martes, 28 de febrero de 2012

GRANDES MOMENTOS PARA RECORDAR

GRANDES MOMENTOS PARA RECORDAR  “Una Reflexión en el Camino"
Por Guillermo Ávila


“Entre la gente había una mujer que desde hacía doce años estaba enferma; con derrames de sangre, y que había gastado en médicos todo lo que tenía, sin que ninguno la hubiera podido sanar” Lucas 8:43

EN LA VIDA, todos de una u otra manera guardamos grandes momentos para recordar, donde muchos de ellos fueron momentos difíciles, dolorosos, donde nos acompañaron las làgrimas y el sufrimiento.
 
FUERON MOMENTOS de oscuridad, cuando buscábamos luz y no la encontramos, donde todo era confusión a nuestro alrededor; fueron MOMENTOS en que nuestras muchas lágrimas oscurecieron nuestros ojos, impidiéndonos ver como las estrellas en medio de esa noche procuraban alumbrarnos, y conducirnos a un nuevo destino.

FUERON MOMENTOS difíciles en nuestra vida, cuando nuestras debilidades nos quisieron abrazar, y nuestras emociones desbandadas nos quisieron arrastrar en la desesperanza, y en la fantasía de  sueños destruidos.

FUERON MOMENTOS en que nuestros temores, nuestros miedos, nuestras inseguridades buscaron atrapar nuestro presente, con el propósito de impedir que alcanzáramos y abrazáramos el mañana, en fe, amor y esperanza.

¿Cómo olvidar, y no recordar esos  MOMENTOS?
Marcan y dejan una huella en nuestras vidas.

Tal vez te encuentres viviendo en medio de uno de esos MOMENTOS, como la mujer de nuestra historia.

Nuestra texto nos relata la historia de uno de esos “GRANDES MOMENTOS PARA RECORDAR" en la vida de una mujer, de quién ni siquiera sabemos su nombre, y que bien pudiera  representar nuestro propio nombre.

Para esta mujer, ESE MOMENTO se había prolongado por largos doce años, doce años, en que había luchado con una difícil enfermedad que le había consumido todos sus recursos y posibilidades; ella veía como cada día esta enfermedad le consumía su vida, y con ello se desvanecían todas  sus esperanzas.
Doce años en que había gastado todas sus energías, todas sus fuerzas en una lucha estéril ,y nada había logrado, solo veía la muerte como el final de su camino.
Esta mujer se abre paso entre la multitud hacia Jesús, era su última parada.

Su historia, es el reflejo de la historia de muchas personas, quienes ven en ese difícil MOMENTO el fin de sus días, doblegándolos poco a poco frente a su trágica y triste realidad; cansados de luchar y batallar frente a un imposible que los consume, y quebranta todas sus fuerzas.

La historia de la humanidad, es un gran libro, que nos enseña y nos relata como el dolor, y  las adversidades de la vida afloran en cada generación, sin respetar posición, condición social, intelectual o económica de quienes las viven.

¿Dónde podrá el hombre huir frente a esta cruda realidad, donde se podrá esconder?
A todos inevitablemente nos alcanzará.

Jesús claramente lo advirtió: "En el mundo tendrán aflicción"

Enfrentar estos MOMENTOS dolorosos es inevitable, pero el sufrimiento es opcional, porque tú y yo tenemos la facultad de decidir, que hacer frente a estos momentos difíciles.

La tierra fue diseñada redonda, para que en cualquier lugar donde te encuentres, y pienses que has llegado al fin de tu camino, ese mismo lugar, puede transformarse en el comienzo de un nuevo camino, porque las misericordias de Dios son renovadas cada mañana sobre esta tierra.

Jesús es Alfa y Omega, es el comienzo y fin de todas las cosas. Él puede marcar el fin de nuestros sufrimientos y el comienzo de un nuevo día.
El nacimiento de Jesús, no sólo marcó la historia de la humanidad en un antes y un después, Jesús marca la vida de los hombres en un antes y un después.
Él puede marcar la tuya.

Fueron sus palabras: "En el mundo tendrán aflicción, pero confíen, yo he vencido al mundo"

No es trascendental los años que tu puedes contar y celebrar en el calendario, lo trascendental, son los años que Dios ha diseñado, para tu vida sobre esta tierra.
En Dios siempre habrá un nuevo comienzo, si puedes creer.

Así ocurrió con esta mujer, ella decidió no seguir confiando en sus propias fuerzas, y no seguir sosteniéndose en sí misma, aunque ya no le quedaban fuerzas, recurrió a Jesús en su difícil  MOMENTO, se abrió paso entre la multitud, para poner fin a su sufrimiento, y puso fe, para un nuevo comienzo en su vida.

Su decisión  pisoteó su orgullo, pasó por encima de lo que los demás pensaran y opinaran, ella pensó sólo en poner fin a sus frustraciones, fracasos y sufrimientos. Ella decidió venir a Jesús para su bendición y felicidad, y no fue decepcionada en su necesidad.

En Jesús encontró comprensión, consuelo y amor, encontró un Dios perdonador y sanador, así lo relata nuestro texto: “Esta mujer se acercó a Jesús por detrás y tocó el borde de su capa, y en el mismo momento el derrame de sangre se detuvo. Alguien me ha tocado dijo Jesús, porque me he dado cuenta de que de mí ha salido poder”

La mujer, al ver que no podía esconderse, fue temblando a arrodillarse a los pies de Jesús. Confesó delante de todos del por qué razón lo había tocado, y daba testimonio de cómo había sido sanada en el mismo acto. Jesús le dijo: “Hija, por tu fe has sido sanada. Vete tranquila”

¡QUÉ MOMENTO PARA RECORDAR!
¿Quién podría olvidar un encuentro con Jesús, quién podría olvidar un MOMENTO como ese?

Amigo(a) y hermano(a)

El dolor es inevitable, pero el seguir sufriendo es opcional.
¿Porqué optar por el sufrimiento, si puedes tener un nuevo comienzo en Jesús?
El no vendrá a ti, su llamado es "Vengan a mí"
Debes abrirte paso entre la multitud, debes dejar el lugar y aquellas cosas que te impiden venir a Él, debes hacer de Jesús tu última parada.
Jesús no es una opción, es TU OPCIÓN.

La clave de la felicidad y el éxito, es tener más comienzos que finales.

Sin duda, la debilidad, el dolor al cual has estado sujeto, es el medio para despertar en ti tu deseo por Él, para que vengas a Él, y encuentres en Él tu nuevo camino, tu nuevo destino.

No te dejes manejar por tus debilidades y emociones negativas, Dios te ha hecho libre para que su amor te gobierne y dirija tus pasos. Hay “Poder” disponible de parte de Dios en Jesús, para impulsar un nuevo comienzo en ti.

¡Levántate!

Deja atrás tus temores y miedos, abrázate a su amor, y déjate marcar en un nuevo comienzo. Así también mañana podrás declarar, como fue la experiencia de esta mujer, que los momentos  difíciles y dolorosos de la vida, en Jesús y con Jesús, se pueden transformar en GRANDES MOMENTOS PARA RECORDAR. 

lunes, 20 de febrero de 2012

¡SAL DE LODEBAR!

¡SAL DE LODEBAR! "Una reflexión en el camino"
Por Guillermo Ávila



“Y dijo David el rey: No tengas temor, porque yo a la verdad haré contigo misericordia por amor de Jonatán tu padre, y te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre; y tú comerás siempre a mi mesa” 2 Samuel 9:7

Esta es la hermosa historia de un príncipe de Israel llamado Mefiboset, nieto del rey Saúl.
Mefiboset nació como un príncipe en el Palacio Real y creció disfrutando de todas las comodidades y cuidados del palacio; así cumplió sus cinco años de edad, cuando por un descuido de su nodriza sufrió un trágico  accidente, que lo dejó lisiado de ambos pies por el resto de su vida.


Su abuelo el rey Saúl, había sido ungido para ser rey sobre Israel por el profeta Samuel, pero fue un rey insensato y obstinado, que rechazó siempre el consejo divino, y por esa causa Dios lo desechó para ser rey sobre su pueblo.
A pesar de aquello, el rey Saúl reinó sobre Israel por cuarenta y dos años, hasta que perdió la vida trágicamente en guerra contra los filisteos; ocasión en que también murieron tres de sus hijos, entre ellos Jonatán el padre de Mefiboset.

Fue una terrible tragedia nacional y familiar; donde su nodriza, en la desesperación por huir del palacio en el afán de esconder al niño de un eventual asesinato por ser el heredero natural al trono, al huir con el niño entre sus brazos, por un descuido lo dejó caer, con las lamentables y trágicas consecuencias descritas.

Pero fueron las malas decisiones de su abuelo el rey Saúl, las que condenaron a Mefiboset a quedar huérfano de abuelo, de padre  y de tíos; a quedar despojado de sus tierras y bienes; a perder todos los privilegios y comodidades del palacio incluyendo su salud; y que para evitar ser asesinado por los enemigos de su familia, tuvo que  huir y vivir refugiado en una ciudad extranjera llamada LODEBAR, lejos de Jerusalén, lugar donde fue cuidado por la generosidad de un hombre llamado Maquír.

LODEBAR, significa tierra árida, hostil y seca, donde no crece el pasto, ni produce fruto la tierra. 
LODEBAR, es descrito como un lugar inhóspito, donde se refugiaban los endeudados, los despojados, los perseguidos, los abusados y maltratados por la vida; los que habían caído en alguna desgracia como Mefiboset, porque alguien en algún descuido los dejó caer.

MEFIBOSET, significa "el que lleva la verguenza" y representa a muchos de nosotros que heredamos falencias, enfermedades, injusticias, traumas, heridas del alma; hayan sido estas ocasionadas por errores propios, por malas decisiones de otros (como Saúl),  por la esclavitud a vicios o la irresponsabilidad de quienes nos precedieron en la vida.

MEFIBOSET, representa a muchos de nosotros que fuimos abusados, violentados, o que por el descuido de quienes debían protegernos, hoy cargamos profundas heridas, amargos resentimientos, temores, vergüenza, y frustraciones, que nos han impedido desarrollar un proceso normal en la vida.
Como consecuencia todo ha sido fracaso, frustración y retroceso; como una maldición que nos alcanzó.

MEFIBOSET, representa también la realidad de la iglesia, que hereda tibieza, hipocresía, y religiosidad, por quienes nos precedieron en la historia, una triste realidad que afecta principalmente a las familias

LO-DEBAR también significa NO-PALABRAS, NO-COMUNICACIÓN;  porque el dolor, y el sufrimiento nos lleva hacia dentro, a refugiarnos en nosotros mismos y en el silencio.
El sufrimiento nos lleva a vivir en el temor, en la inseguridad, en la desconfianza de nosotros mismos y de los demás.
Es así  como nos refugiamos en LO-DEBAR,  y somos paralizados en el silencio, sin palabras, y sin comunicación.

Y es así como nos transformamos en un  MEFIBOSET, que significa "el que lleva la vergüenza en sí mismo"; porque cargamos vergüenza, cargamos culpabilidad, y no queremos ser expuestos en nuestras debilidades a los ojos de los demás.

Amigo(a) y hermano(a):

¿Te has sentido en la vida identificado con MEFIBOSET,? o 
¿Viviendo en LODEBAR?

MEFIBOSET se oculta tras el silencio, de la agresividad de un mal carácter, de una risa superficial, de una enfermedad crónica, de una depresión o de alguna adicción.

MEFIBOSET se ha refugiado en LODEBAR, y no ha sido destruido sólo por la generosidad de un "Maquir" que lo ha sostenido. 
Es la mano invisible del amor de Dios, en medio de nuestras miserias humanas.

¿Pero habrá alguna esperanza para los MEFIBOSET de este tiempo?
¿Estaremos condenados a vivir y morir en LODEBAR?

¿Hubo alguna esperanza para el MEFIBOSET de nuestra historia?

SU DESENLACE

El rey David fue un buen rey de Israel conforme al corazón de Dios, que halló gracia delante de sus ojos; y que asumió el reino de Israel por mandato divino, a la muerte de Saúl.

El rey David representa el corazón de Dios para Mefiboset, y frente a su cruda realidad  preguntó por él, y le mandó a llamar de Lodebar con estas maravillosas palabras:

“No tengas temor, porque a la verdad haré contigo misericordia por amor de Jonatán tu padre, y te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre, y tú comerás siempre a mi mesa, como uno de los hijos del rey”

MEFIBOSET frente a estas maravillosas palabras, no las podía creer y se preguntaba:
¿Por qué a un perro muerto como yo haría misericordia el rey?
(Una muestra de como perdemos la dignidad como personas en Lodebar)

A lo que el rey respondió:
"Es por amor a tu padre Jonatán, por un Pacto de Amor y amistad hecho con él en nuestra juventud, antes que tú nacieras y yo viera tu rostro, que te haré misericordia"

Fue por ese Pacto de  Amor y Amistad hecho por David y Jonatán su padre, que el rey  había decidido bendecirle.

No era por ningún mérito personal de Mefiboset, que cambiaría su destino sobre esta tierra; porque desde ese día Mefiboset viviría en el palacio del rey, se le restituirían todas las tierras que habían pertenecido a su familia, se sentaría a la mesa del rey, y comería como uno de sus hijos por el resto de su vida.
Que maravilloso final para Mefiboset por causa de ese PACTO DE AMOR.

Un maravilloso desenlace de la historia de Mefiboset, ¡Aleluya!

NUESTRA HISTORIA, NUESTRO DESENLACE

David el rey, representa a Jesús, nuestro verdadero Rey, cuyo reino no tiene fin, y cuyo amor y compasión lo llevó a morir en una cruz, para consumar un PACTO DE AMOR hecho por su Padre con la descendencia de Adán y confirmada en Abraham,  para quitar la maldición sobre esta tierra, para deshacer todas las obras del diablo, para redimir y restituir en el hombre su bendición y diseño; su maravilloso Propósito eterno para todos los hombres.

Jesús es el verdadero Rey, establecido por Dios nuestro Padre, a quién coronó y sentó a su diestra para reinar con poder, autoridad y justicia; y para traer sobre los hombres y sobre esta tierra, redención y salvación.

Sobre esta tierra, que por causa del pecado se ha convertido para muchos en un Lodebar.
Sobre esta tierra, donde muchos se han convertido en Mefiboset; porque alguien, en algún descuido los dejó caer, y hoy sufren discapacidad  en el alma y en el corazón; victimizados y atados a un doloroso pasado, que les ha impedido vivir con normalidad.

Sobre esta tierra, donde hay muchos Mefiboset que no pueden, y no quieren perdonar; que no pueden y no quieren aceptar su triste realidad frente al llamado del Rey; quien  por ese Pacto de Amor hecho en la cruz, los puede y los quiere salvar.

Pero su actitud y obstinación al igual que Saúl, sólo multiplicarán su mal, condenándose así mismos a vivir  atados, aprisionados, llenos de juicios, de resentimientos, de rencor, odio, dolor, y falta de perdón en Lodebar.

Pero es la voz del Rey Jesús, que te llama amorosamente:¡Sal de Lodebar!

Es el Rey Jesús que te ha mandado a buscar.

Amigo(a) y hermano(a):

Dios nuestro Padre Celestial hizo UN PACTO DE AMOR, antes que tú nacieras, antes que el mundo fuera, antes que te dejaran caer; y hace dos mil años en su Hijo, en una cruz lo consumó. 
Fue allí en la cruz donde tomó toda esa acta que nos era contraria y la clavó, donde Él decidió salvarte, sanarte, perdonarte y restaurarte; no porque lo merezcas, no porque tengas algún mérito; No, fue por su maravilloso PACTO DE AMOR.

¿Vas a rechazar su maravillosa invitación?

Es por fe y para fe; para que nadie se gloríe en sí mismo.
Es por creer y aceptar ese Pacto de Amor.

Pero debes salir de Lodebar.

“Vengan a mi TODOS los que están trabajados y cargados, que YO LOS HARÉ DESCANSAR,  aprendan de mí que soy manso y humilde de corazón, y hallarán descanso para vuestras almas”

No te conformes a la generosidad de algún Maquir en Lodebar, ese no es tu verdadero destino, ese no es tu diseño.
No te aferres a tu pasado doloroso, déjalo ir, suéltalo y ven al llamado del Rey.

Fue Satanás y el pecado, quién te robó tu dignidad; quién te robó tu verdadera identidad, tu verdadera posición y vocación de vivir como un hijo del Rey.
Fue Satanás y el pecado, quién te robó el privilegio de vivir en la Casa del Padre, de sentarte a su mesa como un hijo del Rey.

¡SAL DE LODEBAR!

El Rey ha prometido, restituirte  TODO lo que el diablo y la vida te robó desde el día en que te dejaron caer, y  ha prometido restaurar y bendecir tu vida, restaurar y bendecir tu casa, y tu descendencia para siempre.
Lodebar se libera perdonando de corazón. Serás libre de Lodebar.

“No tengas temor, porque a la verdad yo haré contigo misericordia, te restauraré con todos mis bienes y te sentarás conmigo y comerás a mi mesa,  como uno de mis hijos por toda la eternidad”

¡SAL DE LODEBAR!

Esta fue también la historia y el desenlace de mi vida,
Hoy te escribo sentado a la mesa del Rey, te escribo disfrutando de su bendición y perdón, te escribo porque Dios me ha revelado tu condición.
Y es mi oración, que también pueda ser tu maravilloso final.
Si ya lo ha sido, glorifíca al Señor y comparte en los comentarios.
Si no es así, pídele al Señor que te saque de Lodebar.

jueves, 2 de febrero de 2012

AGUAS QUE AMARGAN LA VIDA

"AGUAS QUE AMARGAN LA VIDA"  Una reflexión en el camino
Por Guillermo Ávila


“Y llegaron a Mara, y no pudieron beber las aguas de Mara porque eran amargas; por eso le pusieron el nombre de Mara. Entonces el pueblo murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Qué hemos de beber? Éxodo 15:23,24

HABÍAN VIVIDO TIEMPOS DE GLORIA, tiempos de mucha alegría y gozo los hijos de Israel; Dios los había rescatado de una terrible condición de esclavitud, después de más de cuatrocientos años en Egipto.
Frente a sus propios ojos Dios había abierto en dos el Mar Rojo, abriéndoles un camino por donde cruzaron en seco, y cuando aún no se cerraba frente a ellos, fueron testigos de como el mar aplastaba a sus enemigos, Faraón y su gran ejército sucumbían bajo el mar.

Estaban maravillados de la bondad y el amor de Dios, sus promesas se cumplía delante de sus ojos; Dios los liberaba de una larga esclavitud.
ESE DÍA temieron y creyeron a Jehová, y a Moisés su siervo.
ESE DÍA danzaron, cantaron y celebraron la victoria del Señor.

Llenos de GOZO, FE y ESPERANZA cantaban a gran voz:

“Lo oirán los pueblos, y temblarán. Se apoderará dolor en la tierra de los filisteos. Entonces los caudillos de Edom se turbarán; A los valientes de Moab les sobrecogerá temblor; se acobardarán todos los moradores de Canaán. A la grandeza de tu brazo”

¡MARCHEMOS EN FE! gritaban a viva voz.

Se sentían valientes y llenos de entusiasmo para marchar, y emprender la conquista de la TIERRA PROMETIDA, la tierra de las promesas, de la esperanza y bendición.

Si Dios es por nosotros ¿Quién contra nosotros? Se decían unos a otros.

No tenían dudas de que Dios los estaba guiando.

¿Quién no se ha sentido así después de una gran momento de victoria, y de favor sobre su vida?

¿No es el mismo entusiasmo de los novios en una maravillosa noche de bodas?

¿No es la alegría de los padres al ver nacer a su primer hijo, o en su primer día de escuela?

¿Cómo saber si esta confianza nace de una fe genuina, y no es solo un emocionalismo pasajero?

¿Cómo saber si esa alegría tiene un verdadero fundamento, y que permitirá edificar con seguridad en la vida?

¿Cómo saber si esos comienzos tendrán la fuerza, para llevarnos hasta el final del camino?

LA PRUEBA QUE PRUEBA EL FUNDAMENTO

La única manera de comprobarlo, es sometiéndolo a una prueba que confirme lo que hemos aprendido y conocido, y si de verdad es y será parte de nuestra vida.

Porque es necesario que nuestro Dios, nuestro Maestro, nos guíe a una experiencia donde tendremos que aplicar esa fe que cantábamos, esa alegría que expresábamos, para así confirmar su voluntad y bendición sobre nuestras vidas.

Así fue como la nube (La cobertura del amor de Dios sobre su pueblo) los guiaría hacia el desierto, donde no hallarían agua para beber, y las aguas que encontrarían SERÍAN AGUAS AMARGAS.

Fueron tres días por el desierto sin hallar agua, fueron tres días que fueron apagando sus cánticos, fueron tres días que fueron borrando la sonrisa de sus rostros. En esos tres días se desvanecería su "fe" y se volvería en angustia y murmuración contra Moisés, su guía, diciendo: ¿Qué hemos de beber? ¿Porqué nos trajiste al desierto a morir?

Ahora dudaban de que Dios los estaba guiando.

Esas fueron las palabras que brotaron de sus corazones; esa había sido la actitud de este pueblo en Egipto, y que los había mantenido esclavos por varias generaciones.

DIOS permite que brote esa actitud, para arrancarla definitivamente de sus mentes esclavas, que los mantenía atados a ese espíritu de esclavitud. Dios quería hacerlos verdaderamente libres, libres desde el corazón, para que en esa libertad pudieran asumir EL PROPÓSITO MARAVILLOSO por el cual los había establecido como nación sobre esta tierra, a partir de sus padres Abraham, Isaac y Jacob.

No era faraón ni su ejército la verdadera causa de su esclavitud, era su propio corazón esclavo a sus circunstancias, y que ahora reaccionaba de igual manera frente a otras circunstancias.

Es nuestra naturaleza caída, que nos inclina a murmurar, a quejarnos, a criticar, a difamar y a desacreditar a otros, a justificar nuestros fracasos, es parte de la esclavitud del pecado en nuestras mentes.

Es lo que nos centra en nosotros mismos, especialmente cuando nuestros intereses están en juego, allí, los celos, la envidia, el compararnos con los demás, la auto protección, el temor a morir, a enfermarnos, a sufrir, producirá un sin número de emociones, que determinarán esta inevitable reacción.

Murmurar también significa en su raíz, obstinación, detener, parar.
Sin dudas el dejarnos dominar por ella, estancará, y detendrá nuestro crecimiento y desarrollo como personas.

Fue lo que les ocurrió a los hijos de Israel frente a estas amargas circunstancias,  quedaron PARALIZADOS, BLOQUEADOS,  y solo atinaron a quejarse y a murmurar, olvidando de un solo golpe TODO,  todo lo que el amor de Dios les había mostrado y enseñado hacía solo tres días.

La historia de este pueblo, en su primera generación, nos revelará, que la verdadera causa por la que NO CONQUISTARÁN la Tierra Prometida y morirán en el desierto, será su incredulidad,  su obstinación para  no creer y confiar en su Dios.

Once veces Dios les repetirá  LA PRUEBA, en distintas circunstancias, con el propósito de aprobarlos y confirmarlos en su fe, para introducirlos en LA TIERRA PROMETIDA, antes de condenarlos a morir en el desierto.

¡CUIDADO!

LA PRUEBA DE LA FE siempre trae consigo también la tentación.

LA PRUEBA viene de Dios, para confirmar nuestra fe y decisión.
LA TENTACIÓN viene de Satanás, para activar nuestra naturaleza caída y hacernos desobedecer, para volvernos a la esclavitud y a la muerte.
Fue Dios quien los probó en el desierto: "Él te afligió, te probó, para saber lo que había en tu corazón,....para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios, vivirá"

Fue Satanás quién los tentó en el desierto para hacerlos fracasar.

Así, como Dios PROBÓ LA FE DE JESÚS y su obediencia en el desierto.

Jesús venció  "la tentación" que Satanás puso delante de Él para hacerlo fracasar en su misión, lo venció confesando con su boca la PALABRA DE DIOS, sin quejarse y sin murmurar. Y fruto de su actitud de obediencia, los cielos fueron abiertos, y Dios el Padre CONFIRMÓ SU LLAMADO declarando: “Este es mi Hijo amado en quien tengo complacencia”

Es la declaración que Dios anhela expresar sobre CADA UNO DE SUS HIJOS.

Jesús en su debilidad se abrazó al amor, y a la confianza depositada en su Padre, resistió la tentación y lo venció.

Está escrito: “Bienaventurado el varón que soporta la tentación, porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha preparado para los que le aman”

“No temáis; porque para probaros vino Dios y para que su temor esté delante de vosotros, para que no pequéis”

“No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar”

¿Qué esperaba Dios como reacción de los hijos de Israel frente a LAS AGUAS AMARGAS?

Que aplicaran su fe y declararan su confianza en Él en su corazón.

Moisés declaró su fe y clamó a Dios como está escrito: "Clama a mí y yo te responderé" Y Dios le  mostró UN ÁRBOL; que Moisés echó sobre LAS AGUAS AMARGAS, y LAS AGUAS SE ENDULZARON.

¡Gloria al Señor!

Dios tenía todo sujeto, en su Propósito siempre hay provisión y previsión.
El Señor reina sobre todas las cosas, sobre la vida de los hombres y sus circunstancias, con el propósito de llevarlos al cumplimiento de SU PROPÓSITO CREACIONAL, y que los hombres no siempre están dispuestos a entender, y obedecer.

Dios quería que su pueblo aprendiera a confiar y a depender de él, que ante cualquier adversidad en el camino, la salida no era la queja o la murmuración, porque ello paraliza y detiene el crecimiento espiritual.
Ellos debían clamar a Dios confiados en que Dios les daría una salida, porque Dios ha limitado SU OBRAR, en respuesta a la fe y a la oración de sus hijos.

La respuesta de Dios siempre será la aplicación de la cruz (un árbol como figura en nuestra historia) a cualquier experiencia amarga de la vida, no importando la causa que la haya originado, y como ESE ÀRBOL, que estaba preparado de antemano para endulzar esas aguas, así también Dios preparó a su Hijo, desde antes de la fundación del mundo, para morir en un madero, para traer consuelo, salvación, medicina, para quitar toda angustia y endulzar las amarguras que por causa del pecado y de la vida   sufrimos sobre esta tierra.
La respuesta de Dios a tus oraciones, es y será EL CORDERO que fue inmolado desde antes de la creación del mundo, es el testimonio  y cántico de todos los redimidos por Dios en la eternidad.

Amigo(a) y hermano(a)

Deja la murmuración, abandona la queja como actitud de tu alma, pues paraliza tu desarrollo y crecimiento como persona diseñada a la imagen de Dios.
Si estás cruzando un desierto, si estás sediento, si las aguas te son amargas, no busques culpables. Acepta tu pobre realidad, y que tú no podrás cambiar tu pasado, pero HOY en tu presente, puedes cambiar tu destino.


Invócale en el día de tu angustia, Él te oirá y te salvará.
Dios siempre tiene una salida y sus salidas siempre son gloriosas.
Él endulzará tus aguas y te guiará a la tierra de provisión y bendición. Él es tu Buen Pastor, que junto a aguas de reposo te pastoreará y confortará tu alma, aún en valles de sombra y de muerte, te infundirá aliento.

LA RESPUESTA DE DIOS A LOS HIJOS DE ISRAEL

“Y llegaron a Elim, donde habían doce fuentes de agua, y setenta palmeras; y acamparon allí junto a las aguas” Éxodo 15:27

Allí los condujo Dios, las aguas amargas nunca fueron el fin, como no lo son aquellas situaciones que amargan tu vida por un momento, no son eternas, son solo un paso, un prueba, un proceso para crecer, madurar y aprender a confiar en el gran amor de  Dios.

Así lo hará Dios también en tu vida, en tu realidad o enfermedad, en tu matrimonio que ves desmoronarse, con tu familia quebrantada, o con la obstinación de alguno de tus hijos.
Será una experiencia que fortalecerá tu vida, ensanchará tu corazón para Dios y los demás, será una PRUEBA APROBADA, que te enseñará a caminar en fe y ha conquistar la Tierra que Dios te ha prometido.
No permitas que las aguas amargas, amarguen tu vida.
En Dios siempre hay  y habrá salvación en la obra de la cruz.



jueves, 22 de diciembre de 2011

¿POR QUÉ UN ESTABLO PARA JESÚS? Una reflexión en el camino


¿POR QUÉ UN ESTABLO PARA JESÚS? "Una reflexión en el camino"
Por Guillermo Ávila



“Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón” Lucas 2:7

Jesús en cuanto a su descendencia terrenal provenía del linaje del rey David, y estaba escrito que nacería en la ciudad de Belén. Para Dios todo obedece a su Propósito Eterno para el hombre, para Él no existe la casualidad y las circunstancias fortuitas, sin duda, hay un propósito divino en como se dieron las circunstancias de su nacimiento.
¿DISCRIMINACIÓN?

Nuestro texto  relata  que no solo no  había alojamiento, sino que no había alojamiento para ELLOS. Abiertamente había una discriminación para José y María no fácil de explicar, y lo único que encontraron a su alcance fue un establo sucio y mal oliente para animales, donde habilitarían un pesebre para el nacimiento de Jesús.
Con el tiempo descubriremos una maquinación maligna que procuraba evitar su nacimiento, crecimiento y desarrollo del ministerio terrenal del Hijo de Dios.

Los Evangelios nos relatarán como Satanás procuró asesinar a este niño, y como cientos de niños menores de dos años murieron  por un edicto real de Herodes, y solo por una advertencia divina  José y María huyeron  por un tiempo a Egipto.
El Evangelio de Juan nos relata  que: “Jesús vino a los suyos y los suyos no le recibieron”

Dios determinó que Jesús su Hijo naciera en estas condiciones, y de ello podemos aprender muchas lecciones. Como qué:
- Su nacimiento deja al descubierto la  pobreza de amor y caridad entre los seres humanos para acogernos y tendernos la mano.

- Su nacimiento descubre la humildad y sencillez de Jesús para llevar a cabo sus designios.

-Su nacimiento nos muestra que para asumir la responsabilidad paternal de amor y cuidado sobre nuestros hijos, aún un establo es suficiente para ello.

- Su nacimiento nos muestra que no importa “la cuna” donde  nacemos, no hay excusas, ni circunstancias que  puedan  impedir al hombre agradar y hacer la voluntad de Dios.
- Su nacimiento nos enseña que aún dentro de un establo encontraremos un pesebre que supla nuestra necesidad,  Dios no siempre satisfacerá  nuestros deseos, pero si siempre cubrirá nuestras necesidades.

Su nacimiento descubre nuestra realidad humana dañada por el pecado. Como qué:
- A pesar de nuestro desarrollo intelectual, económico y tecnológico: No habrá lugar para Él en nuestro corazón.

- A pesar que Él es Dios, Creador, Dueño,  Rey y Señor del universo, le impediremos reinar y ejercer autoridad sobre nuestras vidas y proyectos.

NO HABRÁ LUGAR PARA ÉL.

Dada esta condición: ¿No se  justifica lo maravillado que estaban los ángeles ante este acontecimiento  divino?

Su exclamación gloriosa  sobrepasaba  todo asombro celestial, no podían entender  tanto amor y tanta misericordia de Dios para con los hombres.

¡GLORIA A DIOS EN LAS ALTURAS! ¡GLORIA A DIOS EN LAS ALTURAS!

Era la única reacción angelical ante la virtud divina.

No podían entender tanto amor a una raza indiferente, tanta misericordia ante tanto desprecio, tanta buena voluntad de Dios, para hombres irracionales e indiferentes  ante su creador.

¿Cómo Dios podía tener pensamientos de bien  para quienes deliberadamente lo rechazaban y se definían abiertamente enemigos de su amor?

¿Cómo Dios podía amar al hombre pecador?

EL ESTABLO, era el reflejo de la condición moral y espiritual de este mundo,  y  en esa condición  Dios había decidido nacer.

¿No quebranta tu orgullo tanto amor? ¿No quebranta tu soberbia tanta misericordia?

¿Podrás seguir viviendo indiferente a Él?

¿Podrás pasar otra navidad sin que halle lugar en tu corazón?

Si Él ha decidido amarte a pesar de tu condición, si Él te ha perdonado todas tus  rebeliones, y te ha  escogido para hacerte depositario de su amor.

Si Él te ha invitado a su Casa, ha preparado lugar para ti, para sentarte a su mesa, que seas parte de su familia y que te reciba como un  hijo, con todos los privilegios de su Hijo.

Nosotros podemos amarle, porque Él nos amó primero.

Amigo(a) y hermano(a)

Tú y yo somos ese ESTABLO  donde Jesús ha decidido  nacer, y el pesebre es nuestro corazón.

¡JESÚS  hay lugar para ti en mi!

miércoles, 21 de diciembre de 2011

SU AMOR NUNCA LLEGA TARDE

SU AMOR NUNCA LLEGA TARDE "Una reflexión en el camino"
Por Guillermo Ávila





“Y amaba Jesús a Marta, a su hermana y a Lázaro. Cuando oyó, pues, que estaba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde estaba.” Juan 11:5,6

Desde nuestra necesidad, la actitud de Jesús nos parece negligente y desinteresada.
Si Jesús amaba tanto esta familia ¿Por qué no corrió a mitigar su dolor? 
Si Jesús les amaba tan sinceramente ¿Por qué no respondió de inmediato a la petición de sus amigos y así llevarles consuelo evitàndoles  un momento de tanta tristeza?

Los seres humanos juzgamos y reaccionamos en la vida de acuerdo a nuestros pensamientos y emociones, porque somos seres racionales.

El apóstol Pablo describe la conducta humana: “El hombre vive en los deseos de la carne, haciendo la voluntad de la carne, y de los pensamientos”. Esta realidad marcaba una clara diferencia respecto a la vida de Jesús  "El hombre espiritual", quién vivió sobre esta tierra no para agradarse asimismo, sino para agradar y hacer la voluntad de Dios su Padre. Fueron sus propias palabras: “Yo no hago nada por mi mismo, según oigo, así juzgo, y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del Padre que me envió”.

Nosotros vivimos y hacemos lo que bien nos parece, impulsados por nuestro corazón, Jesús sujetaba su corazón a la voluntad de su Padre. El no buscaba su gloria, sino la gloria de quién le había enviado, su vida obraba conforme al PROPOSITO ETERNO DE DIOS.

¿Podríamos nosotros enseñarle a “AMAR” a Jesús, siendo su naturaleza AMOR, la encarnación del AMOR DE DIOS entre los hombres?
Nuestra naturaleza dañada por el pecado, nos hace seres egoístas, envidiosos, celosos, que nos cuesta desprendernos de nosotros mismos, de negarnos a nuestros intereses personales, incapaces de sufrir por los demás. Casi todo en la vida lo hacemos por y para nosotros, aún en lo religioso, buscamos a Dios para nuestros propios y egoístas beneficios, nos gustan los mensajes que siempre satisfacen nuestras necesidades y no las de Dios, si tienes duda, graba tus oraciones, y escùchala con atención.

Con este espíritu egocéntrico, cuando “amamos” consentimos a quien “amamos”, corremos y nos desesperamos por causa del dolor y el sufrimiento de quién es nuestro interés,  y procuramos evitarlo a cualquier precio.
Hemos ignorado que la mayor sabiduría de la vida surge en medio del dolor y del sufrimiento.

Como sociedad estamos sufriendo las consecuencias de generaciones consentidas en un mal concepto del amor, sin disciplina, negación y corrección.

Si defendemos ese tipo de amor, ¿Por qué tantos divorcios, tantos abusos y violencia en el núcleo familiar? Si defendemos ese tipo de amor ¿Por qué tantos hijos abandonados y expuestos a una mala formación?
Si defendemos este tipo de amor ¿Por qué tanta impaciencia, ira y violencia en nuestras calles, tantos abuso y corrupción?
No nos engañemos: “Todo lo que el hombre sembrare eso también segará” Dios no puede ser burlado.

El verdadero amor es formador, edificador.
El verdadero amor construye con el ejemplo y con la vida.
El verdadero amor es sufrido, sabe esperar, es paciente, y nunca deja de ser.
El verdadero amor no busca lo suyo, busca lo de Dios, porque el amor es de Dios.
El verdadero amor nos lleva a agradar su corazón.

Necesitamos que Jesús nos enseñe a amar para aprender a vivir: “Ustedes deben amarse como Yo los he amado”
¿Puedes verle amando a su Padre, renunciando a asimismo para agradarle y hacer su voluntad?
¿Puedes verle amando a sus discípulos, y poniendo su vida por ellos humillantemente en la cruz?
En nuestro texto, vemos a Jesús amando de verdad a esta familia, y trayendo su bendiciòn sobre ella.

Amar, no es necesariamente evitarle el dolor y la tristeza, porque tales circunstancias son inevitables para todos los hombres en la vida.
Amar, es aprender a vivir nuestras circunstancias en Él, es usar nuestras circunstancias para crecer y madurar. Aún Jesús en estas circunstancias, los amó con dolor, las Escrituras registran este hecho: “Jesús se conmovió en su espíritu” , “Jesús lloró”

Es un engaño creer que por “una ofrenda”, Dios te evitará el dolor y las lágrimas que son parte de esta vida, está escrito: “MUCHAS son las aflicciones del justo"

Es en esas “circunstancias” que somos consolados por Dios, somos fortalecidos y experimentamos su amor y su preciosa comunión.
Jesús les amó en el amor del Padre, buscando y esperando la voluntad de Dios para sus vidas, sujetando su corazón para traer lo mejor de Dios a sus circunstancias, Jesús pudo ver en ellos la gloria de Dios.

Sólo el amor Divino en Jesús podía refrenar la impetuosidad de la ternura de su corazón salvador, y permitir en sus amigos la obra de Dios, para enseñarnos que en su reino sus amigos también necesitan morir.

El verdadero amor debe pasar por Dios y por la cruz, porque solo Dios, que es nuestro creador puede usar cada circunstancia nuestra para traer sobre nosotros lo mejor como está escrito: “A los que aman a Dios TODAS LAS COSAS les ayudan a bien”

Si lees toda la historia de nuestro texto, comprobarás que en su amor Dios no evitó que vivieran su dolor, a su tiempo fueron consolados y Dios fue en ellos glorificado. Jesús demostró que Dios siempre tuvo el control, y Jesùs pudo declarar “Padre te doy gracias por sé que siempre me oyes”

Amigo(a) y hermano(a):

No juzguemos según las apariencias o segùn nuestro corazón, busquemos y esperemos en su voluntad, siempre será lo mejor, porque Dios es amor. Es una oportunidad para ejercitar nuestra fe y confianza en Él.

Cuando el no corre, ni se apresura ante tu necesidad, no te impacientes, porque te está amando y te está formando.
No temas cuando no te consiente, aún en el silencio Él está presente.
El amor de Dios no se apresurará para evitar tus lágrimas ni tu aflicción, pues de todos modos la vida te las traerá.

El amor de Dios sì se apresura para estar contigo, para darte fuerzas, para consolarte, para confortar tu alma, para afirmar tus pasos, para guiarte por sendas que tú no conocías, y enriquecerte en su sabiduría.

El amor de Dios traerá su fruto, sus virtudes, y multiplicará su gracia en ti.

“Guarda silencio delante de Jehová, espera en èl, y èl exhibirá tu justicia como la luz del mediodía” porque tu redentor nunca se duerme; porque SU AMOR NUNCA LLEGA TARDE.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

CUANDO TUS OJOS ESTÁN VELADOS "Una reflexión en el camino"


CUANDO TUS OJOS ESTÁN VELADOS   “Una reflexión en el camino”
Por Guillermo Ávila



“Sucedió que mientras hablaban y discutían entre sí, Jesús se acercó y caminaba con ellos. Más los ojos de ellos estaban velados, para que no le conocieran” Lucas 24:15,16

SON MOMENTOS DE OSCURIDAD, cuando nuestros  ojos están velados y no podemos distinguir con claridad.

Esto sucedió después de la muerte y crucifixión de Jesús, cuando dos de sus discípulos caminaban de regreso a la aldea de Emaús, decepcionados por los  acontecimientos ocurridos en Jerusalén, donde su Maestro había sido crucificado. 
Con frustración y desesperanza caminaban cuando Jesús se acercó a ellos, pero no le pudieron reconocer, porque sus ojos estaban velados.

Estos dos varones como muchos otros en ese tiempo, lo habían dejado todo por seguirlo, habían depositado  su fe y esperanza en el Mensaje transformador de este varón profeta de Dios, poderoso en obras y en palabras delante de Dios y de los hombres.

Estos discípulos habían sido testigos de sus muchos milagros, y de las Buenas Nuevas de salvación que ellos  habían abrazado durante tres años y medio, pero también habían sido testigos en esos días, de cómo los principales sacerdotes,  representantes de los intereses de Dios sobre esta tierra,  se habían unido  a los gobernantes Herodes, Pilatos y al pueblo de Israel;  y lo habían sentenciado  a muerte, lo habían humillado  públicamente, y lo habían crucificado  en un madero junto a otros dos criminales.

Fue un golpe duro para todos los discípulos, quienes decepcionados habían regresado a sus antiguas labores de pescadores junto al mar de Galilea, como ocurrió con Pedro y algunos de ellos, que hicieron más profunda  su frustración al pasar toda una larga noche y no pescar absolutamente nada.

Son esas largas noches oscuras que parecen interminables, donde se te viene  una tras otra y no ves una salida, pareciera que  nunca llegará el amanecer.

“Nosotros esperábamos que Él era, el que había de redimir a Israel”  era el tema de discusión de estos discípulos  camino a Emaús.

¿Jesús no era Dios, no tenía tal poder y autoridad? 

Murmuraban al ver morir sus sueños y esperanzas.  Se sentían decepcionados; era una noche fría, oscura y sin entendimiento.

¿No fue similar la confusión que vivieron los Israelitas en el desierto, después de ser rescatados milagrosamente de la esclavitud en Egipto y verse confrontados a la muerte, frente a una tierra que parecía imposible de conquistar?

La única salida que podían percibir era murmurar y querer volver atrás, a su antigua condición de esclavitud.

¿Cuántas veces también ha sido nuestra reacción, frente a terribles adversidades que nos ha confrontado  la vida, cuando no vemos solución, y solo vemos caerse a pedazos nuestros sueños y proyectos?

Tal vez te encuentres en medio de una de esas noches de oscura confusión.

La confusión de quién comienza ha edificar y no puede terminar,  porque calculó mal.
La confusión de quien resiste el quebrantamiento, aprisionado por el orgullo y la soberbia.
La confusión de quien no tiene la humildad para reconocer su fracaso, y la  inmensa necesidad de la gracia de Dios. 
La confusión de quien resiste al Espíritu Santo.

Estaba escrito:
“El pastor será herido y las ovejas serán dispersadas” 

Fue la triste realidad que tuvieron que vivir los discípulos.

¿Por qué hacemos promesas que no podemos cumplir, si Dios no las demanda?

¿Por qué creer que seremos capaces de dar la vida, si al igual que Pedro lo estaremos negando antes que cante el gallo?

¿Cuántas veces le hemos oído cantar a nuestros oídos?

Sin una noche amarga como la de Pedro, muchos de nosotros no entraríamos en razón, necesitamos vivir ese fracaso.

Es tal la confusión y oscuridad de esos momentos, que nuestros  ojos velados no pueden percibir que Jesús ha resucitado y camina a nuestro lado, como  les ocurrió a esos discípulos. Jesús caminaba junto a ellos, les alumbraba con su luz, pero el velo de sus ojos les impedía ver.

El orgullo y la falsa superioridad es un velo a nuestros ojos; “Dios da gracia a los humildes y a los altivos mira de lejos”

Permitamos que Él nos abra las Escrituras, dejemos que  arda su llama en nuestro corazón, dejemos que alumbre nuestra oscuridad y quite toda escama de nuestros ojos. 
Su Palabra es Espíritu y vida, es lumbrera y lámpara a nuestros pies.

No necesitamos  entenderlo todo, sólo necesitamos creer, y Él nos revelará lo que necesitemos. Él tiene el control, Jesús es Señor.

Amigo(a) y hermano(a):

El Padre nos creó para su Propósito eterno en su Hijo. No juzguemos por las apariencias, busquemos su esencia.

“Herodes y Poncio Pilato, los gentiles, los dirigentes y el pueblo de Israel; no determinaron los acontecimientos ocurridos en Jerusalén; ellos habían actuado según la mano y el consejo de Dios habían determinado que sucediera.
El mundo era testigo del juicio, de los padecimientos y crucifixión de Jesús, pero lo que realmente había ocurrido en aquel momento histórico de la humanidad,  era lo que Dios había determinado que sucediera.

PERSPECTIVA DIVINA DE LA CRUZ: 
Jesús no estaba siendo derrotado, Dios no estaba muriendo; era el amor del Padre obrando en su Hijo nuestra redención.
Nosotros estábamos siendo juzgados en Jesús, Él estaba tomando nuestro lugar.
Dios estaba quitando y clavando toda maldición sobre la humanidad, estaba despojando a satanás, y estaba quitando el pecado del mundo.
Dios nos estaba perdonando y sanando todas nuestras dolencias.
Dios nos estaba reconciliando consigo mismo y con su Propósito eterno para nuestras vidas.
Dios estaba liberando la bendición prometida en Abraham, de bendecir en su Hijo a todas las familias de la tierra.
Dios nos estaba adoptando hijos suyos por el puro afecto de su voluntad.
Es lo que Dios quiere que veamos, Él vino a quitar el velo de nuestros ojos para que podamos ver y apreciar su voluntad.
“Él es la luz del mundo, el que le sigue no andará en tinieblas, tendrá la luz de la vida”


¿No arde tu corazón, cuando el Espíritu Santo  revela la vida de  Cristo en  tu vida?

El corazón de estos discípulos comenzó a arder, cuando Jesús les abrió las Escrituras para que entendieran los acontecimientos, y recibieran la vida de resurrección que les daría una nueva visión, una nueva filosofía para sus vidas, la filosofía de Dios.

No todos fueron testigos de la resurrección de Jesús, como no todos entraron en la Tierra prometida. 
Muchos murieron en el desierto  sin ver  ni entrar en las promesas de Dios, como también muchos murieron en la soberbia de haber negado y haber  facilitado su crucifixión, en ninguno de ellos pudo arder el Espíritu de Dios en su corazón.

Pero muchos de ellos,  incluyendo a los discípulos que lo negaron como Pedro, su Espíritu ardió en sus corazones, y sus ojos fueron abiertos al partir el pan.
Nuestro corazón se enciende cuando Jesús abre las Escrituras, junto a nuestro camino de confusión, y al mirar la cruz, el velo cae de nuestros ojos, y podemos verle resucitado y exaltado por el Padre.

Cuando nuestros ojos están velados,  es cuando resplandece su luz admirable, y podremos ver un nuevo amanecer.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

FORTALEZA EN LA DEBILIDAD "Una reflexión en el camino"

FORTALEZA EN LA DEBILIDAD  "Una reflexión en el camino"
Por Guillermo Avila


“Yo soy el Dios Todopoderoso (El Shaddai). Anda delante de mí y sé perfecto” Génesis 17:1

Veinticinco años habían transcurrido desde el día en que Dios llamó a Abraham, desde Ur en Babilonia, a caminar hacia la Tierra Prometida con la promesa de establecer una descendencia para ÉL: “Sal de tu tierra  y de tu parentela, a la tierra que te mostraré, allí te bendeciré y serás bendición, y serán benditas en ti todas las familias de la tierra”.

Habían pasado largos 25 años desde ese día, celebraba su cumpleaños 99. Durante esos 25 años había experimentado muchas cosas, hambre, sequías, conflictos familiares, temores, y guerras con enemigos que habían surgido en el camino. Su sobrino Lot, quién le había acompañado durante esos años había optado por la seguridad temporal y material, le había abandonado.
Abraham había visto envejecer a su estéril esposa Sara, su propio cuerpo debilitarse, y experimentar el agotamiento de su vida.

Abraham no se sentía en condiciones de seguir adelante, se sentía cansado, desanimado, sin fuerzas y sin recibir el hijo de la promesa.

Abraham tenía que aprender a caminar en obediencia a Dios, su aprendizaje no había sido fácil, y no había sido exento de dolor, de dificultades, de circunstancias adversas y de las violencias de la vida.

No era fácil entender que el llamado de Dios, iba más allá de un buen pasar sobre esta tierra, que los intereses de Dios estaban por sobre los suyos, que el llamado de Dios era a colaborar en la formación de un pueblo que le amara, que le honrara, y expresara sus virtudes y valores sobre esta tierra.

De Noé su tatarabuelo, a quien había conocido y escuchado hasta sus 50 años, había aprendido acerca de la fidelidad de Dios, que Dios juzga el pecado, pero también protege a los suyos, sin dudas, podemos aprender mucho de la experiencia y de la vida de otros, pero muy distinto es cuando tienes que vivirlo, y hacerlo parte de tu propia vida.

El conocimiento en sí, es frío e intelectual, y opera solo en el plano natural.
La fe es Viva y espiritual, y nos establece en una visión celestial.

La biblia puede ser un simple libro frío, que relata hermosas y sufridas historias, y muchas de ellas incoherentes e incomprensibles a nuestra razón, como también puede ser un libro Vivo, que nos revela la Vida y la voluntad de Dios, como dijo Jesús: “Mis palabras son Espíritu y son Vida”

De la relación de Dios con Abraham, podemos conocer el anhelo del corazón de Dios al relacionarse con el hombre, buscando en esa comunión y relación  hacerlo parte de su obra y propósito.

Dios busca revelarse a los hombres, revelar su Propósito Eterno, sin importar el lugar donde nos encontremos, sea en el desierto, en el campo, o en la ciudad.

En el desierto podemos ver a Dios revelarse en una zarza ardiendo a Moisés, para socorrer a su pueblo, y llevar a cumplimiento las promesas hechas a Abraham y su descendencia.

En la ciudad podemos ver a Dios dirigirse a un altar regado de lágrimas, de humillación, a una mujer estéril y quebrantada para hacer nacer un profeta como Samuel, que sería de gran bendición para su pueblo en cumplimiento a sus promesas.

En el campo podemos ver a Dios dirigirse entre las montañas, en medio de un rebaño de ovejas, revelarse y llamar a un joven pastor llamado David, para hacerlo rey sobre su pueblo Israel.

Dios no renuncia, y no renunciará al cumplimiento de su Propósito Eterno con el hombre. En una forma gloriosa y profética vemos que lo que Dios comenzó en Adán y Eva en el Huerto del edén, y que a pesar de su pecado y desobediencia, lo vemos cumplido y consumado en la historia, en Jesucristo Rey, revelado en el libro de Apocalipsis.

Dios es fiel a su proyecto, llamado y propósito con el hombre, y sería fiel a su llamado y propósito con Abraham.

“Yo soy El-SHADDAI, el Dios Todopoderoso. Anda delante de mí y sé perfecto”

Fueron las Palabras llenas de vida, que irrumpieron desde los cielos, a Abraham cuando cumplió sus 99 años y no tenía hijos. Cuando la razón comenzaba a golpear y derrumbar su fe, cuando el suelo comenzaba a temblar bajo sus pies. Cuando las lágrimas corrían por sus ojos cargados de frustración, desvelos de  noches contemplando las estrellas con desilusión, viéndose asimismo débil, sin fuerzas, y sin el cumplimiento de la promesa divina, como muchas veces seguramente nos hemos sentido tú y yo.

"Yo soy EL-SHADDAI, el Dios Todopoderoso"
Dios no pone una carga mayor de la que podemos sobrellevar, junto con la prueba, traerá también una salida.

Tú estás débil Abraham, pero Yo sigo FUERTE y FIRME, sigo sentado en mi trono reinando, y teniendo el control sobre todos los acontecimientos humanos.
Tus conflictos son emocionales y mentales por causa de tus circunstancias, y fuerzas violentas que golpean tu vida, son propias de tu naturaleza humana, pero no de la mía.

Dios no se revela como el Todopoderoso, para humillar la debilidad humana, Dios se revela a Abraham como EL-SHADDAI, para nutrirlo y fortalecerlo en su debilidad.

EL: Significa Todopoderoso.
SHADDAI: Significa pecho, seno materno.

No hay un cuadro más hermoso para ilustrar el carácter de Dios y su naturaleza paternal, que la figura de una madre amamantando a su indefenso, debil y dependiente hijo.

La vida de la madre, la fortaleza de la madre, el amor de la madre fluyendo hacia su bebé débil e indefenso, con el propósito de nutrirle e impartirle su vida.

Abraham: Yo soy tu fortaleza, Yo soy tu sustentador, Yo soy tu alimento, Yo soy el que te imparte vida.

Abraham: Fortalécete en mí, bebe de mí, nútrete de mí. No tienes por qué estar triste, ni angustiarte en tu debilidad, no tienes porqué tropezar en tu incredulidad. No te dejes engañar, no te desvíes en tu caminar.
ABRAHAM: TOMA FORTALEZA EN MI, CAMINA DELANTE DE MI, Y SE PERFECTO.

Amigo(a) y hermano(a):

Al igual que Abraham, El Dios todopoderoso, EL-Shaddai, es LA FUENTE suficiente de gracia para TODA tu necesidad.

Su gracia es suficiente para cubrir tus pecados, para perdonar tus errores.
Su gracia es suficiente para quitar todas tus dolencias y sanar todas tus enfermedades.
Su gracia es suficiente para enseñarte y guiarte en el camino.
Su gracia es suficiente como fortaleza para todas tus debilidades.

Como un bebé recién nacido aprende a succionar la vida de su madre, que le ama y le alimenta, así también reconoce tu necesidad, aprende a succionar, a recibir la Vida, la fe, y la fortaleza que Dios te quiere dar.
Como niño recién nacido, desea la leche espiritual no adulterada, que es la palabra de Dios.

Tomemos de su fuerza, tomemos de su gracia abundante, caminemos delante de él y seamos perfectos en actitud, para fortaleza de nuestro débil corazón, y así no desviarnos de nuestro llamado y vocación.

Entonces Abraham se postró sobre su rostro, y Dios le dijo:

“Este es mi pacto contigo: Serás padre de muchedumbre de gentes. No te llamarás más Abram, sino que tu nombre será Abraham, porque te he puesto por padre de muchedumbres. Te multiplicaré en gran manera, y de ti saldrán naciones y reyes. Estableceré mi pacto contigo y con tu descendencia después de ti, de generación en generación: un pacto perpetuo, para ser tu Dios y el de tu descendencia después de ti”

Abraham abrazó a Dios y su llamado.
Abraham tomó de la fortaleza que Dios le brindaba,.
Abraham aprendió a caminar delante de él y dejó una descendencia que hizo suyo el llamado de Dios, Dios se llamaría en Abraham: “Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob” tres generaciones comprometidas con el Propósito de Dios.
De ese pueblo, de ese linaje, de esa descendencia, de esa fe nacería la verdadera Simiente, la verdadera promesa, el Mesías, el Hijo de Dios.

El es EL-SHADDAI para tu vida y para tu descendencia.