sábado, 8 de junio de 2019

DIOS HA PUESTO SUS OJOS SOBRE TI

 DIOS HA PUESTO SUS OJOS SOBRE TI "Una reflexión en el Camino"
Por Guillermo Avila


"Y vió Dios que Lea era menospreciada, y le dio hijos, pero Raquel era estéril"
Génesis 29:31

"Escogió Dios lo necio del mundo, para avergonzar a los sabios; lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; lo vil y menospreciado del mundo elije Dios, lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia"
1 Corintios 127-28

Es el génesis de la formación del pueblo de Israel, la historia de la familia de Abraham el padre de la fe, la historia de su nieto Jacob.
Jacob había huido de su casa a causa de su hermano Esaú, quién se había juramentado matarlo por el engaño de la primogenitura, de preciado valor en la cultura de su época.
Su tío Labán, en la tierra de Harán, donde Jacob se refugió, lo había hecho trabajar durante 14 años, para tomar a su hija Raquel como esposa, los primeros siete años había sido engañado por Labán, porque la noche de bodas introduce a su otra hija, Lea, en el lecho nupcial, y como Jacob amaba a su hija  Raquel, estuvo dispuesto a trabajar por otros siete años, a fin de obtenerla como esposa.
Este engaño sólo trajo dolor y humillación para Lea, quién por no ser agraciada a los ojos de su padre y hermana, tampoco lo fue ante su obligado esposo Jacob.
Jacob amaba a Raquel, y menospreció a Lea.
Lea no calificaba en las expectativas de Jacob, no tenía el derecho de dormir junto a su esposo.

¿Puedes imaginar su indignidad, su condición humana en su propia casa, por no satisfacer las expectativas delante de los hombres?
¿Cuántos hijos crecen bajo esta condición de menosprecio, de sus padres y hermanos?
¿Cuántos estudiantes se sienten menoscabados en su dignidad, al no cumplir con las expectativas de un sistema cegado al verdadero valor de las personas?
¿Cuántos trabajadores sufren el menosprecio y la discriminación, por sus condiciones laborales humillantes, o  simplemente por no satisfacer las falsas expectativas de un sistema caído?

¿Te has sentido identificado(a) en algún momento con la vida de Lea?
¿No es el reflejo de muchas mujeres y hombres sobre esta tierra?

¿Y Raquel a quién representa?

Representa el orgullo, la soberbia, la autosuficiencia, el menosprecio y la desvalorización de los demás; de quienes a sus ojos, no cumplen sus expectativas de la vida.

Las Escrituras declaran que: "Dios mira de lejos al altivo, y da gracia a los humildes"

¿Es suficiente que yo sufra el menosprecio, la humillación, y lleve el dolor de haber sido desvalorizado(a), para atraer los ojos de Dios sobre mi vida?

Que Lea haya sido despreciada y humillada, no fue la causa de por qué Dios puso sus ojos sobre ella.
Fue la actitud de su corazón, frente al dolor y la humillación, eso fue lo que hizo que Dios pusiera sus ojos sobre ella.

Frente al dolor de la humillación y al menosprecio, los seres humanos tenemos dos caminos por delante, nuestra decisión determinará nuestro destino.

EL CAMINO DEL ORGULLO
Es el camino que se revela ante todo, que se llena de dolor frente al dolor, al menosprecio y la humillación.
Es el corazón que se llena de ira frente al dolor, de rencor, de odio, amargura, de sed de venganza, de falta de perdón.
Es el corazón que abre las puertas a la obra y al espíritu de Satanás, que sólo busca matar, robar y destruir; esta actitud solo atraerá más dolor, enfermedades, deseos de matar al causante de su dolor, a adicciones, la depresión, con el riesgo de no querer vivir.
Estas personas morirán prematuramente, y traspasarán su dolor a su familia, y descendencia.

EL CAMINO DE LA HUMILDAD
Es el camino donde el corazón, frente al dolor, se refugia en Dios, acrecentando su deseo por Él, buscando en Él su descanso y salvación.
Buscando en Dios su justicia y su destino.
Dios llenará ese corazón de perdón, de amor, aún para sus enemigos; será consolado y liberará todo dolor del pasado obteniendo su gracia y sabiduría, que siempre están escondidos en los procesos dolorosos de la vida.
Este corazón crecerá en su fe y su confianza en Dios, para esperar en su salvación.
Enriquecerá su vida y hallará gracia a los ojos de Dios, ya no buscará la aprobación de los hombres, pues ya ha obtenido lo más grande, ser amado y aceptado a los ojos de Dios.

Lea buscó a Dios en su humillación, hizo de Él su refugio y esperanza, como tantos hombres y mujeres en las Escrituras, que alcanzaron de Dios consuelo, fortaleza, salvación y exaltación.
Así ocurrió con Ana, la madre de Samuel; así ocurrió con José, hijo de Jacob, con David, el gran rey de Israel; y tantos testimonios en la historia de esa nación.
Dios les enseña a confiar y esperar en Él.

"Y vió Dios que Lea era menospreciada, y le dio hijos, pero Raquel era estéril"

LA GRACIA DE DIOS SOBRE LEA

La gracia de Dios recompensó a Lea con un vientre poderoso, que daría a luz los hijos más influyentes en la historia de Dios sobre esa nación, hasta el punto que Raquel, que la menospreció llegó a envidiarla, al ver como Dios la hizo una mujer fértil y bendecida.
Dios humilló la soberbia de Raquel, quién tuvo que doblar su cerviz para que Dios le concediera la gracia de tener hijos, y al nacimiento de su segundo hijo Benjamín, ella murió en el parto prematuramente, y fue Lea la que asumió la formación, y la crianza de todos los hijos de Jacob.

De Lea Dios estableció la tribu de Leví, la tribu consagrada a Dios en la adoración y servicio sacerdotal sobre Israel. Sin duda que en el proceso doloroso de Lea, donde Dios perfeccionó y purificó su corazón, desarrolló la actitud y el espíritu que traspasó a su hijo Leví.
De Lea Dios estableció la tribu de Judá, la tribu que abriría brecha para sus hermanos en las conquistas de su pueblo, su nombre significa alabanza, siempre llevando la bandera de victoria.
En este linaje Dios preservaría la fe de Abraham, este linaje llevaría el llamado de Dios a su pueblo hasta el nacimiento del Mesías, de Jesús el Hijo de Dios. El León de la tribu de Judá.
De este linaje nacerían grandes personajes y reyes de la historia de Israel, como David, el gran rey de Israel, quién también abrió brecha para su pueblo, derribando al gran gigante Goliat.

Si tienes identidad con Lea en tu proceso doloroso, en tu menosprecio y humillación, sepas que como para ella fue la oportunidad para atraer los ojos de Dios sobre su vida, su salvación y exaltación; también será para ti la oportunidad, para atraer sus ojos sobre tu vida, para atraer su gracia, su consuelo y su perdón; es el corazón donde Dios pone sus ojos.
Donde Dios pone sus ojos, pone su perdón, su salvación y su exaltación.
DIOS HA PUESTO SUS OJOS EN TI

miércoles, 16 de enero de 2019

ELOISA GUERRERA DE LA LUZ

"ELOISA  GUERRERA DE LA LUZ"  Una inspiración profética
Por Guillermo Avila


La historia de la humanidad está marcada desde el principio, por el conflicto entre la Luz y la oscuridad.
"La tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas la cubrían hasta que el Espíritu de Dios reposó sobre ella, y se hizo la luz"
Así surgió todo lo maravilloso que nuestros ojos pueden contemplar en toda la creación. La oscuridad no pudo prevalecer frente a la Luz.

La historia de la humanidad, también está marcada por el nacimiento de los hijos; ellos renuevan la esperanza y el sueño de Dios sobre esta tierra, en cada generación.

Así fue con el nacimiento de Set, hijo de Adán y Eva, después del asesinato de Abel, por parte de su hermano Caín. Su nombre Set refleja esta esperanza, como está escrito: "Y dió a luz Eva un hijo, y llamó su nombre Set, porque Dios (dijo ella) me ha sustituido otro hijo en lugar de Abel, a quién mató Caín"
Set, "señalado por Dios" para restituir la fe y la esperanza entre los hombres, para volver a invocar el nombre de Dios.
Set fue de inspiración para la fe de Enos,  Enoc,  Matusalen, y  Lamec, de quién nació Noé, diciendo: "Este nos aliviará de nuestras obras y del trabajo de nuestras manos, a causa de la tierra que Jehová maldijo"
Noé nació en medio de una generación marcada por la oscuridad, llena de maldad, donde los designios de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal"
Dios a través de Noé renovó su esperanza sobre esta tierra.

Así también la adversidad y la esterilidad de Sara, mujer de Abraham, marcaron la vida de este patriarca, pero su fe y perseverancia Dios marcó la bendición de su linaje, para las naciones, y para todas las familias de la tierra.

La oscuridad, el dolor y la opresión de la esclavitud, marcaron a Israel en Egipto, pero la fe de una familia, de una madre y de una hermana, que enfrentaron con esperanza la adversidad, dieron a luz y preservaron la vida de Moisés, el gran libertador de su pueblo.

La adversidad, la humillación, el dolor, fueron el contexto para una mujer piadosa, Ana, estéril, que oró y clamó a su Dios en la esperanza de un hijo, y fue el nacimiento del gran profeta Samuel, que marcó el desarrollo de su pueblo.

Así también fue el contexto adverso, de persecución y muerte, sin un lugar confortable para su nacimiento, el nacimiento de Jesús el Salvador del mundo. La fe y perseverancia de Maria y José, sus padres, frente a las adversidades de la vida, marcaron su nacimiento, crecimiento y desarrollo de su vida, la vida del Hijo de Dios, la Luz del mundo.
No todos pudieron discernir la sabiduría y los designios de Dios sobre la vida del niño Jesús, solo sus padres, Zacarías y Elisabeth, los reyes  magos del oriente, los pastores de Belén, Simeón y Ana, ancianos en el templo, fueron testigos de lo que estaba aconteciendo sobre esta tierra. La Luz verdadera que alumbra a todo hombre, había nacido; pero no será así en su segunda venida, toda la humanidad será testigo de su Gloria y Majestad, como está escrito:
"Todo ojo le verá, aún los que le traspasaron en la cruz; inevitablemente en ese día toda la lengua confesará, que Jesús es el Señor"

El nacimiento de cada hijo sobre esta tierra, es el renuevo de la esperanza de Dios para cada familia, para perfeccionar su Propósito en su linaje. En esa fe y esperanza, los padres deben acoger, amar, y criar a sus hijos.
Dios determina en su sabiduría, más allá de los deseos y voluntad de sus padres, el contexto de cada nacimiento y crecimiento, allí Dios busca sellar el destino de los hombres; aún desde el vientre de la madre, como está escrito:
"Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas, que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas"

El amor velado en el entendimiento de los padres, que solo buscan evitar el dolor, buscar lo confortable en la vida, evitar el sufrimiento y la disciplina de las circunstancias, por medio de las cuales Dios perfecciona su Propósito en la vida de los hombres.
Nunca debes ver tus adversidades como tu enemigo, son los medios que te acercan a Dios, para aprender amarle, para aprender a oír su voz, para aprender a caminar y depender de él, y así llevar tu vida al cumplimiento de su voluntad.
Nada ocurre en la vida sin el consentimiento de Dios, el reina, y nada oscurecerá su amor y su bondad sobre tu vida; si tienes fe, comprobarás que las tinieblas no pueden prevalecer contra la luz.

ELOISA GUERRERA DE LA LUZ

Dios cambió sus circunstancias, y permitió que Eloisa naciera en el Hospital Clínico Eloisa  Díaz; una mujer guerrera nacida en el siglo 19, que lucho contra la adversidad de su tiempo, contra la discriminación de la mujer para estudiar, para votar y proyectarse en la vida. Ella abrió brecha, y fue la primera mujer profesional médico en Chile y Sudamérica, marcó un camino de servicio público de la mujer, en favor de los niños y su educación discriminada.

Eloisa guerrera de la Luz, está llamada a abrir brecha en favor de la Luz, y a favor de los hombres. El compromiso y la fe de sus padres, marcará su vida y sellará su destino.
Las oraciones por causa de este proceso en su nacimiento, ensancharán su corazón y abrirán su entendimiento, para el desarrollo de su inteligencia y el cumplimiento de su destino.
Bienvenida a la vida, Eloisa guerrera de la luz.



miércoles, 2 de enero de 2019

"CON UN CORAZÓN LIBRE"

"PADRE PERDÓNALOS" Una reflexión en el camino
Por Guillermo Avila


"Padre perdónalos, porque no saben lo que hacen" Lucas 23:34

El cristianismo habita en el corazón del hombre, allí se edifica la fe, todo a partir de ese día especial, cuando escuchamos su voz, y abrimos la puerta del corazón, y Jesús vino a morar en nosotros.
Es el milagro del nuevo nacimiento, del nacer del Espíritu de Dios, como está escrito:
"He aquí yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz, y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo"
¿No fue maravilloso experimentar su presencia, su perdón, y salvación?
Quién no lo ha vivido no lo puede entender, le es locura.
Pero eso es pasado, y no podemos vivir la vida cristiana de experiencias pasadas, por muy hermosas que estas hayan sido; necesitamos su vida renovada cada día.
Dios busca darnos vida permanente y abundante, esa es la Vida Eterna.
Una Vida que no se agota, que no se gasta con el tiempo; porque todo lo que es de Dios es eterno, su vida, su poder, su gloria, su sabiduría, su amor, su gozo, y su salvación.
¿Porqué experimentamos a veces, esa sensación de pérdida?
¿De que su amor y su poder ha menguado, y que su fe en mi se ha debilitado?
¿Acaso se debilita Dios?
En ninguna manera, Dios nunca se debilita, nunca se agota, nunca se cansa, nunca se duerme, nunca deja de ser; soy yo, el que me agoto, el que me canso, y el que me debilito.

¿Qué hace que nos quedemos sin su vida, y que nos vaciemos de su aliento?

Que descuidemos el lugar de su morada, el lugar de contacto entre nuestro espíritu y el Espíritu de Dios, donde Dios nos imparte su Vida de resurrección, NUESTRO CORAZÓN.
El Espíritu de Dios es una persona muy sensible, y fácilmente le podemos contristar y apagar, es la razón, porqué debemos cuidar el estado de nuestro corazón.

¿Cómo está nuestro corazón?

Cuándo Dios se refiere al corazón, no se refiere a ese órgano físico situado en la cavidad torácica, se refiere a esa parte interior del hombre, más allá de la mente, de la razón; se refiere al centro de la vida, a su espíritu; a la esencia misma del hombre, creado a la imagen, y semejanza de Dios.
Es el lugar donde Dios busca habitar, es el lugar donde Dios busca establecer su gobierno, donde debemos guardar su Palabra, para vivir y obedecer; es la clave de la vida cristiana; el corazón es también el lugar, donde el maligno busca establecer su potestad en el hombre.
Es el verdadero campo de batalla entre el bien y el mal, entre Dios y Satanás, y nuestra naturaleza caída.
Solo cuando el espíritu del hombre se doblega a la voluntad de Dios, los pensamientos (la mente) y los deseos de la carne (naturaleza caída), vienen cautivos a la obediencia a Cristo.
Es la obra del Espíritu Santo en el corazón del hombre.
De allí la importancia de cuidar el corazón, en las escrituras:
"Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida"

GUARDA TU CORAZÓN

Hay muchas cosas que pueden afectar nuestro corazón, y como consecuencia nuestro desarrollo, y crecimiento espiritual en la vida.
El corazón se puede endurecer, contra la verdad de Dios, se puede llenar de rebeldía e incredulidad, e impedirle al hombre avanzar en su llamado, bendición, y propósito divino para su vida.

El Espíritu Santo no puede morar, en un corazón lleno de falta de perdón, de rencor, de enojo, de ira, de amargura hacia el pasado, o hacia otras personas.
Un corazón que no puede perdonar, no podrá evitar llenarse de temor, de miedos, de angustias, de falta de sueño, de pesadillas, de fracasos y autodestrucción; la persona que no puede perdonar, será siempre la más perjudicada en el conflicto.
Dios no lo puede perdonar, y no lo puede oír:
"Si no perdonan de corazón a quienes les ofenden, tampoco mi Padre podrá perdonar sus ofensas"
"Cuando vengan delante de mí, si tienes algo contra tu hermano, anda, reconcíliate  primero, y luego ven delante de mí"
Cada vez que vayas a Dios buscando su favor, el enemigo de tu alma, se presentará juntamente contigo delante de Dios, para acusarte de tu pecado, y no permitir que Dios te oiga, y te restaure.
"Satanás es el acusador de los hermanos"

No siempre es fácil perdonar, menos cuando se trata de personas cercanas, pero un cristiano debe seguir las pisadas, y el ejemplo de su Maestro, quién perdonó a quienes le ultrajaron, y le mataron en la cruz: "Padre perdónalos, porque no saben lo que hacen"
Esta declaración de Jesús, nos incluye a nosotros, porque no siempre entendemos, y discernimos las consecuencias de nuestras actitudes, y acciones. No siempre medimos el daño, y destrucción que traeremos sobre nuestras vidas, al no perdonar.
"Padre perdónalos"
¿Quién es nuestro Padre?

Debemos buscar la forma, y el camino para perdonar a aquellas personas, que nos ofendieron, que nos hicieron daño en la vida, que nos humillaron, y trajeron dolor y quebranto a nuestro corazón.
Tal vez tengas razones válidas, que justifiquen tu dolor, razones justas, pero que no podrán evitar el perjuicio sobre tu vida; porque el mayor daño lo sufrirás tú, porque no podrás librarte de tu angustia, de tus pesadillas, de tus miedos, de no poder dormir en paz; eso no sólo enferma el alma, el espíritu, dañará tu cuerpo, no te sorprendas si sufres dolores en tus articulaciones, a la columna, hipertensión, problemas  cardiovasculares, etc.
En consecuencias, todo lo encuentras malo, en todo tienes un juicio, siempre hay una queja en tus labios, aún sobre quienes te aman y sienten preocupación sincera por ti; buscarás aislarte y encerrarte en tu dolor, facilitando la estrategia de Satanás, quién busca tu muerte y destrucción.
Te consideras bueno y justo en tu juicio, aún frente a Dios.
No siempre realmente entendemos lo que hacemos.

Vivimos en un mundo imperfecto, lleno de personas imperfectas, ninguno es mejor que el otro, y no estamos libres de equivocarnos; aún cuando las personas obren con mala intención, no piensen, ni crean como yo, eso no justifica que yo les odie y les rechace.
Nada justifica su maldad y su mala intención, pero eso no me da derecho a guardar resentimientos contra ella, o contra él en mi corazón; está escrito, mientras estemos en este mundo sufriremos aflicciones, como Jesús las sufrió, sin razón.
Por esta verdad, Jesús hizo parte de sus enseñanzas el perdonar y ser perdonados, es lo que mantiene libre, y limpio nuestro corazón.
"Bienaventurados los de limpio de corazón, porque ellos verán a Dios"
No hay otra manera de traer a Jesús, a las realidades de la vida, y verle obrar a nuestro favor.
En el reino de Dios no hay enemigos de carne y sangre.
Debemos dejar de ver a las personas como nuestros enemigos, porque son el medio, que ha provocado el acercarnos a Dios, a buscar su rostro.
Tal vez nunca sentiríamos la necesidad de Dios, sin el sufrimiento de estas circunstancias.
¿Si alguien te provoca a orar y a buscar a Dios, será tu enemigo?

Dios busca nuestro corazón, es el punto de contacto entre el Espíritu de Dios y nuestro espíritu, es el lugar de su morada en nosotros.
Si nuestro corazón está ocupado con odio, rencor, resentimientos, dolor del pasado, falta de perdón, celos, envidias, amargura.
¿Podrá Dios hacer morada en mí?
¿Cómo Dios podría venir a nuestro altar, si mi corazón es el cuarto de oración?
¿Si mi cuarto de oración está sucio, lleno de falta de perdón, de resentimientos?
¿Cómo podré quejarme, que Dios no atiende mis razones?

Jesús dijo: "Voy pues a preparar lugar para vosotros, para que donde yo esté, también ustedes estén"
Jesús fue a la cruz, y allí preparó y limpió nuestro corazón, perdonando nuestros pecados, sanando nuestras heridas, curando nuestras dolencias.
El murió para que yo pueda perdonar y recibir perdón. Él llevó nuestra condenación, y quitó nuestra maldición.
Al comenzar este nuevo año, pídele a Dios un corazón nuevo, con un Espíritu nuevo, y déjale que sane tus heridas, y tu pasado.
Deja ir tu pasado, deja ir tu dolor; con un corazón libre y limpio, ábrete a la fe en tu corazón, para que este año puedas ver el obrar de Dios en favor de tu vida y familia; y Dios prospere y bendiga todo lo que toquen tus manos.
Da gracias por que Dios te ha enseñado, y has aprendido de tus errores, y de los errores de los demás.
Perdónalos, perdónalos, porque el más bendecido serás tú.



viernes, 28 de diciembre de 2018

¿DÓNDE ESTÁ VUESTRA FE, DÓNDE ESTÁ VUESTRO CORAZÓN?

¿DÓNDE ESTÁ VUESTRA FE, DÓNDE ESTÁ VUESTRO CORAZÓN?  "Una reflexión en el Camino"
Un cambio de año en sí mismo, no traerá un nuevo tiempo.
Por Guillermo Avila



¡Maestro, Maestro, que perecemos!
Despertando Jesús, reprendió al viento y a las olas; y cesaron, y se hizo bonanza.
Y Jesús les dijo: ¿Dónde está vuestra fe? Lucas 8:24,25

¿Cuántos de nosotros, nos hemos encontrado en situaciones similares, a los discípulos de Jesús?
¿Cuántos de nosotros, nos hemos encontrado frente a un gran temporal de adversidades, sean familiares, económicas, de relaciones, de enfermedades, y aún de muerte; llenos de temor y miedo, e  impotencia frente a la vida?
Y en nuestra angustia y desesperación, clamamos a Dios, y pareciera que el cielo estuviera cerrado, y no hay respuesta a nuestras oraciones.
Esa era la condición de los discípulos, en su angustia y desesperación clamaban: ¡Maestro, Maestro, qué perecemos! mientras el viento y las olas arrasaban.
¿Cuál fue la respuesta de Jesús?
Fue una pregunta:
¿Dónde está vuestra fe?
Eso significa que podemos orar, y clamar frente a nuestros desafíos SIN FE, y una oración sin fe, no es oración, son solo palabras que se lleva el viento, generan frustración y desaliento, porque "la verdadera oración" es UNA OBRA DE FE.

Podría decirme a mí mismo "yo tengo fe", pero si mi oración no haya respuesta delante de Dios, y no tengo certeza de haber sido oído, es una oración sin fe, son solo palabras, que sólo yo me he podido escuchar.
"SIN FE ES IMPOSIBLE AGRADAR A DIOS"
La fe no es un resultado mental, no es un esfuerzo de la voluntad, la fe es espontánea, y brota y crece, en forma natural, cuando en nuestra relación con Dios involucramos nuestro corazón.
"Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón"
"Un corazón contrito y humillado, Dios jamás rechazará"

Debemos indagar con nuestro corazón su voluntad, no es pensar si debo ir allí o debo ir allá, es en el lugar donde me encuentre, en la circunstancia que me ha tocado vivir; sin importar mi pasado, o lo que esté viviendo, Dios busca, quién le adore en espíritu y en verdad, como lo hizo la mujer Samaritana, no importó su frustrante pasado, ella bebió del Agua Viva que Jesús le ofreció, y sació completamente su corazón necesitado.
¿Cómo saber si mi corazón está involucrado en la oración?
¿Cómo puedo saber que Dios me ama, si no correspondo a su amor en mi corazón?
Como está escrito:
"Pido y no recibo, porque pido solo para mi deleite, y no pensando en el deleite de Él"
Es pedir con un corazón no comprometido.
Si nuestro corazón no está comprometido, en nuestra relación con Él; más que amigo, podría ser enemigo de Dios en mis actitudes y acciones.

Cuando las circunstancias que nos toca vivir, y que tienen como propósito, estrechar nuestra relación  de amor con Él, nos alejan de su corazón, quejándonos, amargándonos, enojándonos; es la prueba de la pobreza de nuestro amor a Él, y saca a luz nuestras verdaderas intenciones e intereses en la vida.
Dios ama la verdad en lo íntimo, y no mira lo externo, sino mira en nuestro corazón.

¿Cuánto nos llevará aceptar la verdad, y dejar de culpar a otros?
¿Cuánto nos llevará dejar de victimizarnos, dejar de buscar fuera de mi, y reconocer la pobreza de fe en mi corazón?

Muchas de nuestras peticiones, y desafíos actuales, Dios ya los ha respondido en otras oportunidades pasadas, pero no supimos conservar la bendición, porque no involucramos en nuestra relación, nuestro corazón.

"El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él"
"Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre.
No me elegisteis vosotros a mí, sino yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé"

¿Dónde está vuestra fe?
¿Dónde está vuestro corazón?


lunes, 3 de diciembre de 2018

LLEVAR FRUTO NO ES OPCIONAL

LLEVAR FRUTO NO ES OPCIONAL EN EL JARDÍN DE DIOS "Una reflexión en el Camino"
Por Guillermo Avila


Hace ya un tiempo en mi jardín tenía una planta, que por traspasarla a un macetero más grande, se marchitó y se secó; pasaron algunos meses y la planta no volvió brotar. Esperé un tiempo prudente, pero solo confirmaba su sequedad, y estuve a punto de arrancarla y expulsarla del jardín, porque: ¿A quién le interesa una planta seca que no da fruto, y que solo ocupa un lugar en el jardín?
Por consiguiente, decidí darle una última oportunidad; la regué, le mostré misericordia, y le declaré mi decisión: ¡O das fruto, o serás arrojada fuera del jardín! Así que en el nombre de Jesús le demandé fructificar, o su destino final sería el basurero.
Me tomé una semana para concretar mi decisión, y cuál sería mi sorpresa, que a los tres días comenzó a dar sus primeros brotes, luego vinieron las hojas, y hoy es una hermosa planta en  flor.

Cuando hice esta experiencia, fui inspirado por la demanda que Jesús hizo a una higuera que no tenía fruto, le demandó dar fruto, y al otro día al volver a pasar por el mismo lugar y no tenerlos, la maldijo, y la higuera se secó desde la raíz.
Mi pensamiento era que en un jardín, las plantas deben dar fruto para permanecer allí-
¿Cuánto más Dios demandará fruto, de quién él ha plantado en su Jardín?
"Vosotros sois plantíos de Jehová, para gloria suya"

Llevar fruto, no es opcional en el Jardín de Dios.

Jesús declaró a sus discípulos:
"Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto"

EL SUEÑO DE DIOS EN SU JARDÍN

El Huerto del Edén, fue el Jardín diseñado y creado por Dios, para que los hombres bendecidos, fructificaran y se multiplicaran sobre esta tierra. Era un lugar de comunión celestial, era la Casa de Dios, el cielo sobre esta tierra, donde SU SUEÑO, SU PROPÓSITO ETERNO sería prosperado; Una Gran familia de muchos hijos, a la imagen de su Hijo.
Fue en ese lugar que Dios plantó a nuestros primeros padres, su bendición los hizo aptos para llevar fruto, para servir, y hacer su voluntad.
Para Adán y Eva llevar fruto, no era una opción, era la voluntad de Dios para sus vidas y familias.

Jesús declaró a sus discípulos:
"Que todo pámpano que en mí no lleva fruto, mi Padre lo quitará"

No era suficiente permanecer en el Huerto y disfrutar de sus beneficios, llevar fruto, no era opcional.
Para Adán y Eva su desobediencia, y no llevar fruto para Dios no fue poca cosa, las consecuencias las sufrimos todos hasta el día de hoy, fueron expulsados del Huerto, y ninguna excusa pudo evitarlo, fueron echados fuera y perdieron su bendición, y se les prohibió el acceso a ese lugar.

Jesús declaró que en el Jardín de su Padre, su Padre es el labrador, y quien no lleva fruto, lo quitará, y añade más aún, lo echará fuera como pámpano, y se secará; y lo recogerán y lo echarán en el fuego donde arderá.
Ese es el fin, para quién no lleve fruto en el Jardín de Dios.

Llevar fruto, no es una opción para los hijos de Dios, es su voluntad.

"El que en mí no lleva fruto"
¿Puedes verlo? Podemos estar en él, y aún así no llevar fruto.
Porque muchos buscan permanecer en Dios, pero solo para sacar ventajas personales y temporales, para ser protegidos y cuidados, pero su corazón está lejos de querer llevar fruto para Él.

¿Estamos llevando fruto, para Dios?

Jesús también reveló, la razón de por qué no llevamos fruto.

PÁMPANOS SIN VIDA PROPIA

La razón enseñó Jesús, es que en el Jardín de su Padre, todos somos pámpanos, y un pámpano no tiene vida en sí mismo, en sí mismo somos inútil para Dios, y por nuestra naturaleza estamos destituidos de su gloria.
Fue un golpe tremendo al orgullo, y la soberbia humana, porque aunque nacimos fuera del Huerto, y sufrimos las consecuencias de ser mortales, como enfermedades, injusticias, pobreza, dolores, envidias, guerras, pleitos, muerte. Nos sentimos suficientes, y determinamos como si fuéramos dioses, y nadie nos derriba de nuestro altar.
Al nacer en el jardín de Dios somos solo pámpanos. Él es el rey, la autoridad máxima.
Y la única forma en que un pámpano pueda llevar fruto, es la vid le imparta su vida.
¿Cómo la vid puede impartir vida al pámpano?
¿Cómo Jesús puede impartir su vida, y permanecer en nosotros?
Jesús mismo lo reveló:
"Si guardan mis mandamientos, permanecerán en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor"
"El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él"
"El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él"
La señal que Dios le había entregado a Juan el Bautista, para reconocer al Hijo de Dios, que manifestaría al Padre sobre esta tierra, era: "Sobre quién veas descender el Espíritu de Dios y que permanezca sobre Él, ese es el Cristo, quién bautizará a los hombres con el Espíritu Santo y fuego.
"Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia" fue el testimonio del Padre.

Nadie puede permanecer unido a alguien que no ama.
Si no le amamos, Èl no puede permanecer en nosotros, no podemos guardar su palabra, no podemos obedecer, ni llevar fruto.
No digas qué amas a Dios, si no guardas su palabra. Su palabra no está separada de Él, del Padre, y del Espíritu Santo. Dios es uno.
Es la razón porqué Pedro no pudo guardarla, no pudo amarlo, y lo negó.
Vivió una noche amarga, de dolor y decepción, como muchas noches que tú y yo hemos vivido.
Jesús al restaurar a Pedro le preguntó: ¿Pedro me amas más que esto?
"Esto" representa tantas cosas en la vida, que cautivan y atraen a nuestro corazón.

El Huerto, es el Jardín de Dios, donde Él reina, donde Él derrama su amor y bendición, donde Él imparte su Vida para poder fructificar. El Padre es el labrador, el que limpia, y poda cada planta de su Jardín.

ESE JARDÍN ES TU CORAZÓN.
Tu corazón es el lugar de su morada, es su templo, es el cielo de Dios sobre esta tierra.
Tu corazón es el Huerto de Dios, es el lugar donde Dios pone su bendición, donde imparte su Vida, donde tenemos comunión con Él, donde Él permanece en nosotros, donde Él establece su gobierno, donde Dios prospera su voluntad.
Si no rindes tu corazón, Él no puede permanecer en ti. Él no puede hacer su morada en ti.
Un corazón oprimido, lleno de rencor, deprimido, lleno de ira y de ofensas por situaciones pasadas de las vida, no puede ser morada de Dios.
Si no quitas todas aquellas cosas que ocupan un lugar en tu corazón, y que no agradan a Dios, Él no podrá hacer morada en ti. Apagarás su Espíritu y menospreciarás su palabra. Debes vaciar tu corazón para Dios.
Jesús murió en una cruz, y derramó su sangre por ti, para que el Padre por medio de su sangre, pueda limpiar tu corazón.

El Padre que es el labrador, y quiere limpiar tu corazón, limpiarlo de rencores, de envidias, de orgullo,  soberbia, enojo, amarguras y falta de perdón, para que lleves fruto.

Si llevamos fruto, Él es glorificado en nuestras vidas, y seremos así sus discípulos.
Porque sólo un discípulo permitirá que el Padre lo limpie, lo corrija y lo discipline para llevar más fruto.
Cada vez que intentes llevar fruto en tus propias fuerzas, de ti mismo, solo cosecharás frustración y dolor.
"Porque sin mi, dice el Señor, nada puedes hacer"

Nadie puede vivir y hacer la voluntad de Dios, sin su Vida, sin el bautismo del Espíritu Santo, sin ser lleno del Espíritu Santo. No basta el conocimiento, necesitamos la revelación de su palabra en nuestro corazón, su palabra es Espíritu y Vida.
La revelación trae convicción, y la convicción trae vida real, el fruto espontáneo y natural de Dios, la expresión de su Vida en nosotros.
La clave no es el conocimiento, la clave es la Vida de Dios, por la FE en la obra De Dios en su Hijo Jesucristo, la Vid verdadera.
Llevar fruto  no es opcional, es la voluntad de Dios.







sábado, 1 de septiembre de 2018

PRESERVADORES DE SU LINAJE

PRESERVADORES DE SU LINAJE "Una reflexión en el camino"
Por Guillermo Ávila



¿Será quitado el botín al valiente?
¿Será rescatado el que es cautivo de un tirano?
Pero así dice el Señor:
"Quizás el cautivo sea rescatado del valiente y el botín sea arrebatado al tirano, pero yo defenderé tu pleito y salvaré a tus hijos" Isaías 49:42-25

En Cristo los cielos han sido abiertos, para que cualquier hombre, en cualquier generación sobre esta tierra acceda por medio de la fe en su obra en la cruz, al TRONO DE LA GRACIA DE DIOS  para hallar misericordia, justicia, y oportuno socorro.

Dios en el sacrificio de su Hijo, clavó y anuló toda acta que nos era contraria, y aunque estábamos muertos espiritualmente, nos dio vida perdonándonos en la cruz, despojando a los principados y autoridades de maldad exhibiéndolos públicamente, y triunfando sobre ellos en la cruz.
La obra del Espíritu Santo es crucial para su cumplimiento en nuestras vidas, porque "¿Quién sabe lo que hay en el corazón de Dios, sino el Espíritu de Dios? y Dios nos ha dado su Espíritu, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido por medio de su Hijo; y al no saber como acceder al trono de la gracia como conviene su Espíritu Santo nos ayuda, y en nuestras debilidades intercede por nosotros delante del Padre, conforme a su voluntad.

Los hombres presionados por la infinidad de problemas que la vida les confronta, no pueden ver su maravilloso Propósito, y hacen que sus oraciones y peticiones se concentren solo en busca de soluciones a sus problemas, como ocurría con las multitudes que acudían a Jesús, para que les sanara y librara de todos sus males.
Jesús nunca rechazó, y no rechazará a ninguno que en medio de sus angustias le invoque, pero Él espera, que al experimentar su amor y gracia inmerecida, los hombres respondan a su llamado y vocación.
Lamentamos que muchos presenten hoy delante de los hombres, a un Jesús solo milagrero, sanador o proveedor de los problemas de la vida, como si Dios estuviera al servicio de los hombres; olvidando que nosotros fuimos creados para SU GLORIA Y PROPÓSITO.
Sin duda es maravilloso experimentar un milagro de sanidad, provisión, restauración, o ser rescatados de una condición de esclavitud, de injusticia y humillación, el Señor es sanador, proveedor y salvador, pero sobre todas las cosas es Señor, y quién le confiese como tal, su salvación ha llegado sobre su vida.

Fue sin duda, la maravillosa experiencia de José en Egipto, rescatado de la muerte que procuraron sus propios hermanos, revindicado de falsas acusaciones, y rescatado de un injusto encarcelamiento. Todo ello fue motivo de gozo y alegría para José, pero José tuvo que entender, como también nosotros necesitamos entender, que el PROPÓSITO ETERNO DE DIOS, es mayor que nuestras satisfacciones temporales por muy impactantes y gloriosas que hallan sido, como fue la resurrección para Lázaro, quién finalmente tuvo que morir, porque todo lo que es de esta tierra es pasajero y temporal. Nada es para siempre.
Al entenderlo José tuvo que perdonar a sus hermanos, y aceptar la soberana mano de Dios sobre su vida quién permitió mucho de sus sufrimientos, para llevar a cumplimiento la promesa de Dios a su tatarabuelo Abraham.
Así fue la confesión de José a sus hermanos:
"No se aflijan ni sientan remordimiento por haberme vendido. En realidad, ha sido Dios el que me envió aquí delante de ustedes para preservarles la vida"
Preservar el linaje de Abraham sobre esta tierra, estaba por sobre la vida y las circunstancias de José.

NUESTRO TEXTO DE REFLEXIÓN
"Quizás el cautivo sea rescatado del valiente y el botín sea arrebatado al tirano"
Es glorioso si así lo experimentamos una o más veces durante nuestra vida, como las Escrituras nos señalan hermosos testimonios de liberación y provisión, pero también nos entrega testimonios de muchos de sus hijos, que a través de su historia, no fueron rescatados y murieron como mártires por su llamado, y por hacer la voluntad de Dios. Muchos perdieron todo lo que poseían sobre esta tierra, pero caminaron  con Dios y muriendo por fe en la esperanza de sus promesas, sin recibir lo prometido, como Moisés, que murió sin pisar y disfrutar la tierra prometida a su pueblo.

No te dejes engañar, el llamado de Dios no es para ser millonarios o para no sufrir sobre esta tierra, ningún profeta, ni sus apóstoles fueron millonarios y vivieron exentos de sufrimiento, su llamado fue para vivir con Él y para Él, significó salir del mundo y renunciar a todo para vivir bajo su reino y hacer su voluntad, y muchos entregaron su vida por su vocación y llamado.
Era vivir para SU PROPÓSITO ETERNO, preservarlo sobre esta tierra, y traspasarlo en su linaje; como está escrito: "La palabra que he puesto en tu boca, y el Espíritu que he puesto en ti, no faltará en la boca de tus hijos y de los hijos de tus hijos, hasta la tercera y cuarta generación"
Fue la promesa de Dios a Abraham:
"¿Ocultaré a Abraham lo que voy a hacer, porque ciertamente Abraham llegará a ser una nación grande y poderosa, y en él serán benditas todas las naciones de la tierra?
Y YO lo he escogido para que instruya a sus hijos y a su casa después de él que guarden el camino del Señor, haciendo justicia y juicio, para que el Señor cumpla en Abraham todo lo que Él ha dicho acerca de él"

"Quizás el cautivo sea rescatado del valiente y el botín sea arrebatado al tirano, pero Yo defenderé tu pleito y salvaré a tus hijos"
"Yo defenderá tu pleito y salvaré a tus hijos" fue el pacto de Dios con Abraham, y es el pacto de Dios con su pueblo.

Dios quiere edificar Casa para Él, es su sueño eterno, tener hijos a la imagen y semejanza de su Hijo, el Primogénito entre muchos hermanos.
La Simiente nacida de Abraham, prometida a Eva en el Huerto del Edén, y hecha carne en María la sierva del Señor.
Debe ser el anhelo de todos los matrimonios que se hacen uno en el Señor, por causa de su Propósito, comprometidos con su voluntad para ser preservadores de su linaje, porque entienden que los hijos son herencia de Dios, la mayor riqueza depositada por Dios en cada familia.
Es la razón de la indisolubilidad del matrimonio para Dios, es una unidad que da a luz hijos para Dios, y aunque somos imperfectos, y como padres nos equivocamos y cometemos errores muchas veces, nuestras oraciones delante del Padre deben ser perseverantes, y estar en concordancia con su voluntad y el establecimiento de su reino y de su pacto: "Yo defenderé tu pleito y salvaré a tus hijos"
Dios aborrece el repudio, porque Él nos hace uno, porque busca descendencia para Él, y ambos padres son indispensables en este largo proceso de la vida.
Tal vez las circunstancias que has tenido que vivir, no sean las que tú hubieses escogido, pero son las que Dios te ha permitido vivir, y en ellas debes pelear tu batalla.
Como José, que por momentos se vio confundido en medio de sus circunstancias en Egipto, pero Dios estaba con José y completó su Propósito en su vida.
Las oraciones de su padre Jacob en el dolor de su presunta muerte, y su anhelo de ver el cumplimiento de su Propósito en su familia fue doloroso, pero Dios le permitió verlo y en su vejez bendecir a sus hijos. Jacob visualizó en Judá y José la prolongación de su fe, antes de partir de sobre esta tierra.
Como Isaac, que por años lloró la separación de sus hijos Jacob y Essaú, que también fueron el reflejo de sus propias divisiones como padres, y en la distancia y no sin dolor tuvo que pelear su batalla de fe, para ver cumplido el Propósito de Dios en sus hijos.
O como Abraham, que por momentos caminaba casi sin esperanzas sobre esta tierra delante de Dios, pero Dios estuvo con Abraham, con Isaac y con Jacob,  defendió su pleito y salvó a sus hijos y cumplió su Propósito en su linaje, así también Dios estará con nosotros.
Cómo no recordar las palabras de Jesús, en un momento doloroso de su servicio en la tierra, cuando les declara a aquellas mujeres que lloraban, al ser testigos de sus sufrimientos en la cruz: "Hijas de Jerusalén, no lloren por mi, lloren más bien por ustedes mismas y por vuestros hijos"
"Yo defenderé tu pleito y salvaré a tus hijos"
Un llamado a pelear la batalla de la fe, y preservar el linaje de Dios sobre esta tierra.




sábado, 25 de agosto de 2018

ESPERAR EN DIOS

ESPERAR EN DIOS "Una reflexión en el camino"
Por Guillermo Ávila


"¿Por qué he de arrancar yo mi carne con mis dientes y de tomar mi vida en mis manos?
Aunque Él me matare, en Él esperaré. Ciertamente defenderé delante de Él mis caminos, y Él mismo será mi salvación" Job 13:14,15

Estas palabras son del patriarca Job, ese hombre piadoso, recto, y apartado del mal, de quién Dios da testimonio de su integridad, y que de un día a otro se encuentra en medio de una terrible tragedia en su vida.
Había perdido a todos sus hijos, todos sus bienes y con una salud quebrantada se encontraba humillado en tierra.
Job no dudaba que era Dios quién le había protegido y prosperado en la vida, así lo testificaba aún el mismo Satanás delante de Dios: "¿Acaso teme Job a Dios de balde? ¿No les has rodeado de tu protección, a él y a su casa y a todo lo que tiene? El trabajo de sus manos has bendecido, y por eso sus bienes han aumentado sobre la tierra"
Satanás acusa al hombre delante de Dios, que solo le sirve por interés de sus beneficios en la vida, y que  cuando queda expuesto a la falta de ellos, renegará su fe: "Piel por piel, todo lo que el hombre tiene lo dará por su vida. Pero extiende tu mano, toca su hueso y su carne, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia"
Dios permite que Satanás aflija a Job en sus bienes, en su familia y en su salud, pero no le permite tocar su vida.
Es la causa de que Job esté sufriendo esta terrible prueba en su vida.
Desde nuestra racionalidad, sin entender el conflicto espiritual detrás de todas las cosas, y sin conocer el diseño y propósito de Dios en su creación, no nos es fácil discernir los acontecimientos de la vida, especialmente cuando se sufre viviendo en integridad y en el temor de Dios, como sucedió con Job.
Buscamos razones y sentido en medio de nuestras aflicciones.
¿Qué razones tendrá Dios para permitir el sufrimiento de sus hijos?


TRES RAZONES PARA CONSIDERAR

PRIMERO
Dios no quiere que sus hijos pongan su confianza, fe y esperanza en las circunstancias, en las cosas que se ven, por muy buenas y beneficiosas que nos parezcan.
Porque como nos exhorta el apóstol Pablo: "A no mirar las cosas que se ven, sino las que no se ven, pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas"
Todas las cosas sobre esta tierra, el mundo y sus apariencias son pasajeras, son temporales, todo perecerá, y poner nuestra esperanza en cualquiera de ellas, solo nos generarán una decepción al verlas diluirse o derrumbarse.
Lo único verdadero y eterno es Dios y su palabra, y en Él debe estar nuestra esperanza y seguridad.
Debemos disfrutar las cosas que Dios nos provee en esta tierra, pero no poner en ellas nuestro corazón, nuestro corazón debe estar en Él, a quién debemos amar y anhelar.
Poner nuestro corazón en las cosas terrenales, nos pegarán a ellas, y por consecuencia no anhelaremos su venida, su reino y su justicia.
Es el primer y más grande mandamiento.
Job declaró al sufrir la perdida de su familia y de sus bienes: "Desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo volveré allá.
Dios dio y Dios quitó: ¡Bendito sea el nombre de Dios!
No esperemos estar en pérdida en la vida, para ordenar adecuadamente nuestras prioridades.

SEGUNDO
"En nuestras debilidades Dios perfecciona su Propósito en nosotros"
Dios quiere salvar lo que se había perdido, Dios busca restaurar el "Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza" su diseño divino.
Es por medio de nuestras debilidades que Dios trabaja con nuestro carácter, quebranta nuestro orgullo, soberbia, y actitudes rebeldes en nuestro corazón.
Es el proceso mediante el cual Dios separa lo vil y lo impuro, para presentarnos santos y sin manchas delante de Él.
Y es el proceso mediante el cual, Dios perfecciona y lleva a madures nuestra fe:
"Es necesario que seamos probados, para que sometida a prueba nuestra fe, mucho más preciosa que el oro (el cual, aunque perecedero, se prueba con fuego), sea hallada en alabanza, gloria, y honra cuando sea manifestado Jesucristo"
Es el taller del Maestro, del alfarero divino, que por medio del martillo y del cincel da forma a los vasos, para hacer de sus hijos vasos útiles, vasos de honra y vasos de misericordia.
La mejor actitud  no es huir o eludir este proceso, es humillarnos, es cambiar nuestras quejas por oración, y aprender a confiar y a esperar en Él.
Job confesó en medio de este proceso: "Aunque Él me matare, en Él esperaré"
O como expresa el apóstol Santiago: "Tengan por sumo gozo cuando se hallen en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Más tenga la paciencia  su obra  completa , para que sean perfectos y cabales, sin que les falte cosa alguna"
Así somos conformados a la imagen del Hijo, en la esperanza del amor del Padre, que anhela una gran familia de muchos hijos semejantes a su Hijo.

TERCERO
La tercera razón por qué Dios permite que vivamos estas duras experiencias, es porque Dios quiere ser el TODO en nuestra vida.
Al derrumbarse todo, al contemplar que todo se viene abajo y nos quedamos solos, solo quedará Él, transformándose en el TODO en nuestras vidas, porque Él dijo: "Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo"
Jesús y su palabra es lo único seguro, y real en la vida.
Podrás quedar solo, sin nada, pero Él estará allí para consolarte, para fortalecerte, para decirte una vez más: "Camina delante de mí y sé perfecto"
Como fue la experiencia de José en Egipto, abandonado por sus hermanos, calumniado y encarcelado, pero "Dios estaba con José" para hacer de él un vaso de bendición para todo Egipto, y para toda su familia.
Como fue también la experiencia del apóstol Pablo, quién escribe: "En mi primera defensa ninguno estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon, pero el Señor estuvo a mi lado y me dio fuerzas, para que por mi fuera cumplida la predicación"
También escribió: "Fuimos abrumados en gran manera que aún perdimos la esperanza de conservar la vida. pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiáramos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos"
Hasta el día de hoy somos bendecidos, por el servicio de este vaso de misericordia.
Así también Job declaró casi perdiendo toda esperanza: "Yo sé que mi redentor vive" cuando todo a su alrededor se derrumbaba, confesó "aunque él me matare, en Él esperaré"
No es un proceso fácil de asimilar, especialmente cuando estamos en medio de la crisis, pero el saber que Dios está presente en todo proceso de nuestras vidas, te permitirá en medio de tu oscuridad y confusión, empezar a ver un rayo de su luz.
Como Job declaró al final de su proceso: "Yo conozco que todo lo puedes y que no hay pensamiento que te sea oculto.
¿Quién es el que, falto de entendimiento, oscurece el consejo?
Así hablaba yo, y nada entendía; eran cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía"
Job no fue avergonzado en su fe, fue revindicado por el mismo Dios.

Si tú estás viviendo un proceso oscuro en tu vida, donde has visto derrumbarse aquellas cosas en las cuales habías puesto tu esperanza, y has pensado que la vida es injusta, no te quejes más, sigue este consejo del cielo:
"Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grades y ocultas que tu no conoces"
"¿Porque quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él?
Así tampoco nadie conoce las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y sus hijos han recibido su Espíritu, que proviene de Dios, para que sepamos las cosas que Dios nos ha concedido"
Ten fe porque no estás solo, Dios está contigo aunque no lo puedas ver, El será luz en medio de tu oscuridad y alumbrará tu camino, y abrirá sendas donde no las hay.
Espera en Dios porque no serás avergonzado.
Espera en Dios aunque no es lo más fácil, pero es lo más seguro.