadoso como el de Jesús, quién estuvo dispuesto a cargar sobre si mismo el pecado de todos los hombres, entregando su vida en una cruz, para mudar los tiempos sobre la tierra y traer buenas nuevas de Salvación.

Como el corazón piadoso de Ana, una mujer sencilla, como muchas mujeres golpeada y humillada por la adversidades de la vida.
Como el corazón de Ana, una mujer sufrida, pero con un corazón temeroso de Dios. 
La vida de Ana era el fiel reflejo de la condición de la nación de Isreal, estéril, sin frutos, y bajo una permanente humillación filistea.

Ana  tomará su vergüenza y humillación, como un condición que le ofrece la vida para postrarse delante de su Dios, buscando refugio  y consolación en sus brazos de amor.

Así lo decribe nuestro texto:
“Ana, con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente”.
Ana se negó a consumir alimentos en su humillación, como una mujer quebrantada de espíritu buscó a Dios, no fue un día, no fue un mes, fueron años de quebrantamiento a los pies de su Señor.

Solo un corazón piadoso transformará su queja en oración, y afligirá su corazón delante de Dios. 
Ana oraba:
“Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida”

Ana representa a esa iglesia piadosa, que en su vergüenza y humillación ora y gime abundantemente, para que Dios intervenga y mude su condición, ofrendando al igual que Ana su fruto, al servicio del Señor.
Como está escrito:
"Invócame en el día de tu angustia, te salvaré y tú me honrarás"

Ana aprendió a orar como Jesús enseñó a orar a sus discípulos, por sobre su necesidad, la necesidad de Dios. Es la oración que muda los tiempos a favor de Dios, que hace nacer la esperanza sobre esta tierra, que busca su reino y su justicia, su intervención sobre la realidad de los hombres.

Ana entendió, como entendió el apóstol Pedro después de su fracaso, al cortar la oreja del siervo del sacerdote frente al arresto de Jesús, y sufrir una noche amarga por negar al Señor, que no sería su iniciativa la que vengaría el agravio a la obra de Dios.

Solo en un corazón contrito y humillado, que busca la intervención de Dios sobre esta tierra, traerá el derramamiento de su Espíritu, que mudará los tiempos sobre los hombres.

Es la oración eficaz de los justos sobre esta tierra, como la oración del profeta Elias, que siendo un hombre con pasiones semejantes a las nuestras, oró fervientemente, para que Dios mudara los tiempos sobre su nación, inclinando a Dios el corazón de su pueblo.

Esa fue la oración eficaz de Ana, que daría a luz la esperanza de Dios sobre esta tierra, un hijo (Samuel) que restauraría la palabra profética, el sacerdocio, la visión, la presencia, y el gobierno de Dios sobre su pueblo (Rey David). 
Dios muda los tiempos.

Sólo así declinarán los gobiernos humanos, y el Señor volverá a  ocupar su lugar y preeminencia sobre su Casa y sobre las naciones.

Amigos y hermanos:

“No multipliquéis palabras de grandeza y altanería; Cesen las palabras arrogantes de vuestra boca; Porque el Dios de todo saber es Jehová.
Y a él toca el pesar las acciones. Los arcos de los fuertes fueron quebrados, y los débiles se ciñeron de poder.
Jehová mata y él da vida; El hace descender al Seol, y hace subir.
Jehová empobrece, y él enriquece; Abate, y enaltece.
Él levanta del polvo al pobre, y del muladar exalta al menesteroso, 
Para hacerle sentar con príncipes y heredar un sitio de honor” 
Dios exaltará al humilde con la salvación"

No hay tiempo para quejarnos, ni para buscar otra explicación a nuestra pobre realidad.
Es un tiempo propicio para humillarnos delante de Dios y buscar su rostro, porque solo Dios muda los tiempos.

“Ana, con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente” 
Y Dios mudó e hizo nacer un nuevo tiempo sobre su vida y sobre su pueblo.
Dios mudará mudará también tus tiempos.

martes, 10 de abril de 2018

ADMINISTRADORES DE SU BENDICIÓN

ADMINISTRADORES DE SU BENDICIÓN "Una reflexión en el Camino"
Por Guillermo Ávila

Jesús confrontó a su pueblo por la mala administración de SU BENDICIÓN, de un pueblo llamado a ser un canal de  bendición para las naciones, se transformaron en piedra de tropiezo para quienes sinceramente deseaban conocerle. 
Como nación no contribuyeron al cumplimiento de su PROPÓSITO, se opusieron, y no honraron SU BENDICIÓN, la resistieron y la clavaron en una cruz.
Como consecuencia fueron despojados de SU BENDICIÓN, y a través de los siglos han sufrido las consecuencias de su rebelión, han cosechado el fruto de sus decisiones, aunque aún está la promesa sobre ellos, para cuando se vuelvan sinceramente a Dios y reconozcan su error, serán restaurados en SU BENDICIÓN. 
Dios no puede ser burlado, lo que el hombre siembra eso también cosecha. Todo hombre dará cuenta a Dios de sí y no habrá excusa, no somos dueños de la vida, ni de la inteligencia, ni de los recursos creados y dados por Dios, somos solo administradores y deberemos dar cuenta de nuestro paso sobre esta tierra. 
“PORQUE DE ÉL, Y POR ÉL, Y PARA ÉL, SON TODAS LAS COSAS” Romanos 11:36

UN POCO DE HISTORIA
Dios BENDIJO a NOÉ y a sus hijos, SEM, CAM Y JAFET, porque como familia hallaron gracia delante de Él, y dispusieron sus vidas para preservar SU PROPÓSITO sobre esta tierra, cuando Dios había determinado exterminar a los hombres sobre esta tierra, por causa de su maldad, violencia y rebeldía. (mala administración).
“Y BENDIJO DIOS a Noé y a sus hijos, y les dijo: Fructificad y multiplicaos, y llenad la tierra” Génesis 9:1
Pasado el diluvio, como familia eran responsables de administrar la BENDICIÓN de Dios.
Por su conducta Cam, quién llegaría a ser padre de Canaán, trajo sobre sí y su descendencia maldición y ser siervo de sus hermanos, posición que marcó toda su historia.
Dios BENDIJO a SEM, por su actitud temerosa y respetuosa frente a Dios y su familia, fue escogido para ser portador de la bendición de Dios para su linaje, de su descendencia nacería Abraham y nacería el Cristo, para cumplimiento de la promesa de Dios en el huerto: “Pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ÉSTA TE HERIRÁ en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar”
Y Jafet, sería bendecido en la cobertura de la bendición de su hermano Sem.
Así quedó establecido: 
“Maldito sea Canaán; siervo de siervos será a sus hermanos. BENDITO por Jehová mi Dios sea Sem, y sea Canaán su siervo. Engrandezca Dios a Jafet, y habite en las tiendas de Sem” Génesis 9:25-27
LA BENDICIÓN de Dios siempre será por causa de SU PROPÓSITO Y  DE SU LLAMADO A SERVIRLE EN SU VOLUNTAD, y permanecerá sobre los hombres en la medida de su fidelidad y servicio.

LA BENDICIÓN DE DIOS SOBRE ABRAHAM
“Jehová dijo a Abraham: Sal de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré, y TE BENDECIRÉ, y engrandeceré tu nombre, y SERÁS BENDICIÓN” Génesis 12:1-3
Dios llama y promete BENDECIR a Abraham por causa de SU PROPÓSITO y compromete su Palabra para el cumplimiento de su voluntad.
Abraham sale en obediencia, y Dios le guiará en un proceso de revelación hasta completar SU BENDICIÓN sobre su vida, y sobre su descendencia.
Dios testificará de Abraham: “¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer, habiendo de ser Abraham una nación grande y fuerte, y habiendo de ser BENDITAS en él todas las naciones de la tierra? PORQUE YO SÉ que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que HAGA VENIR JEHOVÁ SOBRE ABRAHAM LO QUE HA HABLADO acerca de él” Génesis 18:17-19
Dios testificando de Abraham.
¿Podría Dios declarar esas mismas palabras de nosotros, para asegurar el cumplimiento de sus promesas?
SU BENDICIÓN no es impartida por simpatía, o por nuestras capacidades, o por nuestro carácter para luchar en la vida.
SU BENDICIÓN la imparte por causa de SU PROPÓSITO Y DE SU LLAMADO, y así capacitarnos para hacer su voluntad sobre esta tierra.
Está escrito:
“Jehová Dios te ha escogido para ser un PUEBLO ESPECIAL (bendecido), más que todos los pueblos de la tierra. No por ser vosotros más que todos los pueblos os ha querido Jehová y os ha escogido, pues vosotros erais el más insignificante de todos los pueblos, sino por cuánto Jehová os amó, y quiso guardar el juramento que juró a vuestros padres” Deuteronomio 7:6-8
SU BENDICIÓN no es para enriquecernos, ni para alcanzar poder o fama, ni para sacar algún beneficio propio, ni para sentirnos  superiores a otros, o para manipular a las personas en provecho personal.
Dios juzgará sobre los hombres la administración de su bendición.
Dios traspasó SU BENDICIÓN, de Abraham a su hijo Isaac a su muerte, para seguir completando SU PROPÓSITO: “Y sucedió, después de muerto Abraham, que Dios BENDIJO a Isaac su hijo” Génesis 25:11
De Isaac LA BENDICIÓN  DE DIOS pasaría a su hijo Jacob, a pesar que a sus ojos no era el más indicado.
Dios tuvo que cegar la vista de Isaac, para que en su confusión y utilizando aún el carácter engañador de Jacob, LA BENDICIÓN de Dios fuera establecida en quién Él había escogido y llamado.
¿Cuántos como Isaac nos hemos encontrado bendiciendo lo que Dios no ha escogido ni llamado? 

Dios decidió poner SU BENDICIÓN sobre Jacob y no sobre su hermano Esaú. 
Dios es soberano, y no depende del que quiere, ni del que corre, sino del que Él llama y tiene misericordia.
Si tú eres llamado como Jacob, no insistas en huir, porque finalmente Él te vencerá, y en tu rendición te bendecirá.
Si tu lllmdo es como Jafet, bajo la bendición de tu hermano, ¿Por qué resistir su voluntad, o envidiar como Esaú? 
Seamos fieles en el llamado y la bendición que Dios nos ha entregado. 

En Cristo, Dios ha llamado a todos los hombres para ser parte de SU PROPÓSITO y de SU BENDICIÓN.
En la BENDICIÓN  de Cristo, tú y yo somos bendecidos.
No por ser buenos, no por mérito propios, es porque nos amó en Él desde antes de la fundación del mundo, y nos ha llamado para heredar su bendición.
Como Jacob no necesitamos pelear, engañar, o competir para alcanzar su BENDICIÓN, su bendición nos alcanzará solo porque fuimos llamados y escogidos en Cristo, por causa de su Propósito Eterno.
Muchos años ocuparían a Jacob el descubrir ESTA REVELACIÓN, mucho dolor, mucha amargura, y mucho trabajo innecesario, Dios le había escogido antes de nacer, en el vientre de su madre, aún allí había declarado una palabra profética de bendición sobre su vida. 
LA BENDICIÓN DE DIOS  le alcanzaría por el hecho de que Dios se lo había prometido, como también lo ha prometido sobre tu vida.
El gran conflicto de Jacob fue su propia carne competitiva, que no podía aceptar por fe LA BENDICIÓN DE DIOS, como tú y yo, creía que debía luchar y hacer méritos para  alcanzarla. Sin duda se sentía inmerecedor de ella, por el peso de su conciencia, por los errores cometidos, lo que le obligaba a tener que "hacer algo"  para alcanzarla.
Es la razón de que muchos se sientes obligados a "pagar" por alcanzarla, a hacer sacrificios innecesarios. 
La FE no se puede comprar ni fabricar, es un don (regalo) que se recibe solo por creer lo que Dios ha establecido.
Amigo(a) y hermano(a):
NINGUNA condenación hay para quienes estamos en Cristo Jesús, porque fuimos llamados en Él para BENDICIÓN.
Dios hará que TODAS LAS COSAS (Buenas o malas, positivas o negativas de la vida) nos ayuden a alcanzarla, para que su Propósito se cumpla en nosotros. 
Dios completará lo que comenzó por amor en nosotros. Dios nos llamó para ser BENDECIDOS Y SER DE BENDICIÓN.
¿Qué pues diremos a esto?
Si Dios es por nosotros, ¿Quién contra nosotros?
Si Dios no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?
Debes saber que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
Mi Dios suplirá todo lo que nos falte, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
¿No es maravilloso?
Somos administradores de SU BENDICIÓN.