miércoles, 24 de mayo de 2023



 LA NECESIDAD DE REVELACIÓN

Por Guillermo Avila


"Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré, cosas grandes y ocultas que tú no conoces" Jeremías 33:3


Casi siempre este texto lo usamos sólo en su primera parte: "Clama a mí, y yo te responderé" Como si Dios estuviera obligado a responder lo que pedimos, y como lo pedimos.

Y es frustrante experimentar muchas veces, que no vemos una respuesta de parte de Dios, o no la podemos discernir; es que su respuesta muchas veces está supeditada a  la necesidad de permitir que nos enseñe, que nos revele esas cosas que nos están ocultas, que no podemos conocer por nosotros mismos, y que no nos permiten recibir lo que Dios tiene para nuestras vidas.

Eso se llama revelación, y la revelación es esencial en la vida de un discípulo, porque sin ella no hay fe, no hay vida de Dios, y como consecuencia no podemos vivir la vida (Didaké) del reino.


¿Qué es la revelación?


Es un conocimiento oculto, y que es descubierto por la acción del Padre al corazón del hombre, para su beneficio.

"Cosas que ojo no vio, ni oido oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman.

Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios" 1 Cor. 2:9-10


La revelación no es el fruto del esfuerzo o sacrificio humano, es la acción soberana de Dios sobre el hombre.


Nosotros experimentamos la Salvación como consecuencia de una revelación divina, creer y confesar que  Jesucristo es el Señor (el Kyrios), es la obra del Padre por medio de su Espíritu en el corazón humano.

Sin esa revelación no hay arrepentimiento, no hay nuevo nacimiento, y no podemos ver ni entrar al reino de Dios.

La revelación imparte fe al corazón, nos impulsa a creer y a obedecer al Señor.

Es la entrada al reino, y como ocurre con un bebé, un nuevo discípulo necesita padres espirituales, que le alimenten y le acompañen en su desarrollo y crecimiento espiritual.

Debe aprender a vivir y caminar por fe.

Jesús fue enfático con sus discípulos: "Vayan y hagan discípulos, y enséñenles a guardar todo lo que yo les he mandado, como yo lo hice con ustedes; y yo estaré con ustedes en este proceso"

Así como padres inmaduros y sin preparación, errarán en la formación de sus hijos en el Señor; se necesitan hombres y mujeres maduros, tratados por el Señor, que hayan experimentado la revelación en sus vidas, en los diversos procesos que han tenido que vivir, por medio de los cuales Dios lo ha formado.

Ningún hombre puede revelar al Señor a otro, porque la revelación es la acción soberana de Dios (ninguno enseñará a su hermano, porque todos serán enseñados por Dios), pero un discípulo ha aprendido a depender del Señor, a desarrollar actitudes que facilitan la revelación de Dios; y sabe cómo alcanzar la gracia de Dios.


Así es como el apóstol Pablo dobla sus rodillas y ora, y nos insta a orar, (Efesios 1:18) para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, nos dé espíritu de revelación en el conocimiento de él, para que Dios alumbre los ojos de nuestro entendimiento, para que SEPAMOS  cuál es la esperanza a que él nos ha llamado, y cuáles son las riquezas de la gloria de su herencia en los santos. 


Sin este conocimiento revelado por el Padre, solo será un conocimiento natural, mental, que no producirá ningún cambio en nosotros, y no generará fe en nuestros corazones; y como consecuencia no traerá la intervención de Dios en medio de nuestras circunstancias, para nuestro crecimiento.


¿Cómo saber, si lo que sé me ha sido revelado? 


Es fácil, Si puedo vivirlo, si es parte de mi vida.

Jesús lo definió: Por sus frutos los conoceréis. 


El mero conocimiento intelectual no es malo, pero no nos alcanza para vivir la vida del reino.


¿Quién no sabe que no debemos pecar? pero pecamos

¿Quién no sabe que Jesús sana? pero estamos enfermos.

Es falta de revelación.


Y las Escrituras enseñan que la revelación es progresiva, y debemos permitir su desarrollo en nosotros, para que podamos alcanzar su Propósito en nuestras vidas.

Si alguno piensa que ha llegado a una estatura espiritual y puede conformarse a esa medida, se equivoca, porque desde ese momento comenzará a descender en su vida espiritual.

Si dejamos de recibir revelación, nuestra vida espiritual se estancará, y dejaremos de crecer, aún más, comenzaremos a retroceder.


Por eso podemos ver en la vida de Abraham, el padre de la fe, que  la revelación de Dios en su vida fue progresiva, y su fe también fue progresiva; Dios se fue revelando a su vida a medida que obedeció lo recibido, y eso le permitió avanzar en su llamado de Dios, desde Ur de los Caldeos hasta concebir y consagrar a su hijo Isaac al Propósito para el cuál Dios le había llamado.

La revelación es el recurso de Dios, para el desarrollo de nuestra fe y crecimiento espiritual, para alcanzar su Propósito en nuestras vidas.

Paralelamente vemos la vida de Lot, como fue descendiendo en su vida espiritual al apartarse de Abraham, y al no crecer en revelación en su vida, su fruto, fue adverso al Propósito de Dios en su familia y linaje.


Los salmos reflejan también diferentes etapas de la vida de David, y cada uno de ellos encierra una revelación de Dios para su vida, eso fue lo que le permitió crecer y desarrollar un amplio servicio a Dios y a su pueblo, como rey de Israel; y aún cuando pecó, David permitió la revelación de Dios sobre su vida para ser restaurado.

De David aprendemos que hay pecados en la vida, que aunque seamos restaurados, inevitablemente afectarán nuestro linaje, o lo dejarán con un deficiente fruto, especialmente los que afectan al núcleo fundamental del Propósito de Dios para el hombre, la familia.

De aquí la importancia de reaccionar a tiempo, y rectificar en la vida.


Si no aprendemos a formar discípulos en nuestra familia, ¿Cómo enseñaremos en la Familia de Dios?


Como Jesús le dijo a Nicodemo acerca de la revelación del nuevo nacimiento: Si tú no entiendes el nuevo nacimiento ¿Cómo eres tú maestro en Israel?


REVELACIÓN RENOVADA


La revelación recibida para un episodio pasado en la vida, no nos sirve para enfrentar los desafíos presentes; necesitamos una nueva revelación para cada momento que lo requiera nuestra vida.


Porque dos cosas ocurrirán cuando dejamos de recibir revelación:

1.- Nos quedamos pegados en la última revelación, y nos impide avanzar para Dios.

2.- Tendemos a idolatrar las revelaciones pasadas, porque nos fueron gloriosas y útiles para esa etapa de la vida; pero al enfrentar nuevos desafíos y no tenerla, nos frustrará, porque no tendremos la gracia de Dios,  la fe, la vida,  el amor, y el gozo que nos imparte Dios cuando recibimos una nueva revelación.


UN PELIGRO

El peligro es hacernos religiosos; y esto no solo  ocurre en lo personal, sino también en lo comunitario, y no estamos libres de ello.

Es así como desaparecen grupos que comenzaron por una revelación del Espíritu; o se transforman en grupos  tradicionalistas y legalistas; esa era la preocupación del apóstol Pablo por la iglesia en Galacia.

Porque se quedan pegados en su última revelación, y se niegan a avanzar en su fe.

Así ocurrió también con los Fariseos, que recibiendo una revelación de la santidad por guardar la ley en momentos oscuros de la historia de Israel, se quedaron pegados en ella, y no crecieron en revelación, y fueron tropiezo e instrumentos del maligno frente al ministerio del Mesías. 


Veamos otro ejemplo, en la historia de Israel:


Está en Números 21:4, que nos relata: " Después partieron del monte de Hor, camino al Mar Rojo, para rodear la tierra de Edom; y se desanimó el pueblo por el camino. Y habló el pueblo contra Dios y contra Moisés: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto? Pues no hay pan ni agua, y nuestra alma tiene fastidio de este pan tan liviano. Y Jehová envió entre el pueblo serpientes ardientes que mordían al pueblo; y murió mucho pueblo de Israel. Entonces el pueblo vino a Moisés y dijo:  Hemos pecado por haber hablado contra Jehová, y contra tí; ruega a Jehová que quite de nosotros estas serpientes. Y Moisés oró por el pueblo. Y Jehová dijo a Moisés: Hazte una serpiente ardiente, y ponla sobre un asta; y cualquiera que fuere mordido y mirare a ella, vivirá. Y Moisés hizo una serpiente de bronce, y la puso sobre un asta; y cuando alguna serpiente mordía a alguno, miraba a la serpiente de bronce, y vivía"


Vemos a Israel frente a una de las tantas adversidades que tuvieron que enfrentar en el desierto, y al no tener una revelación de parte de Dios para enfrentarla, se llenaron de quejas y desánimo. No tenían fe para enfrentarla, las revelaciones pasadas por muy gloriosas que habían sido, como ser testigos de las plagas en Egipto, ver como el Mar Rojo se abrió delante de sus ojos, abriéndoles camino, no les servía ahora frente  a este nuevo desafío.

Cayeron en pecado, se quejaron y hablaron mal de Dios y de Moisés; y trajeron sobre ellos muerte y dolor.

En su debilidad se humillaron, reconocieron y confesaron su pecado; y Moisés oró a Dios, y Dios le entregó una nueva revelación que marcó su salida; tenía que  levantar una serpiente de bronce en medio del campamento, y quién mirara a ella, sería sanado.


¿Qué trajo esa revelación?


Trajo sanidad, trajo fe, consuelo, vida de Dios; que no fácilmente olvidarán en su historia.


Pero pasaron cerca de cuatrocientos años, y en tiempo de Ezequías rey de judá, Israel estaba viviendo otro tiempo difícil bajo el asedio del imperio Asirio.

El anterior rey de Judá, su padre Acaz, había sido uno de los reyes más malos de Judá, se había apartado de Dios,y él había sido testigo de ello.

En medio de su crisis necesitaba una nueva revelación, y en 2 reyes 18 se relatan los hechos de Ezequías,  en el vers. 4 leemos, que Ezequías " Quitó los lugares altos, y quebró las imágenes, y cortó los símbolos de Asera, e hizo pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta entonces le quemaban incienso los hijos de Israel"

Acaz había pervertido el altar de Jehová, introduciendo costumbres paganas traídas de Damasco, fue idólatra, y arrastró al pueblo en ello; llegó a sacrificar un hijo al fuego siguiendo costumbres paganas; todo esto  en su ignorancia, buscando el favor de dioses paganos frente al dominio de Asiria. Acaz tenía falta de revelación, y puso su esperanza en alianzas humanas y no en Dios.

Ezequías, contrariamente a su padre, buscó consagrarse a Dios; (lo que normalmente hacemos todos nosotros también en tiempo de crisis en la vida).

En ese proceso de consagración, encontró que el pueblo había transformado una revelación pasada, la serpiente de bronce, que les había sido de tanta bendición en un momento de su historia, en un culto de adoración; la habían transformado en pecado, y Ezequías la hace destruir y sacar del templo.

Si lees la historia de Ezequías, verás cómo en medio de su crisis como nación, y también en lo personal, recibe revelación divina por medio del profeta Isaías, un palabra profética, que Dios  entregaría la victoria sobre el rey Senaquerib de Asiria que lo asediaba; sobre quién Dios envió su ángel, y en una noche murieron ciento ochenta y cinco mil asirios; todos fueron confundidos y regresaron a Nínive, donde el rey Senaquerib fue asesinado por sus propios hijos, conforme a la palabra que Dios por medio de Isaías le había declarado.


Sin una revelación divina en la vida seremos confundidos en las crisis, y en nuestra racionalidad recurriremos a cualquier cosa, como el rey Acaz, o correremos el peligro de ser instrumentos de Satanás y no de Dios; como le ocurrió a Pedro, quién después de recibir una maravillosa revelación divina acerca de quién era Jesús.

En Mateo 16:18 "Tú eres el Cristo (Mesías) el Hijo del Dios viviente" Eso no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos, así la definió Jesús.


Poco después, frente a la revelación de Jesús acerca de su misión como el Cristo (el Mesías), que le era necesario padecer y morir por manos de los ancianos, sacerdotes y escribas; y resucitar al tercer día. 

El mismo Pedro, por desconocer la plenitud de la revelación de Dios respecto al Mesías, pone sus ojos en sus intereses y no en los de Dios; y así le dice Pedro al Señor: "Ten compasión de tí; en ninguna manera esto te acontezca; a lo que Jesús declaró: "Quítate de delante de mí, Satanás; me eres tropiezo, porque no pones la mirada en las cosas de Dios, sino en la de los hombres"


Amados hermanos:

Si no sabemos interpretar una revelación dada por Dios, a la luz de la revelación del "Propósito eterno de Dios" revelado en las Escrituras, el uso del beneficio de esa revelación puede ser equivocado, e incluso puesta al servicio de Satanás y no de Dios. 

(Usados, pero no aprobados por Dios)

Como pasa con muchas revelaciones acerca de los dones del Espíritu Santo, como sanidades, liberación, milagros, fe , etc utilizando la gracia de Dios para propósitos personales y terrenales.


Debemos ajustar las revelaciones, a la revelación del Eterno Propósito de Dios revelado en las Escrituras; para que Dios sea glorificado en ello y nosotros edificado conforme al Eterno Propósito de Dios.

Cada etapa de la vida de un discípulo y de la iglesia, necesita de una nueva revelación de su palabra, para crecer y avanzar en su voluntad.

¿Vivimos por  una revelación pasada? 

¿Por la revelación de nuestros padres, o de otros?


Necesitamos que Dios traiga revelación a nuestras vidas, que nos vivifique, que nos imparta fe, que nos llene de su gracia, sin la cuál nos será imposible avanzar en  la vida del reino.


¿Cómo sé que necesito revelación?

Cuando no puedo vivir lo que sé.


Sabemos que no debemos pecar y pecamos, especialmente en esos pecados que nos son reiterativos, que no podemos superar en la vida; ayunamos, oramos, y volvemos a caer en lo mismo. Eso evidencia mi falta de revelación de Dios al respecto.


Necesitamos que Dios nos revele la causa que origina nuestro problema, esa debe ser nuestra oración, de lo contrario volveremos a caer en lo mismo.


"Clama a mí y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces"


Es un conocimiento espiritual que nos está velado, que nos está encubierto, y necesitamos que Dios lo descubra, es la obra del Espíritu de Dios para que podamos ser sanados, liberados y alcancemos la victoria del Señor en nuestra vida. 

Allí Dios usará palabra de Ciencia, palabra de Sabiduría, o una palabra profética,etc, o la multiforme y abundante gracia, para traer luz a nuestra oscuridad.

Necesitamos revelación. ¿Lo crees?


Por eso debemos orar y preguntar al Señor acerca de nuestra situación, que fue lo que originó nuestro problema que nos tiene en servidumbre.


Porque muchas veces nos toca vivir episodios fuertes en nuestra vida, muchos de los cuales no los originamos nosotros; pero por causa del dolor que experimentamos, justificamos nuestra responsabilidad en ello, y no percibimos que podemos caer en una actitud de pecado, y como consecuencia dar lugar al diablo, y contristar al Espíritu de Dios; porque guardamos enojo, rencor o falta de perdón.


Así quedamos bloqueados en la vida, a expensas de un Satanás que  solo busca matar, destruir y robar todo lo que nos pertenece de parte de Dios, para que no lo disfrutemos, para que no lo vivamos.

Nos roba la bendición de Dios sobre nuestra vida y sobre nuestras familias.

Muchas de nuestras depresiones  ataduras, son por falta de revelación de Dios.

Pero el arrepentimiento, la confesión de nuestro pecado revelado, siempre traerá revelación del perdón de Dios, de su consuelo, de su liberación.


Y al igual que Pedro, después de nuestra noche amarga, si nos es necesario vivirla, Dios traerá una nueva revelación que nos levantará, nos sanará, y nos restaurará; y entonces seremos útiles en las manos de Dios.


La revelación es una acción soberana de Dios, pero él mira nuestros corazones, y donde hay un corazón contrito y humillado, Dios no puede despreciar, ese corazón hallará gracia delante de Dios. 

Dios da gracia a los humildes.

AMEN




martes, 6 de septiembre de 2022

SATANÁS OS HA PEDIDO PARA ZARANDEAROS COMO TRIGO

 SATANÁS OS HA PEDIDO PARA ZARANDEAROS COMO A TRIGO

"Una Reflexión en el Camino 

Por Guillermo Avila




¿Puede Satanás pedirnos para zarandearnos?  

¿Es posible que Jesús le permita hacerlo?

En cualquier de estos casos, Jesús  está siempre en control de todo, y Satanás no puede hacer nada si Dios no se lo permite; a pesar de toda su maldad e influencia negativa sobre el hombre, Satanás sigue siendo instrumental, para el desarrollo del Propósito de Dios sobre esta tierra.

Dios le permitió influir en Adán y Eva en el Huerto del Edén, aunque su influencia no fue determinante en su decisión, ellos obraron libre y a conciencia, por eso Dios los confrontó y les hizo responsables de sus actos, pero al no reconocer su error tuvieron que asumir sus consecuencias.

Debemos saber, que Dios creó al hombre con la capacidad de decidir en la vida, aunque su anhelo y diseño es que le amemos, que decidamos siempre por Él y le sirvamos, para así cumplir su Propósito sobre esta tierra, que siempre será lo mejor para los hombres.

Satanás busca siempre matar, robar y destruir, y lo logra muchas veces, cuando el hombre le abre su corazón y decide en la vida engañado por el maligno, y sin el temor de Dios.

Pero si amamos a Dios, como ocurrió en el testimonio de José hijo de Jacob, el soñador; aunque  Satanás utilizó la maldad de sus hermanos, para instigarlos a hacerle mal y matarlo, para impedir el cumplimiento de la promesa de Dios a Abraham y a su descendencia en Egipto.

Allí vemos como Dios usó la maldad de sus hermanos, para conducir a José a Egipto, no para matarlo, sino para cumplir su sueño profético en su vida, y dar cumplimiento así a la promesa a Abraham.

Dios usó la maldad de Satanás para afligir y probar la fe de Job,  dejándolo también, como un testimonio de un hombre de fe para todas las generaciones; aunque Dios le permitió tocar sus bienes, su familia, y su salud; nunca le permitió tocar su corazón;  porque si guardamos nuestro corazón para Dios, Dios guardará nuestra vida.

Dios no decidirá por nuestro corazón, a nosotros nos corresponderá hacerlo, es nuestra responsabilidad guardarlo para Dios.

EL TESTIMONIO DE LOS DISCÍPULOS

Jesús permitió que Satanás zarandeara a Pedro y a todos los discípulos como a trigo, la noche de su crucifixión."

Así le dijo Jesús a Pedro: "Satanás os ha pedido para zarandearos como trigo"

Zarandear, significa agitar el trigo de lado a lado con energía, lo que hace al viento procurar arrancarlo de su raíz.

Zarandear significa también agitar y golpear el trigo, para separar su paja del grano, y así permitir que el grano quede puro, visible y utilizable. 

Satanás buscará también, en la prueba, arrancar de  raíz nuestra fe, con el propósito de destruirnos, al mismo tiempo que el Espíritu Santo buscará confirmar, que nuestro fundamento en Cristo está firme.

Santanas procurará hacernos huir de este proceso purificador, del despojo de nuestra religiosidad, costumbres y tradiciones; las que no honran a Dios en nuestras vidas; como malas actitudes y deformaciones en nuestro carácter; pero es un proceso necesario en la vida cristiana, y Dios nos dará el Espíritu Santo para darnos fuerza y poder, para que podamos vivir este proceso, y pueda salir a luz la vida de Cristo que está en nosotros.

Satanás buscará en medio de la prueba, en nuestra debilidad que cedamos a él, que le abramos el corazón, como ocurrió con Judas esa noche, cuando Satanás entró en su vida, lo controló y lo mató.

Más Pedro también fue zarandeado esa noche, y en su debilidad y quebrantamiento, lloró amargamente su fracaso de haber negado a su Señor, pero se humilló y guardó su corazón para Dios.

Esta decisión será siempre de nosotros

El Señor permitirá el quebrantamiento del hombre natural, para manifestación del nuevo hombre, del hombre espiritual, que amará a Dios, lo honrará y lo servirá sobre esta tierra.

Por ello Jesús murió y fue crucificado, y resucitó al tercer día, y ahora está sentado a la diestra del Padre, intercediendo por todos nosotros.

Jesús oró por sus discípulos esa noche, también por Pedro como registran las Escrituras, para que su fe no faltara y guardara su corazón;  para una vez vivido, y vuelto de ese proceso, confirmará la fe de sus hermanos. 

Satanás pensó que esa era su oportunidad en la historia, para eliminar a Jesús, y con ello destruir la fe de los discípulos; para abortar el plan redentor de Dios para la humanidad; era su momento, de erigirse definitivamente como el príncipe de este mundo.


Más Jesús lo venció en la cruz, y el Padre lo resucitó al tercer día, para que Pedro y sus discípulos fueran libres de la potestad de las tinieblas, y fueran trasladados al reino de Dios en su Hijo Jesucristo.

La victoria de Cristo, es la victoria por la fe de todos los hombres que la asumen como suya.

Amigo(a) y hermano(a) esta es la palabra de Dios es también para ti.

Al igual que Pedro, como discípulo del Señor serás probado, pero sobrevivirás a ese duro proceso que te ha tocado vivir, porque no estás solo(a), porque Jesús no te ha dejado solo(a), ha orado por ti, para que tu fe no falte, y puedas vivir y pasar ese proceso en victoria.

Porque ese proceso es una prueba para tu fe, porque has guardado tu corazón; y si así no ha sido, es tiempo para volverse al Señor.

Este proceso por muy doloroso que sea, y  si como Pedro piensas que has fracasado; su mirada te encontrará y no la podrás eludir. Más no será una mirada de juicio ni de condenación; será una mirada  de amor y restauración.

Porque no existe ninguna prueba en Dios, que no contenga su amor; y así te dice el Señor:

"Mi mirada, es una mirada que habla a tu corazón; que te recuerda lo débil que eres, y que no puedes por ti mismo serme fiel; para eso morí en la cruz por ti, y te he dado mi Espíritu. Por eso he orado por ti, para que tu fe no falte, para que  cuando hayas sido quebrantado(a), seas levantado(a) por mi Espíritu, y me honres, me sirvas; y yo pueda usarte como usé a Pedro, para confirmes la fe de tus hermanos, que necesariamente todos vivirán procesos similares.

Y entonces me habrás conocido y me habrás aprendido amar, como Pedro me conoció y me aprendió amar; y entenderás como él, que no era con sus fuerzas, era con mi gracia, con mi Espíritu"

No olvides que Pedro inclinó su rostro, y humilló su corazón.

Ahora era trigo tratado, trigo maduro; puro, y útil para ser usado.

Así lo haré también contigo, porque he visto tus lágrimas, tu dolor, y la fe con que has guardado tu corazón"

Así escribió Pedro unos cuantos años más tarde:

"No se sorprendan si tienen que vivir diversas pruebas en la vida, porque es necesario que la fe sea probada; aunque por un poco de tiempo, tengamos que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida  a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, vuestra fe sea hallada en alabanza, gloria y honra, cuando sea manifestado Jesucristo"

La fe transforma la prueba en una fuente de conocimiento y sabiduría.

La prueba por la fe nos transforma a nosotros, y nos hace más semejantes a Cristo.

!Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo"








EL EVANGELIO DEL REINO HACE DISCIPULOS

PEZ MUERTO o PEZ VIVO "Una Reflexión en el Camino"
Por Guillermo Avila



PEZ MUERTO o PEZ VIVO

Un pez muerto no tiene vida, es arrastrado por las corrientes de las aguas; dejó de crecer y de multiplicarse. Ya no puede nadar libremente, no puede escoger un camino u otro; su vida dejó de tener sentido y dirección; se dejará llevar y flotará con todo lo que está su lado.

Un pez vivo, por el contrario tiene vida, y pueden nadar contra las corrientes de las aguas, y no dejarse arrastrar por ellas; tiene libertad para nadar, para escoger este u otro camino, puede crecer y multiplicarse; así como los salmones, que  pueden nadar grandes distancias contra la corriente de los ríos, cruzar obstáculo tras obstáculo, subir las montañas, y en las alturas multiplicarse, y traspasar su vida y dar lugar a una próxima generación.


PEZ MUERTO o PEZ VIVO

Un discípulo tiene vida de Dios en él, puede nadar contra la corriente de este mundo y no dejarse arrastrar por ella;  puede subir a las alturas de su fe, disfrutar de la comunión y de la presencia de su Dios.
Un discípulo tiene libertad espiritual, para tomar decisiones en la vida, y no ser manipulado por filosofías humanistas y engañosas, que sacan a Cristo del centro de la fe, y que le impide crecer en su dependencia del Señor, quién le redimió para Dios.
Un discípulo puede negarse asimismo, para honrar a Dios en su vida; puede tomar su cruz cada día y seguir a su Maestro sin temor; porque sabe que El es su Pastor y nada le faltará.
Un discípulo sabe, y puede cruzar los obstáculos que le presenta la vida, sabe oír a su Señor; lleva fruto y deja frutos, y  trasciende con su vida para la próxima generación.
Un discípulo se para firme en los caminos de la vida, resiste los ataques del maligno, y no desconoce sus maquinaciones; se somete a Dios y espera en Él, para comprobar que su voluntad es siempre buena, agradable y perfecta.

Como está escrito:

" Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta"

No nos engañemos en la vida, nadie comprobará que la voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta; si previamente no está dispuesto a ofrecer su cuerpo en sacrificio vivo, santo y agradable a Dios.
Nadie comprobará en su vida, que su voluntad es buena, agradable y perfecta; si se deja conformar por la corriente de este mundo; y no está dispuesto a una renovación en su entendimiento en el Señor; y eso no será posible, sin estar dispuesto a ser discipulado por Él.

Porque su llamado y vocación como hijo de Dios, es ser conformado a la imagen del Hijo de Dios.

¿QUÉ SOMOS?

Pez muerto o pez vivo.





viernes, 1 de julio de 2022

CUANDO ESTABAS DEBAJO DE LA HIGUERA TE VI

 CUANDO ESTABAS DEBAJO DE LA HIGUERA TE VI  "Una Reflexión en el Camino"

Por Guillermo Avila



"¿Porqué te dije: Te vi debajo de la higuera, crees? Cosas mayores que estas verás" Y le dijo: "De cierto, de cierto os digo: De aquí  adelante veréis el cielo abierto, y a los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del Hombre" Juan 1:50,51


Estas palabras Jesús se las expresa a Natanael, a quién Felipe le había  compartido la Buena Noticia de haber hallado a Jesús el Cristo, de quién Moisés y los profetas habían escrito.

El Mesías era la esperanza de esa nación, quién con su venida restauraría sobre la tierra la bendición de Dios, quitaría la maldición, que por causa del pecado había frustrado el diseño divino para la humanidad; y que como consecuencia todo había sido afectado,  sufriendo carencias,  injusticias, violencia,  enfermedades, catástrofes, guerras, pandemias, destrucción y muerte; y  por el temor a la muerte el hombre vive sujeto a servidumbre durante toda su vida.

Desde la  caída del hombre en Génesis, Dios profetizó el fin de la potestad de Satanás sobre esta tierra, y declaró que de la simiente de la mujer  levantaría a Uno, que le heriría en la cabeza y restauraría su diseño sobre los hombres.

Por esta razón, toda familia piadosa sobre esta tierra ponía la esperanza en cada primogénito, de ver en ellos el cumplimiento de la promesa de Dios; como ocurrió con Lamec, descendiente del linaje de Set, quien declaró al nacimiento de su primogénito Noé: "Este nos aliviará de nuestras obras, del trabajo de nuestras manos, a causa de la tierra que Jehová maldijo" 

Noé, aunque halló gracia a los ojos de Dios y por medio de él preservó su Propósito entre los hombres;  fue solo una figura del Mesías prometido.

Fue también la promesa de Dios a Abraham, "En tu simiente serán benditas todas las familias de la tierra" No fue en Isaac, era una figura de Cristo, la verdadera Simiente de Dios en quién sí son benditas todas las familias de la tierra.

Moisés también lo declaró a Israel, antes de partir de esta tierra: "Un profeta como yo te levantará Jehová, tu Dios, de en medio de ti, de tus hermanos; a Él oiréis"

Muchos otros profetas también anunciaron al Mesías, como Miqueas 5:1 "Y tú Belén Efrata, tan pequeña entre los clanes de Judá, de ti nacerá el que debe gobernar a Israel; sus orígenes se remontan al pasado, a un tiempo inmemorial"

Era la promesa del Mesías, que sería el Salvador del mundo, en quién se acercaba el reino de Dios y quién gobernaría sobre todas  las naciones de la tierra.

De allí las palabras de Jesús a la mujer Samaritana: "La salvación viene de los judíos"

Era Emmanuel, el Gran Yo Soy, Dios con nosotros; Él que era en el principio con Dios y era Dios. Por quién  fueron hechas todas las cosas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

En él estaba la vida, porque es el autor de la vida, y la vida es la luz de los hombres. La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecen contra ella.

Con Él se encontró Natanael y fue impactado en su corazón, y fue cambiado su destino sobre esta tierra; él confesó: 

"Tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel"

Y Jesús le dijo:

"¿Porque te dije: Te vi debajo de la higuera, crees?. Cosas mayores que estas verás"

Es que Natanael pensaba que estaba solo, cuando debajo de la higuera derramaba su corazón,  exponía  sus frustraciones y debilidades consigo mismo, pensando que Dios era lejano a sus anhelos y esperanzas, de encontrar paz para su alma, justicias, verdad; de ver restaurada la bendición de Dios y quitada la maldición sobre su vida, familia y nación.

Jesús testificó de él:

"He aquí un verdadero Israelita en quién no hay engaño"   porque su búsqueda era con un corazón sincero y sin engaño frente a los desafíos de la vida; y en un momento tan determinante que vivía,  Natanael necesitaba una respuesta del cielo.

Son  momentos determinantes que todo hombre tiene que enfrentar en la vida, donde la decisión que tomes  te marcará para siempre, y determinará tu destino sobre esta tierra.

Como fue también crucial en la vida de Jacob, cuando huyendo de su hermano Esaú y de su casa, sin saber que le depararía  el futuro; cansado en el camino y ya avanzada la noche, buscando una respuesta y una salida se dispuso a descansar y dormir sobre la tierra,  ocurrió en Bethel, que significa casa de Dios, donde Dios lo visitó, y pudo ver en un sueño revelador los cielos abiertos en ese lugar, y una escalera larga que unía la tierra y el cielo, y donde los ángeles de Dios subían y descendía; era un lugar de encuentro con el Dios creador, con el Dios de las promesas de sus padres, con el Padre de toda consolación.

Fue en ese lugar donde Jacob entendió que Dios era un Dios personal, que conoce, atiende y conduce la vida de los hombres, fue allí donde Dios personificó su promesa sobre su vida: "He aquí, Yo soy Jehová, el Dios de Abraham tu padre, y el Dios de Isaac ; y confirmó su promesa sobre él y su descendencia; y profetizó  la venida del Mesías, declarándole que en su simiente serían benditas todas las familias de la tierra.  Y añade: Yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que fueres, y volveré a traerte a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho"

Son momentos que marcan la vida y determinan el destino de los hombres; porque disponen el corazón con sinceridad y sin engaño delante de Dios; sin importar el lugar donde le busques; porque no es en este monte o en esto otro, como respondió Jesús a la mujer Samaritana, porque Dios se revela a quien le busca en espíritu y en verdad; y Dios se transforma en el cumplimiento de sus sueños y anhelos sobre esta tierra; porque Él es el Don de Dios para los hombres.

¿Acaso tú no has estado en una condición similar debajo de tu higuera?

¿Cuándo pensabas que estabas solo(a) en tu dolor, y no encontrabas una salida a tu necesidad?

¿Cuándo pensabas que el cielo te había abandonado, o se había cerrado; cuando tu futuro era completamente incierto?

Cuando no tenías muchas respuesta a tu alcance, o era Dios o todo estaba perdido, ¿Por que  adonde iremos? Porque sólo Él tienes palabras de vida eterna.

Pero hay un Dios que todo lo ve, y que te ha visto debajo de tu higuera, y que está a tu lado cuando más lo necesitas; aunque no puedas verle ni oírle por un instante, pero si le buscas de corazón y con sinceridad,  Él te visitará y se revelará a tu vida; la marcará y determinará tu destino, con un antes y un después.

Que impactante al corazón, es una palabra de Ciencia venida de Dios, que no sólo expone el corazón del hombre delante de Él, sino que lo ilumina y lo dispone a sus pies.

Así ocurrió con Natanael, así ocurrió con Jacob, y así ocurrió con mi vida; y también ocurrirá en la tuya; porque su Palabra te impactará, porque es Espíritu y es Vida, y marcará tu destino sobre esta tierra.

"De cierto, de cierto te digo, le dijo el Señor a Natanael. De aquí en adelante verás el cielo abierto, y a los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del Hombre"

En Jesús Dios ha  reconciliado la tierra con el cielo, porque el Velo que lo separaba fue rasgado en dos en la cruz, y no hay otro mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre; no te dejes engañar, así está escrito por el dedo de Dios; no hay otro camino al Padre que su sacrificio, y su cuerpo partido por todos nosotros; solo por medio de su sangre puedes acceder  a la presencia de tu Padre Celestial.

En Jesús hemos sido reconciliados con Dios, hemos sido restaurados en nuestra relación con Él, como la relación de un Padre con sus hijos; por eso el cristianismo no es una religión, es una relación.

Una relación, como la que Jesús tuvo con su Padre sobre esta tierra, una relación de cielos abiertos, donde los ángeles de Dios suben y descienden trayendo los recursos del cielo sobre su pueblo, porque son espíritus ministradores enviados por Dios al servicio de los herederos de la salvación.

Natanael desde ese día, se transformó en uno de los discípulos de Jesús, y fue testigo de sus enseñanzas, de sus milagros, sanidades y salvación sobre los hombres; de como Dios restauraba su bendición sobre esta tierra, quitando toda maldición.

En Jesús Natanael encontró la respuesta a su gran necesidad existencial, suplió en Él sus carencias, fue consolado y preparado para su servicio. Había encontrado la Perla de gran precio, por la cuál vendió todo para adquirirla.

¿Tú la has encontrado, o todavía estás en su búsqueda?

Si no la has encontrado, debes buscarla como Natanael debajo de tu higuera, debes buscarlo de corazón y sin engaño; y Él Señor que todo lo ve y todo lo conoce; te visitará e iluminará tu vida con su salvación, para que vivas sobre esta tierra bajo el amparo de su Luz, porque su reino ha llegado a tu vida.

Porque "Cuando estabas debajo de la higuera te vi"





martes, 21 de julio de 2020

PONTE EN LA BRECHA

PONTE EN LA BRECHA  "Una Reflexión en el Camino"
Por Guillermo Avila






BUSQUÉ ENTRE ELLOS

“Busqué entre ellos alguno que levantara muro y se pusiera en pie en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que no la destruyera, pero no lo hallé” Ezequiel 22:30

Son las palabras de Dios en respuesta a la desazón sufrida por un pueblo que no encontraba explicación para su dolor; el dolor provocado por el despojamiento de su tierra, la destrucción de la ciudad de Jerusalén y de su templo, y la muerte de un gran porcentaje de sus habitantes.
Es el cautiverio babilónico sufrido por los sobrevivientes de Israel ante la terrible, y sangrienta invasión de parte de Nabucodonosor, rey de Babilonia, sobre la nación.

JUNTO AL RÍO QUEBAR

Junto al río Quebar en Babilonia, era el lugar donde muchos cautivos israelitas se reunían a llorar su desolación y dolor.
Fue en ese lugar, donde vino la mano de Dios sobre un varón llamado Ezequiel, un sacerdote que junto a su pueblo buscaba una explicación a tan grande desolación.
Dios levantaría a este varón para traer una palabra profética a su pueblo; Dios usaría a este varón para mantener la fe y el testimonio de Dios, durante este duro tiempo que tuvieron que vivir como nación en Babilonia.

El Salmo 137 nos entrega un registro de la real condición espiritual de este remanente en cautiverio:
“Junto a los ríos de Babilonia, allí nos sentábamos y llorábamos acordándonos de Sion. Sobre los sauces, en medio de ella, colgamos nuestras arpas. Y los que nos habían llevado cautivos nos pedían cánticos, los que nos habían desolado nos pedían alegría…¿Cómo cantaremos un cántico de Jehová en tierra extraña? Si me olvido de ti, Jerusalén, pierda mi diestra su destreza”

Ese remanente en Babilonia no podía superar su dolor, no podía conformarse a su condición y no podía hallar una verdadera razón a todo lo acontecido.
Fue en ese contexto donde Dios los visitó por medio de profeta Ezequiel, y les entrega una Palabra profética como respuesta a su clamor.
Fue en ese contexto donde el Espíritu de Dios lo traslada en el espíritu a Jerusalén, para mostrarle cuán justo había sido en su juicio, y en su trato con su pueblo,  así lo registra:

1.- LOS PROFETAS.
"Se conjuraron en medio de ella, sólo pensaron en sacar beneficios personales, como león rugiente que arrebata la presa. Devoraron vidas, tomaron haciendas y honra solo para sí, multiplicaron sus viudas en medio de ella, contaminaron y tergiversaron mi Palabra, profetizándoles vanidad y adivinándoles mentira" Ezequiel 22:25y28.

2.-LOS SACERDOTES.
"Violaron mi ley y contaminaron mi santuario; entre lo santo y lo profano no hicieron diferencia, ni distinguieron entre lo inmundo y lo limpio. Yo he sido profanado en medio de ellos" Ezequiel 22:26

3.-LOS GOBERNANTES.
"Han sido como lobos que arrebatan la presa; derraman sangre para destruir las vidas, para obtener ganancias injustas" Ezequiel 22:27

4.-EL PUEBLO.
"Sobre esta tierra oprimía y robaba; al afligido y necesitado hacía violencia y al extranjero oprimía contra derecho" Ezequiel 22:29
Es era el juicio de Dios sobre los profetas, sacerdotes, gobernantes y sobre ese pueblo que ahora sufría el cautiverio.

¿Cuánta similitud con estos días en las naciones?

¿Cuán poco ha cambiado el corazón del hombre?

LOS PROFETAS DE HOY
Hay muchos que se declaran Apóstoles y Profetas de Dios, pero no buscan establecer ningún fundamento ni edificación en la Iglesia del Señor, su mensaje se centra solo en beneficios temporales y terrenales como la sanidad del cuerpo y la prosperidad material, prosperidad que solo es para ellos mismos; porque sólo piensan en lo terrenal, fama y poder; en sus propios logros y realización.
No hay ninguna revelación del Propósito eterno de Dios para el hombre y su llamado a edificarlo.
No están para el perfeccionamiento de los santos, ni la edificación del cuerpo de Cristo;  están solo para su propio desarrollo y se vanaglorian en sus propios logros; usando los dones del Señor y la necesidad espiritual de la gente para construir sus propios reinos.
¿Cuán distante de los  verdaderos apóstoles y profetas del Señor registrados en las Escrituras?

LOS SACERDOTES DE HOY
Los sacerdotes, ministros para enseñar a guardar la Palabra en el corazón de los creyentes, y para enseñar a vivir una vida agradable al Señor; pero ellos mismos quebrantan los principios más básicos del reino; como ser marido de una sola mujer, no avaros de ganancias deshonestas, conductas morales aborrecibles alineadas con el mundo, y no siendo ejemplos para la grey del Señor.

LOS GOBERNANTES DE HOY
Los gobernantes de las naciones solo buscan fama, gloria y poder; solo buscan  explotar para sí mismos y para quienes les sirven, un sistema ya injusto y  desechado por Dios, hombres corruptos, amantes del dinero y del poder, coludidos con quienes administran los recursos naturales en las naciones; dados por Dios para el beneficio de todos sus habitantes.

EL PUEBLO DE HOY
Un pueblo que justifica sus males en el mal ejemplo de sus propios modelos de vida. Un pueblo sin identidad propia, no reflexivo, que sigue la corriente que le imponen, y que los lleva a la perdición en sus vidas y de sus familias.
Un pueblo sin fe, sin discernimiento, que no sabe dónde poner su esperanza; que en su desesperación y necesidad justifica la violencia, la muerte, el robo y la destrucción; multiplicando más el mal para sus propias familias y para sus naciones.
Un pueblo que no sabe discernir entre lo bueno y lo malo, y sin reacción frente al mal que se le avecina, como fue la condición del pueblo de Israel antes de su destrucción y cautiverio.

LA SENTENCIA SOBRE ISRAEL

Sobre los profetas, sacerdotes, gobernantes y ese pueblo vino la decepción del Señor:
“Busqué entre ellos un hombre que levantara muro y que se pusiera en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyera; pero no lo hallé” 
Dios procuró su salvación y evitar el mal que sería inevitable:
“Por tanto, derramé sobre ellos mi ira. Con el ardor de mi ira los consumí; hice volver el camino de ellos sobre su propia cabeza, dice Jehová el Señor” Ezequiel 22:30 y 31

NUESTRA  SENTENCIA HOY


Es inevitable que segaremos en la vida lo que hemos sembrado.
La justicia de Dios tarde o temprano nos alcanza, Dios no puede ser burlado.
Él es el creador, Señor de la vida y Señor de la historia.
En este tiempo, delante de nuestros ojos, hemos visto desmoronarse la maquinaria de un sistema económico apartado de los principios de Dios.
En este tiempo, hemos visto que todo lo que no es esencial en la vida, y que ha sido construido artificialmente solo para lucrar, Dios lo ha bloqueado y paralizado, obligándonos a valorizar y a priorizar lo que sí es esencial y sí nos hace bien, lo que sí nos traerá bienestar para nuestras vidas, familias y sociedades.

Esta pandemia del Coronavirus nos ha obligado a reflexionar, a reconsiderar nuestros pasos, para encaminarnos a lo verdadero y esencial en la vida.

Hemos sido testigos, que la fe puede ser edificada incluso sin esos pomposos "templos", que basta solo una relación para edificar la fe.
En las crisis un pueblo sin fe se desmorona, y en su confusión se autodestruye.

Con tristeza hemos sido testigos del derrumbe económico, social, en la salud y en la impotencia humana frente a la muerte. 
Sin una actitud humilde frente a Dios y a la vida; nuestras lágrimas y nuestros rezos no tendrán ningún efecto, no cambiarán nuestras circunstancias, ni evitarán sufrir nuestras consecuencias.

EL DISEÑO DE DIOS

Ese no es el diseño de Dios para los hombres y para las naciones; Dios tiene pensamientos de bien y no de mal; su Propósito creacional para el hombre es maravilloso, y procura bendecir a todas las familias y naciones de la tierra.
Dios nos creó para vivir en una relación y amistad con Él; su diseño es ser su morada y disfrutar de su presencia; fuimos creados seres espirituales, lo que perdimos en el huerto por causa del pecado y que Cristo vino a restaurar.
El Padre envió a su Hijo por amor, para reconciliarnos con Él por medio de su muerte en la cruz.

 NUESTRA TRISTE REALIDAD

No importa cuán bajo nuestros pecados nos puedan llevar en la vida, y cuanto dolor nos haya provocado, si en nuestro cautiverio, al igual que Israel nos volvemos a Dios, Él estará pronto a perdonar, y a restaurar TODO lo que el pecado y la vida nos haya quitado y robado.
Así lo declaró Dios por boca del profeta Ezequiel a su pueblo, trayendo esperanza, y restaurando su fe en medio de su gran desolación.
“Yo os tomaré de las naciones, os recogeré de todos los países y os traeré a la tierra que les he prometido. Esparciré sobre vosotros agua limpia y seréis purificados de todas vuestras impurezas, y de todos vuestros ídolos os limpiaré. Os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros. Quitaré de vosotros el corazón de piedra y os daré un corazón de carne. Pondré dentro de vosotros mi espíritu, y haré que anden en mis estatutos y que guarden mis preceptos y los pongan por obra. Habitaréis en la tierra que di a vuestros padres, y vosotros seréis mi pueblo y yo seré vuestro Dios. Yo os guardaré de todas vuestras impurezas. Llamaré al trigo y lo multiplicaré, y no os expondré más al hambre. Multiplicaré asimismo el fruto de los árboles y el fruto de los campos, para que nunca más recibáis oprobio de hambre entre las naciones. Os acordaréis de vuestra mala conducta y de vuestras obras que no fueron buenas, y os avergonzaréis de vosotros mismos por vuestras iniquidades y por vuestras abominaciones. No lo hago por vosotros, dice Jehová, el Señor, sabedlo bien. ¡Avergonzaos y cubríos de deshonra por vuestras iniquidades, casa de Israel!”

LA RESPUESTA DE ISRAEL

Dios es un Dios de esperanza, de amor y de misericordia, lento para la ira, y que se duele del castigo; y siempre busca en su amor nuestra restauración.
Fueron muchos los que escucharon y respondieron al llamado de Dios en cautiverio, por boca del profeta Ezequiel, y se pusieron en la brecha para ver la restauración de su nación: Daniel, Sesbasar, Josué, Zorobabel, Esdras, Nehemías, Ezequiel y muchos más contribuyeron para mantener la fe y el testimonio de Dios en cautiverio, y ser testigos de cómo Dios los restauraría como nación.
Fueron miles los que fueron testigos de la intervención del Espíritu de Dios sobre Ciro rey de Persia, al pregonar un decreto de respaldo para la nación, para salir y regresar a Jerusalén.
Y fueron miles los que regresaron a la tierra que habían perdido, donde reedificaron el templo y la ciudad, con la alegría y el gozo de Dios. 
Así lo registran las Escrituras en el libro de Esdras: "Y muchos de los sacerdotes, de los levitas y de los jefes de casas paternas, ancianos que habían visto la casa primera, viendo echar los cimientos de esta casa, lloraban en alta voz, mientras muchos otros daban grandes gritos de alegría. Y no podía distinguir el pueblo el clamor y los gritos de alegría, de la voz de lloro; porque clamaba el pueblo con gran júbilo, y se oía el ruido hasta lejos"
Ahora habían lágrimas pero de alegría, Dios había cambiado su lamento en baile, su tristeza en alegría.

NUESTRA RESPUESTA

¿Nos conformaremos a esta condición y circunstancias para morir en ellas?
¿Lucharemos con fe por nuestras familias y en favor de su reino?
¿Nos pondremos en la brecha atendiendo al llamado de Dios?
La Iglesia del Señor, es la humanidad restaurada al Propósito de Dios, y es la respuesta del hombre al llamado de Dios.
Los que os acordáis del Señor, no desmayéis, ni deis tregua, hasta que Dios establezca su voluntad y Propósito sobre esta tierra.
Ponte en la brecha.
Haz vallado.


“Los que os acordáis del Señor, no desmayéis ni deis tregua hasta que Dios encienda su salvación y la ponga como antorcha sobre esta tierra”
Si al momento de leer esta reflexión, tu corazón está derramado delante de Dios, aunque aún no hemos visto su respuesta:
¡Espéralo! No abandones la brecha, porque Él no tardará, Él renovará  tus fuerzas y podrás perseverar en oración, porque SU AMOR NUNCA LLEGA TARDE.
Que en su visitación, el Señor nos encuentre en la brecha.
Ponte en la brecha.

jueves, 11 de junio de 2020

ENSÉÑAME A MIRAR CON TUS OJOS

ENSÉÑAME A MIRAR CON TUS OJOS 
Una Reflexión en el Camino
Por Guillermo Avila


"No te fijes en su apariencia ni en su elevada estatura, pues yo lo he rechazado. No se trata de lo que el hombre ve; pues el hombre se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el corazón" 1 Samuel 16:7

Samuel profeta de Dios, fue concebido en una cuna de oración, de quebrantamiento y humillación.
Su madre Ana, una mujer piadosa experimentada en quebranto, condición propicia para que el corazón del hombre aprenda a oír y a obedecer a Dios.
Dios se perfecciona en las debilidades humanas, y aún del Hijo de Dios se escribió, "Por lo que padeció aprendió la obediencia"
Fue en esa condición de un alma rendida y un cuerpo estéril, donde Dios haría brotar esa maravillosa ofrenda de consagración de su hijo Samuel al servicio de Dios, a quién siendo solo un niño, Ana lo entregó al cuidado del sacerdote Elí.
Nuestra más agradable ofrenda a Dios, nacerá siempre de la debilidad de un corazón quebrantado y humillado.

Así Samuel creció con un corazón dispuesto para Dios, y también aprendería a oír y a distinguir su voz, porque e
l Espíritu que Dios imparte en el corazón de los padres, es traspasado al corazón de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación.
Aprender a mirar con los ojos de Dios es un aprendizaje de la vida, del cuál Samuel no estuvo exento.

Fue Dios quien le corrigió con las palabras de nuestro texto, cuando Samuel cumplía la misión que le había encomendado en casa de Isaí en Belén, donde debía ungir a uno de sus hijos, para ser rey sobre Israel en lugar de Saúl; a quién Dios por su desobediencia había desechado.
"No mires por su apariencia" fue la corrección de Dios a Samuel, porque yo miro y escojo según el corazón" 

Porque Samuel estaba extasiado y admirado por la prestancia y estatura de los hijos mayores de Isaí, pero Dios no escogería a ninguno de ellos, escogería al menor de los hijos, al de menor importancia a los ojos de su padre y de sus hermanos, quién no se encontraba en casa en esos momentos porque su padre lo había relegado al cuidado de sus ovejas en el campo, de donde tuvieron que enviar a buscarlo para ser presentado delante del profeta.

Isaí desconocía el corazón de su hijo David, quién le respetaba y le obedecía en todo, y quién en vez de amargarse, y rebelarse frente al trato discriminatorio de su padre y de sus hermanos, aprendió en su soledad cuidando las ovejas a buscar refugio, y protección en Jehová Dios de Israel, con quién desarrollaría una hermosa relación como el pastor de su corazón, a quién inspiradamente cantaba y adoraba en las montañas.

A este muchacho señaló Dios a Samuel como su escogido, un varón conforme a su corazón y a quién debía ungir con aceite, para ser en su tiempo rey sobre Israel.

La falta de discernimiento de Samuel, no debe ser considerada poca cosa, pues no es fácil en la vida aprender a mirar con los ojos de Dios. 


Con cuánta facilidad los hombres se equivocan en las naciones al elegir sus gobernantes y autoridades, cuando priorizan una posición partidista, un curriculum académico, un porte social, o las supuestas ventajas que cada uno pudiera conseguir; y no mirando el corazón en la elección, y  como consecuencias sufriendo las amargas  frustraciones en sus aspiraciones sociales y familiares, por la corrupción, por la avaricia, por el engaño y deslealtad en los corazones de quienes confiaron su futuro.

Si consideráramos el consejo de Dios en nuestras decisiones, porque:

¿Quién no se ha equivocado, o juzgado superficialmente a alguien, para luego reconocer aunque sea en secreto su error?¿Quién no ha depositado su confianza en alguien, para luego ser dolorosamente defraudado?¿Quién no ha sufrido de alguna decepción?

La vida nos enseña, y he aprendido que la principal causa de nuestros fracasos es nuestra egoísta naturaleza y nuestro engañoso corazón, que todo lo juzga, y lo interpreta a partir de sus propios y muchas veces equivocados intereses.

Cuánto dolor, y decepción sufrimos los hombres al ver derrumbarse delante de nuestros ojos, nuestros enamoramientos, nuestros sueños, proyectos y esperanzas; los que vemos deshacerse como la neblina de la mañana, ante los tibios rayos del sol.
Que débiles quedan expuestos los fundamentos de nuestra edificación, y cómo queda expuesta nuestra falta de conocimiento de Dios, de nosotros mismos y de los demás.

Con cuánta fuerza Dios nos advierte:"Maldito aquel que aparta de mí su corazón, que pone su confianza en los hombres y en ellos busca apoyo. Será como la zarza del desierto, que nunca recibe cuidados: que crece entre las piedras, en tierra de sal, donde nadie vive"


¿Nunca te has sentido así, en un sentimiento de abandono y de desilusión?
¿Cuántas quejas recibe Dios cada día, de corazones heridos y quebrados?
¿Cuántas palabras necias brotan de nuestra boca, por nuestro oscurecido corazón?
¿Cuántas heridas innecesarias provocamos, bajo esta condición de nuestra alma?

La vida y los años nos enseñan a ser más cuidadosos y prudentes al tomar decisiones; más cuidadosos en nuestros juicios y apreciaciones.

Esto he visto bajo el sol, que con la medida con que mides, serás medido.
Esto he visto bajo el sol, que con el juicio con que juzgas, serás juzgado.
Fueron enseñanzas de Jesús

¿Habrá alguna puerta de escape a nuestra condición?

Dios con amor nos llama en su Hijo a negarnos a nosotros mismos, a tomar su cruz como única medida de salvación.

Dios nos llama a dejar de ser el centro de nuestra vida, y a permitir que Él nos gobierne, como un buen Padre que desea el bien de sus hijos.
“Porque yo tengo pensamientos de bien y no de mal para vosotros” nos recuerda el Señor.
Dios nos llama a cambiar de actitud.

Si permitimos que Dios ocupe el centro de nuestro corazón, su juicio será correcto, aunque por algún momento nuestra carne se duela y se resista; por causa de nuestro orgullo y soberbia, que tenemos que hacer morir.

Dios es amor, y todo lo hace inspirado en esa virtud que es la esencia de su ser, Dios es un Padre amoroso, que corrige y disciplina a sus hijos, para su bien y provecho.


"Bendito el hombre que confía en el Señor, y  pone en Él su esperanza; será como árbol plantado a la orilla de un río, que extiende sus raíces hacia la corriente, y no teme cuando llegan los calores, pues su follaje está siempre frondoso. En tiempo de sequía no se inquieta, y nunca deja de dar fruto"

¡Es posible ser fructíferos en Dios!


UNA EXPERIENCIA DE JUVENTUD

Me casé por voluntad de Dios y con quién Él me había señalado, me propuse formar una familia y tener hijos que honraran y sirvieran su nombre, y por su gracia y bendición  me lo había concedido; y yo le alababa y le bendecía por aquello.

Pero en mi celo sincero y pensando en ese objetivo, lo digo con vergüenza y humillación, en mis primeros años mis oraciones siempre consistían en rogar a Dios que edificara mi hogar, y que condujera los cambios necesarios para ello; todo esto obviamente, en mi personal apreciación de los hechos, lo que generaba una constante frustración en mi vida, pues consideraba de acuerdo a mi juicio, que los cambios debían producirse en quien era mi esposa.
Sin dudas detrás de este juicio, mi concepto de mí mismo era engañoso, exageradamente alto e irreprensible, y de una profunda equivocación. 
Aprendí de esta experiencia, que Dios no responde oraciones que tengan como objetivo nuestra propia satisfacción.
Aprendí de esta experiencia, cuán orgulloso y soberbio puede ser con un corazón religioso, como está escrito:"Pedid y no recibís, por que pedís mal, para gastar en vuestros deleites" 
No fue fácil aceptar su juicio y corrección sobre mi actitud, aceptar cuán ciego podía estar, y que muchas veces escudado en un supuesto servicio a Dios y querer hacer su voluntad, lo pretendía sin su gracia.
¡Cuán engañoso y perverso puede ser un corazón no gobernado por Dios, en apariencia de piedad!

Aprendí que Dios responde y se agrada, cuando pedimos conforme a su voluntad, cuando buscamos honrarlo a Él y no a nosotros.
Aprendí que si queremos hallar gracia a sus ojos, debemos aprender a orar como Él nos enseñó:

“Padre nuestro que estás en el cielo,(no es sólo Padre mío, y soy sólo un hombre sobre esta tierra) 
Santificado sea tu nombre, (y no el mío)
Venga a nosotros tu reino, (porque ya no quiero ser el centro, quiero tu gobierno)
Hágase tu voluntad, (y no la mía)
Aquí en la tierra (en mi corazón) como en el cielo"

¿Qué otra tierra puede buscar Dios, que no sea tu corazón y mi corazón?
"Si sus ojos contemplan la tierra y busca corazones perfectos para con Él, para liberar su poder y bendición"
Aprendí que un corazón perfecto, no significa que sea perfecto, es desear serlo.
Él me enseñó a orar con el corazón:
"Padre cámbiame, para que tu voluntad se exprese en mí y no la mía, para que tu bendición alcance a quienes tú has puesto bajo mi responsabilidad y cobertura, por ellos yo me santifico, sé tú santificado en mí"
"Padre crea en mí un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí" 
"Padre dame un corazón y un espíritu nuevo, para hacer tu voluntad"
"Porque tú amas la verdad en lo íntimo, y en tu secreto hazme comprender tu sabiduría"

De esta experiencia, Dios cambió mi forma de ver e interpretar la vida, y la forma de relacionarme con Él.¡Bendito sea el Señor! ¡Aleluya!

Dios escogió a David para ser rey sobre Israel, porque miró su corazón; no lo escogió porque fuera perfecto, lo escogió porque Dios sabía que aún en los momentos  más difíciles de su vida decidiría honrarlo a Él, y no se honraría a así mismo.
Consideremos algunas de las reacciones de David, expresadas en momentos difíciles de su vida bajo humillación y persecución.

"Déjalo, este no es asunto de ustedes. Si él me maldice, será porque el Señor se lo ha ordenado, y en tal caso, ¿Quién puede pedirle cuentas de lo que hace?Quizás cuando el Señor vea mi aflicción, me envíe bendiciones en lugar de las maldiciones que hoy escucho"
Son palabras de David huyendo frente a la rebelión de su propio hijo Absalón, y donde algunos buscaron humillarlo.

“¡El Señor me libre de alzar mi mano contra mi señor el rey! ¡Si él es el rey, es porque el Señor lo ha escogido!¡Que el Señor juzgue entre nosotros dos, y me vengue de Su Majestad! Por lo que a mí toca, jamás levantaré mi mano contra Su Majestad!”
Fueron sus palabras expresadas huyendo de Saúl, cuando sorpresivamente lo tuvo en sus manos, y pudo por sí mismo poner fin al conflicto:
David reconocía la autoridad como delegación divina, y en sus difíciles circunstancias, él decide confiar y esperar en Dios, él decide honrarle y no defenderse así mismo.

Amigos y hermanos:
No despreciemos el consejo de Dios, su sabiduría y su luz en nuestro caminar, será medicina para nuestros huesos, será salud para nuestra alma, y por sobre todas las cosas, liberará su bendición sobre tu vida, tu familia y tu descendencia.

Que Dios nos enseñe a caminar en su consejo, y a cosechar el fruto de sus promesas.

¡Que Dios abra los ojos de nuestro entendimiento y nos enseñe a mirar con sus ojos.