miércoles, 30 de agosto de 2017

UNA FE NO FINGIDA

UNA FE NO FINGIDA "Una reflexión en el camino"
Por Guillermo Ávila

“El justo florecerá como la palmera; crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa Jehová, en los atrios de nuestro Dios florecerán” Salmo 92:12,13

“Yo os escogí a vosotros, y os he puesto para que  vayáis y llevéis fruto y vuestro fruto permanezca”

En el reino natural podemos apreciar tiernas y hermosas flores que fueron plantadas, regadas y han crecido por la sola mano de Dios. Dios les asignó un lugar, les dio vida y vigor, y las cubrió con hermoso verdor y hermosos colores, como el desierto florido del norte de nuestro país. Hasta que el hombre interviene, las manipula y las transplanta a su propio entorno artificial, donde se marchitan y les hará perder su vigor.

Así sucede a menudo en el reino espiritual,  donde Dios  hace nacer hermoso plantío de hijos de Dios, les imparte su vida para expresión de su gloria sobre esta tierra, y que lamentablemente muchas de ellas, por la intervención humana son manipuladas, dañadas y atrofiadas en su verdadera fe.

El Espíritu Santo y las Escrituras son nutrientes suficiente para su crecimiento y desarrollo, donde sin dudas Dios puede utilizar al hombre para colaborar en su cultivo, riego y cuidado, pero debe hacerse bajo el consejo divino, pues son plantío de Dios.

Existe un grave peligro para estos hijos del reino, que por la intervención humana sean arrastrados hacia una región de meras teorías y especulaciones, de opiniones y sentimientos, de dogmas y formas establecidas por el hombre (Estructuras y maquinaria religiosa), que  les hará perder la frescura del primer amor, la vitalidad y el vigor de la genuina fe, y nueva vida impartida por su creador.

El apóstol Pablo conciente de esta realidad, advierte a su hijo en la fe Timoteo, que se cuide de este entorno que puede destruir su fe sincera, genuina y no fingida.
La iglesia, que debe ser la expresión pura de la vida de Dios para el sustento de sus hijos, puede transformarse por la intervención humana, en un sistema destructivo de la genuina fe de los hijos de Dios.

El hombre fracasó, y se corrompió en medio de la belleza y la hermosura de un Paraíso diseñado por Dios en Edén.
El hombre fracasó y se corrompió en medio de la abundancia de la Tierra de promisión, lugar de bendición, donde Dios hacía fluir leche y miel.
El hombre no ha cambiado, tiene la capacidad de destruir el más hermoso diseño de Dios sobre esta tierra.

El apóstol Pablo es realista en su advertencia a Timoteo, la iglesia en la ciudad de Efesio, que había nacido del corazón y del Espíritu de Dios, la más grande expresión de la vida y revelación en Asia menor estaba en ruinas.
Muchos habían abandonado a Pablo, Demas lo desamparó, Alejandro el calderero le había causado muchos males, todo alrededor en lo que a hombres se refiere, se presentaba triste y oscuro.
Eran tiempos peligrosos, de una forma de piedad sin poder, hombres no capacitados para soportar la sana doctrina, maestros amontonados conforme a sus propias concupiscencias, teniendo comezón de oír, los creyentes, eran cautivados por fábulas absurdas y sin base producidas por la mente humana, espíritus engañadores y doctrinas de demonios por la hipocresía de mentirosos que tenían cauterizada la conciencia.
Ese era el entorno donde Timoteo estaba plantado, y donde el apóstol le solicita cuidarse y no dejarse engañar, donde tenía que servir al Señor.  

¿En qué entorno estás plantado tú?

Hay entornos que no permiten el crecimiento, y la fructificación de los hijos de Dios, donde los creyentes no tiene vida en si mismos, otros piensan y deciden por ellos, contextos que a pesar del paso de los años, Dios no puede hacer florecer dones ni ministerios, y si llegan a florecer, pronto son aplastados y ahogados, para luego marchitarse.
La ambición y el poder desarrolla estructuras egoístas para sostenerse a si mismos, las cuales esclavizan y dominan a los hombres, donde la vida y el amor no pueden subsistir.
La intervención de la mano del hombre marchita, y destruye muchas veces la verdadera y genuina fe.

Pablo hace un llamado a Timoteo, a tomarse de la provisión de Dios ante este peligro, para no marchitarse y sucumbir en su vida espiritual: “Su fe no fingida”

“La fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice; y estoy seguro que habita también en ti”

“Una  fe no fingida” te mantendrá vivo, te mantendrá vigoroso porque está conectada con el Espíritu de Dios, y buscará proyectar un linaje y una descendencia para Él sobre esta tierra, su hábitat es proyectar el reino de Dios, de generación en generación.
No permitas que tu fe sea conducida hacia estructuras muertas que desgastan tu energía, o hacia proyectos humanos que solo tienen fines temporales y materiales. Tu fe debe ser conducida hacia el Propósito eterno de Dios, el establecimiento de un linaje Divino, y una descendencia que anhelará y esperará el retorno de nuestro Señor.
Fue la fe que sostuvo a Abraham en el desierto, que Dios proyectó en Isaac y luego en Jacob, para establecer el pueblo de Dios.
Fue la fe que sostuvo a David en medio de las adversidades de la vida, para que Dios estableciera en el su Casa y un linaje sobre esta tierra.
Fue la fe que sostuvo a Jesús y lo llevó a ofrendarse sobre una cruz, para hacer nacer una descendencia para Dios.

Debes entenderlo Timoteo, tu llamado procede de Dios y se sustenta en Él, no en los hermanos, no en tu entorno, si estás entre ellos es para perfeccionarlos y conducirlos al cumplimiento de la voluntad de Dios.
Cristo es tu vida y tu corona de justicia, la cual te dará el Señor.
"Una fe no fingida" pelea la buena batalla de la fe, echa mano a la vida eterna, sirve en limpia conciencia, recibe la fuerza del Señor en medio de las adversidades de la vida, y te preserva para su reino eterno.

Amigo(a) y hermano(a):

¿Cuántos sinceros hijos de Dios, jóvenes honestos amantes del Señor, se pierden en medio de un entorno intolerante, de estrecha mirada, sectario, religioso, lleno de formas y tradiciones frías y sin vida?
¿Cuántas estructuras crea el hombre para manejar, dominar y manipular a sus propios hermanos,  porque solo buscan metas y objetivos globales y temporales, y no el desarrollo real y crecimiento de los hijos de Dios?

¿Acaso no es la misma frustración de muchos pueblos, que por causa de políticas económicas y sociales globales, que sólo son registros de estadísticas y solo traen beneficios a quienes las crean, y las  establecen sobre las naciones, y no son beneficio real a sus habitantes?

Entre vosotros no debe ser así, dijo el Señor ¿Cuánto necesitamos que Él esté y edifique su casa?

No obstante, muchos jóvenes llenos del amor y de la vida de Cristo, perderán su frescura, la ternura y la simplicidad de la vida de aquel que los llamó, y los salvó para vivir una Vida abundante en amor y libertad.

Muchos de ellos, se transformarán con el tiempo en “hombres maduros” defensores de sistemas fríos, de formalismos humanistas, o de conocimientos exentos de vida y poder.
Ancianos ásperos y toscos, que nunca permitieron que las aguas del Espíritu moldearan su carácter, y los sanara e inundara con su amor.
Lejos están de la expresión de vida del salmista: “Aun en la vejez fructificarán; estarán vigorosos y llenos de verdor”
O  nuestro texto:
“El justo florecerá como la palmera; crecerá como Cedro en el Líbano. Plantados en la casa de Jehová, en los atrios de nuestro Dios florecerán”

Amados:
Cultivemos “Una fe no fingida” que nos mantenga vigorosos, llenos de verdor hasta llegar a la vejez, que nos sostenga en medio de las soledades del desierto, de las adversidades de la vida, y en medio de las relaciones humanas muchas veces tan mal intencionadas y superficiales.

Si un creyente es despojado de esta fe, mas pronto que tarde, será quebrantado, y verá derrumbarse todo lo edificado, caerá bajo la crisis horrible del juicio, donde sólo podrá ser sostenido por aquellos poseedores de “Una fe no fingida”
UNA FE NO FINGIDA

miércoles, 2 de agosto de 2017

UNA INVITACION CELESTIAL

UNA BANQUETE CELESTIAL “Una reflexión en el camino"
Por Guillermo Ávila

UNA INVITACION REAL

“En el monte Sión, el Señor todopoderoso preparará para todas las naciones un Banquete Celestial, con ricos manjares y vinos añejos, con deliciosas comidas y los más puros vinos” Isaías 25:6
“Dichoso el que participe del banquete del reino de Dios” Lucas 14:15

Dios, nuestro Padre Celestial es el ANFITRION, y quién extiende esta invitación, con amor y delicadeza ha preparado los alimentos y el lugar para recibir a sus invitados; quienes participen son llamados DICHOSOS, BIENAVENTURADOS, pues su deliciosa comida satisface todas sus necesidades por toda la eternidad.

El ANFITRION ha mandado a sus siervos a recordar a sus invitados: “Vengan, porque ya la Cena está lista, el Cordero ha sido sacrificado, vengan a mi Mesa”

Los PRIMEROS invitados al Banquete Celestial, son todos aquellos que han sido bendecidos y enriquecidos por Dios sobre esta tierra, son todos aquellos que gozan de buena salud física, emocional, familiar y social; porque sin dudas, son los más agradecidos de Dios y de la vida.
El ANFITRION los espera y los recibe con amor, vengan llenos gozo y gratitud en respuesta a su invitación. 
¡EN FORMA INCREIBLE NO LLEGARON!!!! TODOS comenzaron a disculparse:

Los primeros, los más bendecidos presentaron como excusa: “He comprado una hacienda, y tengo que ir a verla”

¿Acaso alguien compra una casa, un terreno o un campo, sin haberlo visto antes?
¿Es la noche, la hora del Banquete, una hora apropiada para ir a verla? sin olvidar que en ese tiempo no había luz eléctrica.
¿No es una excusa ridícula?
Más si procede, de quién siendo bendecido no reconoce que el dador de todos los bienes es Dios, haciendo de la bendición su justificación.

Los segundos, también ricamente bendecidos, se excusaron diciendo: “He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlas”

Cinco yuntas de bueyes equivalían a cubrir laboralmente un campo de no menos de cien hectáreas, el común de los campesinos tenía solo una yunta de bueyes.
Sin dudas, estamos hablando de un hombre bendecido por Dios en esta vida.

¿Acaso alguien compra cinco yuntas de bueyes sin haberlas probado antes?
¿Podría probarlas de noche y en oscuridad, la hora del Banquete?
¿Podría en su equivalente de hoy alguien comprar alguien  cinco vehículos, sin haberlos probado con anticipación?
Era sin dudas, otra excusa ridícula de alguien que hace de la bendición, y de los bienes que Dios le ha concedido, una razón para rechazar la invitación, de quién se los ha otorgado para su disfrute sobre esta tierra.
¿Acaso rechazaría un empleado la invitación del dueño de la Compañía donde trabaja, si este le honrado con  reconocimiento en su trabajo?
Simplemente por compromiso laboral y social, la aceptaría.

Los terceros también expresaron: “Me acabo de casar, y por eso no puedo ir”

Para casarnos, Dios tiene que habernos bendecido con una esposa o esposo que ha traído alegría y gozo a nuestro corazón, Dios tiene que habernos provisto de recursos para celebrar y comenzar esta nueva etapa de la vida. La bendición de Dios es fundamental para formar y sostener una familia sobre esta tierra. Obviarlo traerá con el tiempo tristes consecuencias.
¿El gozo, la alegría y la bendición de quienes se acaban de casar, no era un motivo suficiente para aceptar con gratitud la invitación de Dios?

Si Dios, nuestro Buen Padre Celestial de quién procede toda bendición, nos extiende una invitación, ¿Habrá alguna excusa válida que nos justifique, y para que Él nos pueda decir “tienes razón”?
¿Crees que podríamos engañarlo, si Él todo lo sabe?
“Dios no puede ser burlado, todo lo que el hombre sembrare, eso cosechará”

Cuando Dios, nuestro Padre Celestial, el Anfitrión, se enteró de las excusas de sus invitados, se enojó, y les dijo a sus criados:
“Vayan por las calles y los callejones de la ciudad, y traigan a los pobres, a los inválidos, a los ciegos y a los cojos". Más tarde el criado dijo: Ya lo hice y todavía hay lugar, el Anfitrión les dijo:
"Vayan por los caminos y los cercados, y obliguen a otros a entrar, para que se llene mi casa. Porque les digo que ninguno de aquellos primeros invitados se sentará a mi Mesa y comerá de mi Cena”.

Amigo(a) y hermano(a):

Si muchos ciegos, cojos, enfermos, e inválidos han aceptado su invitación.
Si muchos maltratados, abusados y golpeados por la vida han aceptado su invitación.
¿Tú que gozas de buena salud, que la vida te ha tratado bien, no deberías hacerlo con mayor razón?

Si muchos  pobres, quebrados económicamente, y  endeudados han aceptado su invitación.
¿Tú que gozas de prosperidad y sanidad económica, no deberías hacerlo con mayor razón?

Si muchos matrimonios en crisis, a punto de divorciarse, y muchos separados y destruidos han aceptado su invitación.
¿Tú que gozas de tranquilidad familiar no deberías hacerlo con mayor razón?

¿Porqué tener que esperar ser traído en angustia, quebrantado y con dolor?
¿Porqué esperar que las circunstancias adversas nos humillen, y seamos forzados a entrar en medio de lágrimas, como un niño soberbio y rebelde ante el amor de sus padres?

No esperes que la vida te fuerce, tal vez sea demasiado tarde.

Si de verdad no lo habías considerado, y por años le has rechazado, hoy toma una sabia decisión, acepta su invitación.

“Bienaventurados  los que participan del Banquete Celestial del reino de Dios”


martes, 1 de agosto de 2017

MI EMBRION VIERON TUS OJOS

MI EMBRION VIERON TUS OJOS "Una Reflexión en el Camino"
Por Guillermo Ávila

"Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas" Salmo 139:16
"Porque en Él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra"
Colosenses 1:16


SU OMNICIENCIA
Dios tiene un perfecto conocimiento de todas las  cosas que acontecen bajo el sol.
El conoce nuestros pensamientos y emociones, nuestras intenciones y deseos antes de que
sean expresados en palabras.
Todo lo que somos está expuesto ante su presencia y su conocimiento.
Mas aún fuimos conocidos en Él antes de ser creados, antes que el mundo fuese, diseñados en su corazón, para vivir y ser bendecidos sobre esta tierra como uno de sus hijos, como miembros de su familia, gozando de su paternidad.
Él único que puede impedir ese maravilloso Propósito, somos nosotros, nadie más que nosotros.
Dios nos creó con la capacidad de tomar decisiones, y respetará nuestro libre albedrío. 
Nosotros determinamos nuestro destino, aunque Él nos ha predeterminado, para que seamos sus hijos, en su Hijo.
Tenemos delante de nosotros la vida o la muerte, la bendición o la maldición. 
Es y será siempre nuestra decisión.

SU OMNIPRESENCIA
Nadie puede escapar de tal conocimiento o alejarse de su presencia, porque Él está en todo lugar,
no hay velo que pueda ocultarnos, nadie puede excusarse o engañarle.
No depende si yo crea o no crea, sus leyes preestablecidas en el orden de todas las cosas son infalibles, porque El es Dios.

Es Señor de la historia humana, del destino de este planeta y todos se cumplirá como Él lo ha preestablecido.
Es el autor de la vida, Él nos formó y entretejió en el vientre materno.
El formó nuestras entrañas, nuestros órganos, le dio vida a nuestras emociones e
impulsos instintivos, hasta darle forma a nuestra estructura ósea.
Todos nuestros días y acciones futuras estaban registradas en él.

En su amor están provistas y previstas todas nuestras circunstancias. Él las ha ordenado de tal forma que si permanecemos en su amor, TODAS LAS COSAS ayudarán a bien, para el cumplimiento de su maravilloso Propósito en nuestras vidas: son las obras preparadas de antemano, para que caminemos en ellas.
Sus obras son innumerables, y cada día se  renuevan sus misericordias sobre esta tierra con el propósito de alcanzarnos y atraernos en su amor.
Nos dormimos y despertamos, y todavía Él estará a nuestro lado.
Tal conocimiento es demasiado maravilloso y formidable, muy difícil de
comprender, y nuestra alma lo sabe muy bien; Como está escrito en el Salmo 139.

“Señor, tú me sondeas y me conoces,  tú sabes si me siento o me  levanto;
De lejos percibes lo que pienso,  te das cuenta si camino o si descanso,
Y todos mis pasos te son familiares.
Antes que la palabra esté en mi lengua,  tú, Señor, la conoces plenamente:
Me rodeas por detrás y por delante  y tienes puesta tu mano sobre mí;
Una ciencia tan admirable me sobrepasa: Es tan alta que no puedo alcanzarla.
¿A dónde iré para estar lejos de tu Espíritu?  ¿A dónde huiré de tu presencia?
Si subo al cielo, allí estás tú;  si me tiendo en el Abismo, estás presente.
Si tomara las alas de la aurora  y fuera a habitar en los confines del mar,
También allí me llevaría tu mano  y me sostendría tu diestra.
Si dijera: 
“¡Que me cubran las tinieblas  y que la luz sea como la noche a mi alrededor!”,
Las tinieblas no serían oscuras para ti  y la noche sería clara como el día.
Tú creaste mis entrañas,  me plasmaste en el seno de mi madre:
Te doy gracias porque fui formado  de manera tan admirable.

¡Qué grande y maravillosas son tus obras!  Tú conocías hasta el fondo de mi alma,
Y nada de mi ser se te ocultaba,  yo era formado en lo secreto,
Cuando era tejido en lo profundo de la tierra.
Tus ojos ya veían mis acciones,  todas ellas estaban en tu Libro;
Mis días estaban escritos y señalados,  antes que uno solo de ellos existiera.
¡Qué difíciles son para mí tus designios! ¡Y qué inmenso, Dios mío, es el conjunto de ellos!
Si me pongo a contarlos, son más que la arena;  y si terminara de hacerlo,
Aún entonces seguiría a tu lado.
Sondéame, Dios mío, y penetra en mi interior; 
Examíname y conoce lo que pienso;
Observa si estoy en un camino falso  y llévame por el camino verdadero y eterno”

El es Dios, y nosotros su creación.
¡No es maravilloso!

lunes, 31 de julio de 2017

HAY MOMENTOS DE SOLEDAD

HAY MOMENTOS DE SOLEDAD  "Una reflexión en el camino" 
Por Guillermo Ávila

"He aquí la hora viene, y ha venido ya, en que seréis esparcidos cada uno por su lado, y me dejaréis solo; mas no estoy solo, porque el Padre está conmigo" Juan 16:32

La vida es  un camino que nos lleva a confrontar  un sin número de circunstancias diferentes, donde muchas de ellas  nos resultan incomprensibles, muchas nos generan confusión y gran dolor, que  a no mediar una  Luz que nos ilumine en el camino, seremos  conducidos por un  túnel  de oscuridad, desde donde  no nos será fácil salir por nuestros propios medios.

Esta es sin duda,  el reflejo de la vida de muchos de nosotros en algún momento de nuestro caminar sobre esta tierra.

La vida nos brinda hermosos momentos de regocijo, de reconocimiento, de amistad, de compañerismo, pero también  HAY MOMENTOS DE SOLEDAD, los que sin duda cumplen un papel  importante en el desarrollo del Propósito Divino en el hombre.

El diseño de la vida en  Dios  y de su Propósito resultan un misterio sin su revelación, es locura para el hombre natural, quién solo  es  consciente  de su existencia a partir de su naturaleza, de su racionalidad, y lo que sus sentidos le permiten percibir. El hombre queda restringido a lo que de sí mismo y de sus habilidades pueden alcanzar para su realización y búsqueda de su bienestar y felicidad, quedando impedido de alcanzar la verdadera paz, la satisfacción y realización anhelada, como agua que no sacia la sed y como pan que no sacia el hambre.
Ningún hombre, en sus  sueños y sinceros anhelos contempla una guerra, un  desastre natural,  un accidente fatal, un divorcio, una enfermedad prematura, la  muerte o una  traición. La mayoría de las veces  estos acontecimientos nos golpean violenta y sorpresivamente sobre la experiencia humana.

¿Cuántos de nosotros corríamos  erguidos, creyendo que nada ni nadie nos podía detener, y abruptamente fuimos dolorosamente quebrantados?

¿Cuántos de nosotros hemos visto derrumbarse frente a nuestros propios ojos, lo que edificábamos con tanto entusiasmo, inclusive pensando que teníamos el respaldo y  la bendición de Dios?

¿Cuántos hemos tenido que aprender con humildad en la vida, que "el entendimiento" o "las buenas intenciones" no fueron suficientes, si no estamos en el tiempo de Dios?

¿Cuántas de nuestras acciones e iniciativas "espirituales", nos resultaron más en un estorbo e impedimento para la edificación que Dios en su Hijo deseaba para nuestras vidas?

El libro de Lamentaciones refleja con dolor, un triste momento en la historia del pueblo de Israel, donde tuvo que asumir con resignación su fracaso como nación delante de Dios, donde sufrieron el despojo de su tierra y de todo lo que más amaban para vivir largos  años  de cautiverio en tierras babilónicas, fueron angustiosos MOMENTOS DE SOLEDAD.

Así lo describe lamentaciones:
"Que se siente solo y calle, porque es Dios quien se lo impuso;
Ponga su boca en el polvo, por si aún hay esperanza;
Dé la mejilla al que le hierre, y sea colmado de afrentas.
Porque el Señor no desecha para siempre;
Antes si aflige, también se compadece según la multitud de sus misericordias;
Porque no aflige ni entristece voluntariamente a los hijos de los hombres"

Fueron largos años de quebranto registrados también en los salmos:
"Junto a los ríos de Babilonia, allí nos sentábamos, y aun llorábamos, acordándonos de Sion.
Sobre los sauces en medio de ella colgamos nuestras arpas.
Y los que nos llevaron cautivos nos pedían que cantásemos, y los que nos habían desolado nos pedían alegría, diciendo: Cantadnos algunos de los cánticos de Sion. ¿Cómo podríamos cantar en tierra extraña, cómo podríamos cantar en medio del dolor?

Quién conoce el desenlace de su historia, puede  confirmar lo  valioso y efectivo que redundó  ese doloroso tiempo de cautiverio en el desarrollo, crecimiento y madures de la fe de ese pueblo; Dios purificó y sanó su corazón idólatra y dividido, saliendo del cautiverio fortalecidos en el desarrollo del Propósito divino.     

Amigo(a) y hermano(a):

LOS MOMENTOS DE SOLEDAD, no son para sentirnos solo y abandonarnos en la desesperanza; son momentos de reflexión, para  considerar  nuestros caminos,  para encontrarnos y conocernos a nosotros mismos; para mirarnos y conocernos en Dios, son para fortalecer nuestros lazos de dependencia, y madures  con el autor y consumador de nuestra fe.

Son MOMENTOS DE SOLEDAD, para  reconocer cómo muchas veces sin darnos cuenta empezamos a depender de nosotros mismos y no de Él, afirmando nuestras vidas en nuestras débiles fuerzas, en estructuras  muertas y vacías de vida, en un sistema cuya corriente nos arrastra cada vez más lejos de la Fuente de la vida, en tradiciones de hombres, o engañosamente en nuestras posesiones; o nos afirmamos en personas que por muy amadas que sean, son seres humanos tan imperfectos como nosotros, que no pueden contenernos ni sostenernos; un fundamento débil como la arena del mar para edificar en la vida.
"La vida no consiste en la abundancia de los bienes que poseamos, la vida es más que la comida, que el vestido o cualquier logro sobre esta tierra; la vida es una persona Viva y real, su nombre es Jesús"

Esto no significa que no nos amemos y no nos apoyemos los unos con los otros; Dios nos diseñó para vivir como un cuerpo, como miembros dependientes los unos de los otros, como Una Gran Familia.
El énfasis divino es la realidad irrevocable, de que un cuerpo sin cabeza no tiene vida ni movimiento.
Jesús es la cabeza establecida por el Padre sobre su cuerpo, quién lo sustenta, lo nutre, y le imparte vida, y bajo la cobertura del amor del Padre, cada uno de sus hijos  crece sano y saludable.
"No es bueno que el hombre esté solo" Fuimos creados para vivir en familia, en comunidad. Su falta nos deja muchas carencias, muchos traumas, muchas confusiones e inseguridades en la vida, pero la falta de relación y dependencia del hombre con su Creador, lo dejará sin la Vida de Dios, destituido de su Gloria, huérfanos de verdadera paternidad, vacíos en su alma y en su espíritu, carencia que lo condenará para toda la eternidad.

LOS MOMENTOS DE SOLEDAD nos inclinan y nos atraen a nuestro Creador.
LOS MOMENTOS DE SOLEDAD son restauradores de su Paternidad.
LOS MOMENTOS DE SOLEDAD restauran nuestra verdadera identidad con el maravilloso Propósito de Dios y dispone nuestro corazón para vivir bajo su reino y colaborar con su voluntad.
LOS MOMENTOS DE SOLEDAD son maravillosos para quienes en su necesidad y orfandad, se refugian en su Paternidad, para encontrar verdadero consuelo, cobertura e incomparable amor.

¿Si es así, no deberíamos buscar y anhelar estos MOMENTOS DE SOLEDAD?

No siempre es así, no siempre anhelamos y buscamos voluntariamente estos momentos de soledad, más bien es la vida y sus circunstancias, las que nos conducen a ellos, para descubrir gloriosamente que detrás de cada acontecimiento, está presente su amor que nos busca, que nos anhela, para llevarnos a reconocer nuestra profunda necesidad.

Es allí en la debilidad, cuando pensamos que todo está perdido, y que es nuestro fin, cuando nuestros ojos se abren, y  descubrimos que Él está allí, que siempre estuvo allí, esperándonos para  consolarnos, para revelarnos su amor e  iluminarnos en nuestra oscuridad.
Jesús también vivió sobre esta tierra, en su encarnación, como lo expresa nuestro texto MOMENTOS DE SOLEDAD, dónde también experimentó la angustia, la humillación, la soledad, donde anheló la intervención del Padre para librarlo de la cruz, pero a pesar de si mismo, por amor se ofrendó y sufrió la cruz para traer su LUZ sobre nosotros, dejándonos  ejemplo, sus huellas  y pisadas para seguir sus pasos, y alcanzar en Él, el maravilloso Propósito del Padre para  nuestras vidas.
MARAVILLOSOS MOMENTOS DE SOLEDAD

martes, 25 de julio de 2017

DESCUBRE EL DESEO DE SU CORAZON

DESCUBRE EL DESEO DE SU CORAZON "Una reflexión en el camino"

¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿Dónde están? Lucas 17:17
Por Guillermo Ávila

Es Jesús quien hace estas preguntas al único exleproso sanado que regresó agradecido a sus pies.
Jesús había sanado milagrosamente a diez leprosos, que en su angustia y dolor vinieron a Jesús, y clamaron a gran voz:  ¡Jesús Maestro, ten misericordia de nosotros!

Jesús se detuvo ante su clamor,  y les envió  a presentarse ante los sacerdotes conforme a lo establecido en la ley, para quienes eran limpiados  de este terrible mal como testimonio ante ellos, y mientras iban, experimentaron en forma gloriosa y milagrosa UNA COMPLETA SANIDAD.

¿Que momentos de mayor gozo y alegría habrán experimentado estos hombres al verse sanados de este terrible mal?
Años tal vez apartados por causa de esta enfermedad de sus seres queridos, y viviendo completamente aislados fuera de la ciudad. Sin duda un acontecimiento ¡Maravilloso!

Pero sólo uno de ellos, el que era samaritano, volvió a Jesús para dar gloria  y expresar su gratitud. Frente a esta realidad,  Jesús delante de toda la multitud preguntó a gran voz:
¿Y NO SON DIEZ LOS LEPROSOS QUE FUERON LIMPIADOS?
Y los nueve restantes ¿DÓNDE ESTÁN?

Jesús no había condicionado su sanidad a tener que regresar y darle gracias; ni rendirse a sus pies ni adorarle. Sanarles había sido  la más profunda y pura expresión de su amor y compasión, al verles en su dolor, en su sufrimiento, pero de sus palabras ¿NO HUBO QUIÉN VOLVIESE Y DIESE GLORIA A DIOS SINO ESTE EXTRANJERO? podemos deducir el  anhelo  profundo de su corazón, más allá de la sanidad, de restaurar la comunicación y relación perdida del hombre con su creador. Jesús era la expresión del amor del Padre para levantar y restaurar al hombre caído, y destituido de la gloria de Dios.

De este maravilloso episodio podemos descubrir el corazón del Padre, quien busca la comunión y relación  de amor con sus hijos. Dios nuestro verdadero Padre nos anhela celosamente, como está escrito: “Con amor eterno te he amado” y “les atraje con cuerdas de amor”

ESTA HISTORIA ES TAMBIEN NUESTRA HISTORIA
Esta historia nos revela la realidad de nuestro corazón, sólo un diez por ciento, una de cada diez que  experimentan las misericordias de Dios sobre sus vidas volverá  para agradecer a Jesús, quién le ha sanado y le ha librado de sus angustias.
Sólo una de cada diez personas regresará, para  reconocer que es Dios quién le ha otorgado una segunda oportunidad en su vida, y  está dispuesto a rendir su corazón a Jesús, para vivir el tiempo que resta bajo sus alas de amor.

Nueve de cada diez, tal vez no negarán el testimonio milagroso de su amor, pero seguirán viviendo sus propias vidas, aún dentro de un marco religioso pero muerto, sin vida, y como estos nueve leprosos judíos no regresarán a Jesús para darle gloria, porque no pudieron descubrir  en Jesús el corazón del Padre, no pudieron descubrir en Jesús al Hijo del Dios viviente, al salvador del mundo, y morirán sin una relación de amor con su verdadero Padre, lejos de su llamado y vocación, destituidos de su gloria y de su reino.

Estos diez lleprosos por su  obediencia a las palabras de Jesús,  experimentaron  su poder y autoridad sobre sus vidas, su sanidad, pero sólo la actitud del samaritano liberó la fe para SALVACIÓN sobre su vida, ¡TU FE TE HA SALVADO! fueron las palabras expresadas por Jesús.
No sólo experiementó su sanidad, también experimentó su salvación.

LA SALVACION UNA EXPERIENCIA TRANSFORMADORA
Te aseguro, que ese hombre (ex leproso) nunca volvió a ser el mismo, su vida fue marcada con un antes y un después, hizo de Jesús el todo de su vida, se convirtió en su discípulo para seguirle, desde ese día buscaría aprender del Jesús  que le había sanado, que  le había salvado, perdonados sus pecados, sanado su corazón, y le había otorgado una segunda oportunidad en su vida, para vivirla en una relación de amor con él.

Este discípulo se convirtió en un  TESTIGO de la obra de Cristo y del poder de su Resurrección.

¿Que sentido tendría para él volver a la vida religiosa que nunca había respondido a sus necesidades espirituales?
¿Qué sentido tendría volver a una forma de vida que sólo le había otorgado dolor y frustración?

Seguramente antes de enfermarse de lepra, había vivido una vida de insatisfacción como muchos, de esclavitud al pecado, al dolor, a tantos hábitos pecaminosos de mentiras y engaños que no le habían permitido ser feliz. Su enfermedad, la lepra, había descubierto y revelado su real pobreza, su débil  y miserable condición.

Para él ¿Qué sentido tendría volver atrás? a una vida de decepción y discriminación, de amigos y relaciones que nunca realmente lo fueron, que ante su enfermedad le abandonaron, condición que solo acumuló en sí mismo resentimientos, odio y amargura.

¡Yo no quiero volver nunca más a esa vida! Sin duda fue su conclusión.

Quién tuvo el poder para sanar mi cuerpo ¿No tendrá poder para salvar mi alma? ¿Para darme libertad  y una nueva vida en mi espíritu?
Tengo que volver a quién me sanó, necesito regresar y conocerle.
A Él me rendiré, con gratitud aprenderé de Él, y le seguiré el resto de mi vida, solo en Él  depositaré mi fe y pondré toda mi confianza. Sólo por Él y para Él quiero vivir.
Se que en Él seré bendecido y en Él seré de bendición para los demás.

Ellos son  los que tienen corazón de hijo, verdadera humildad.
Son los que se dejan guiar, enseñar y pastorear por Jesús.
Es el corazón que Dios el Padre busca, para moldear y restaurar por medio de su Espíritu la imagen de su Hijo, su diseño original para el hombre.

Es el remanente que Jesús tiene sobre esta tierra, a quienes se les ha dado el Reino de los cielos, ellos son los de corazón limpio, los mansos que heredarán la tierra, los que viven y experimentan la vida de Dios cada día, los que han descubierto el deseo del corazón de Dios y desean agradarlo.
Ellos son el diez por ciento, ellos son el uno entre diez,  son los que han vuelto para vivir para Jesús.
No todos se salvarán, no porque Dios no quiera, porque el murió en la cruz por todos los hombres.

¿Y tú, dónde estás?

¿Por qué te has quedado lejos?
¿Por qué te has quedado solo con el testimonio y sin Él?
¿Cuál es tu temor?
¿Qué te impide venir con gratitud a sus pies y rendir tu corazón?
¿A quién le atribuirás la gloria?

Hoy Dios te concede esta oportunidad, hoy es el día para venir a sus pies, para abrazarlo,  para amar y ser amado por Él.
Hoy es el día para descubrir su corazón.
El llenará con su plenitud tu corazón y experimentarás su preciosa y hermosa comunión.






jueves, 20 de julio de 2017

NO TODO ES FATALIDAD

NO TODO ES FATALIDAD "Una reflexión en el camino"
Por Guillermo Ávila

“Dios me envió antes que a ustedes para hacer que les queden descendientes sobre la tierra, y para salvarles la vida de una manera extraordinaria” Génesis 45:7

Para el hombre resulta muy complejo encontrar  las causas verdaderas que originan algunos acontecimientos de la experiencia humana, sean estos desastres naturales, sociales, familiares o personales. Los atribuimos al destino, al azar o a alguna influencia no fácil de detectar o manejar.
Los científicos e investigadores se esfuerzan y en parte  logran dar una cierta explicación a ciertos fenómenos, conductas y acontecimientos humanos. Más complejos resultan los de origen psicológico y más profundamente  los de origen espiritual

La Biblia no es un libro de historia, aunque contiene muchos relatos históricos.
La Biblia es un libro de revelación, que nos descubre desde una PERSPECTIVA DIVINA las causas que originan las realidades humanas, sus propósitos y el camino para alcanzarlos.
Al hombre natural le están velados sus ojos, no los puede entender, y le son locura.
En su ceguera espiritual prefiere obviar la realidad de Dios y su Propósito Supremo, y procurará a partir de si mismo darle algún sentido a su experiencia terrenal, sufriendo con ello más frustraciones que realizaciones. Obviando a la vez a Satanás, que junto a sus demonios se han determinado frustrarlo, destruirlo y condenarlo en su propia condenación.

Algunos en su incompleto entendimiento descubren que Satanás es real, y que tiene dominio e influencia sobre las realidades humanas y entran en pacto con él, para alcanzar fama, poder y riquezas, ignorando que Satanás nunca otorgará nada gratuitamente, es engañador, ladrón, homicida y padre de mentira.
Quienes toman ese camino morirán en gran confusión, sin paz en su conciencia, y mayoritariamente en forma prematura.
Muchos en su desesperación recurren a cualquier cosas buscando esperanza, como cual enfermo medicamentándose a su antojo sin saber que efectivamente le hace bien o mal.
También muchos, en su ignorancia atribuyen a Dios la responsabilidad de nuestros males, males que interpretamos en razón de cuánto nos favorecen o no.

Todo Don perfecto y toda buena dádiva desciende de lo alto, del Padre de las luces, quién en su Hijo nos ha mostrado el camino, la Luz que alumbra a todo hombre, para no caminar en oscuridad ni ser confundidos.
¿Por qué el hombre no toma este camino?
Porque este Camino es angosto, le demanda tomar su cruz y seguirle, y el hombre no está dispuesto a dejar y renunciar a sus propios caminos.

¿Cómo reaccionamos ante una tragedia o enfermedad que nos es cercana?
¿Cómo reaccionamos ante alguna pérdida familiar, económica o de algún bien?
¿Cómo reaccionamos ante la adversidad, el dolor o el sufrimiento?

No es fácil en medio de nuestras tragedias, de nuestras lágrimas, encontrar un sentido positivo para ello. Nuestra naturaleza se revela, y nuestras emociones son fuertemente afectadas.

¿Quién no ha sufrido esos momentos?

Nuestro TEXTO, que encabeza nuestra reflexión, está ligada a esta realidad humana.
Son palabras de José, hijo del patriarca Jacob; ese niño soñador, que provocaba la envidia y la ira de sus hermanos quienes procuraron darle muerte, y que finalmente vendieron a mercaderes amalecitas, quienes le vendieron como esclavo en Egipto.
Sus hermanos nunca pensaron en el gran dolor que le causarían a su padre, y en el futuro duro y doloroso que su hermano José experimentaría lejos de su hogar.
José tuvo que servir por largos años como esclavo en Egipto, soportar terribles humillaciones, ser injuriado injustamente, y finalmente enviado a la cárcel donde pasaría años de su vida, sin ninguna posibilidad de salir de ese lugar por sus propios medios.

Dios nos deja ESTA HISTORIA, para revelarnos su profundo amor hacia el hombre, su personal preocupación por las realidades humanas, su maravilloso Propósito con su pueblo, y su deseo real de intervenir a favor de quién en medio de sus tragedias, expone su corazón en fe y esperanza delante de El.
“Si Dios cuida de las aves, también cuidará de ti”

Los hombres quisiéramos que Dios interviniera soberana e impositivamente en las realidades humanas, imponiendo justicia y salvación; ignorando que Dios se limitó asimismo en su soberanía, a la libre decisión de la voluntad del hombre para creer e invocar su nombre en el día de la angustia,buscando restaurar su paternal relación.
“Invócame en el día de tu angustia, te libraré y tú me honrarás”

José, a pesar de su dramática historia, nunca dejó de creer y confiar en su Dios, y no le atribuyó despropósito alguno aún en medio de su dolor y confusión, su corazón estuvo dispuesto para que en medio de su oscuridad, Dios le alumbrara con su luz y lo sostuviera. 
Dios no solo se reveló a José en medio de su dolor, sino que en sueños le reveló la sabiduría de la vida, para llegar a entender los PROPÓSITOS DIVINOS para su vida y su familia; para conocer que Dios tiene dominio sobre la naturaleza, sobre los tiempos, y todo designio de los hombres.

Por medio de esta sabiduría Dios lo sacaría de la cárcel, y lo exaltaría sobre todo Egipto, para administrar  las riquezas de Faraón, ponerlas al servicio de Dios, de su pueblo, y para el cumplimiento de sus promesas.

Lo que había sido en su vida “UNA FATALIDAD” Dios lo transformó en una OPORTUNIDAD para conocer su gran amor y su fidelidad para con sus hijos. Así José lo confesaría al darse a conocer a sus hermanos:

“Yo soy José vuestro hermano, el que ustedes vendieron a Egipto; pero, por favor, no se aflijan ni se enojen con ustedes mismos por haberme vendido, pues Dios me mandó antes que a ustedes para salvar vidas.
Dios me envió antes que a ustedes para hacer que les queden descendientes sobre la tierra, y para salvarles la vida de una manera extraordinaria. Así que fue Dios quien me mandó a este lugar, y no ustedes, él me ha puesto como consejero de Faraón y amo de toda su casa, y como gobernador de todo Egipto”

Y así también se lo reveló Dios a su padre Jacob:
"Yo soy, el Dios de tu padre. No tengas miedo de ir a Egipto, porque allí haré de tus descendendientes una gran nación. Iré contigo a Egipto, y yo mismo sacaré de allí a tus descendientes. Además, cuando mueras, José estará a tu lado"

Lo que hoy para tu vida es una fatalidad, en Dios, si puedes confiar y creer en su amor, te consolará, te dará sus fuerzas, y transformará tu FATALIDAD en una OPORTUNIDAD para que le conozcas, y te revele sus maravillosos propósitos para tu vida.
Como está escrito: "Para los que aman a Dios, todas las cosas les ayudarán a bien"



viernes, 7 de julio de 2017

UNA PUERTA ABIERTA

UNA PUERTA ABIERTA "Una reflexión en el camino"
Por Guillermo Ávila



                                                    
 "Pero fiel es Dios, que no os dejará ser probados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la prueba la salida, para que podáis soportarla." 1 Corintios 10:13
  
Dios es insistente en este punto, porque nos conoce, y conoce los efectos que el pecado ha provocado en nuestra naturaleza humana, la centralidad en nosotros mismo, el egocentrismo.

Dios busca descubrirnos su corazón y sus pensamientos, pensamientos de bien, pensamientos de amor porque somos el mayor fruto de su creación y podamos ser restaurados a su maravilloso Propósito creacional.

El pecado nos cegó el entendimiento, nos volvio independientes, desconfiados y autosuficientes, nos dejó presos a nuestros propios esfuerzos y capacidades, al “sudor de nuestra frente” 
¿Cómo restaurar la centralizad divina en el hombre, para el disfrute de su voluntad? Es su gran desafío.
  
El pecado destruyó la base esencial del diseño divino para alcanzarlo, ese divino contexto de permanencia en su amor, de su consuelo, de su protección, de su confianza, de su seguridad y valor en la vida: LA FAMILIA.

Ese organismo vivo diseñado por el amor de Dios, para sembrar la fe, el amor, la lealtad, el respeto, el perdón, y la seguridad en los hijos; que lamentablemente hoy es un medio deteriorado, donde los hijos ven y aprenden la deslealtad, el engaño, la mentira, el desamor, la irrespetuosidad, la desconfianza, la violencia, la falta de perdón. Se ha transformado en un lugar de agresividad mutua. Es nuestro gran pecado delante de Dios como sociedad.

El hombre, su familia, el trabajo, la sociedad, es el orden de Dios para alcanzar su Propósito.

“Padres, vosotros criad a vuestros hijos, en toda disciplina y amonestación del Señor”
  
No es responsabilidad de los organismos educacionales, del estado, ni siquiera de la iglesia, aunque todos pueden colaborar, Dios por diseño responsabiliza a los padres en la formación de los hijos.
  
Los padres rendiremos cuenta delante del trono, Dios demandará de los depositarios y administradores de "su herencia" sobre esta tierra el resultado de su gestión, porque está escrito “Herencia de Jehová son los hijos, cosa de estima el fruto del vientre”"De modo que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí"
Los hijos sin duda crecerán y tomarán sus propias decisiones, pero debe quedar la satisfacción de haber hecho todo nuestro sincero esfuerzo en el proceso, el resultado y el crecimiento le pertenecerán al Señor.
  
Mi reflexión no esta orientada a este tema, pero sin dudas, Dios tiene una demanda sobre las naciones y familias de la tierra de dejar un legado de fe, de amor y de valores a la próxima generación.
  
Vivimos en medio de “una generación inmadura”, una generación adolescente, que se niega a asumir sus compromisos y  responsabilidades, solo quiere entretenerse y disfrutar como un niño de las cosas superficiales y temporales de la vida, sin una búsqueda real de su propio bien, ni el de los demás.
  
¿Que importan las generaciones futuras? 
¿Qué importa que hereden las consecuencias de nuestras irresponsables decisiones?

Todos podemos equivocarnos y fracasar, pero ¿Que padres están dispuestos a pagar el precio en su propia vida, para restaurar y validar el Propósito de Dios en su linaje? 
  
Muchos de nuestros males como sociedad, sean espirituales, morales o físicos, como lo son tantos sufrimientos y enfermedades de este siglo, son la consecuencia de las erradas decisiones de nuestras generaciones pasadas.

Como tú vivas, aún lo que tú comas, no sólo tendrá un efecto solo en tu vida presente, sino que afectará a tu descendencia sobre esta tierra.
  
La madures en la vida no se alcanza sólo por estudiar, por ganar más dinero, por orar más, o por una apariencia de piedad.
  
La madures se alcanza aprendiendo a enfrentar las dificultades que te presenta la vida, descubriendo la sabiduría detrás de cada sufrimiento y fracaso, que son el hábitat donde fructifica la fe, donde aprendemos a conocernos a nosotros mismos, donde maduramos y aprendemos a vivir por valores y convicciones, más que por emociones.
  
Jesús advirtió: "En el mundo tendrán aflicción" pero "Confíen, porque Yo he vencido al mundo".
  
Todos deberemos en el trayecto de la vida gustar las lágrimas en dolorosas experiencias. La vida es agresiva y muchas veces violenta, pero son esas circunstancias las que nos abren al camino de la fe, al conocimiento de la sabiduría, y donde descubrimos el maravilloso Propósito del que formamos parte.
  
Son inevitables, necesarias para crecer en la vida, y no es evitándolas que vamos a madurar como personas o vamos a ver desarrollada nuestra fe. 
  
Dios se revela al hombre en medio de sus debilidades, para alumbrarlo con su amor y entrega hasta la muerte en su Hijo en la cruz, donde lo consuela y lo bendice. 
  
Dios quiere que sepas que aunque no lo haya experimentado, en su Hijo Dios ha bendecido a TODAS las familias de la tierra.
  
Dios quiere que sepas que como un Padre a su hijo, el desea que  experimentes el fruto de  sus promesas de amor:
  
“Hijo mio, está atento a mis palabras;
 Inclina tu oído a mis razones.
 No se aparten de tus ojos;
 Guárdalas en medio de tu corazón;
 Porque son vida a los que las hallan, y medicina a todo su cuerpo”

Dios quiere que enfrentes cada uno de tus obstáculos con fe, aprendiendo esperar y a confiar en sus razones, aún cuando muchas veces te sean incomprensibles; no dudes de su amor porque Él quiere perfeccionarte en cada proceso, y quiere que a través de ellos le aprendas a conocer, para que su sabiduría llene tu corazón aprendiendo a ser sustentado por su gracia y por su amor.

Dios nunca ha perdido, no pierde y no perderá el control sobre la historia de los hombres.

Dios es fiel, y Él no dejará que seas probado(a) más allá de tus fuerzas. Él  conoce tu medida y en su amor la quiere aumentar.

Quiere que confíes y descanses en Él, porque Él tiene UNA PUERTA ABIERTA para ti, te dará la salida, y sus salidas SON SIEMPRE GLORIOSAS.

NO DIGAS: “Me dejó Jehová, el Señor se olvidó de mí” porque te dice; “Yo nunca me olvidaré de ti; he aquí que en las palmas de mis manos te tengo esculpida; delante de mí están siempre tus muros”

El Señor conoce todos tus caminos, "Porque fuiste entretejido(a) y formado por El en el vientre de tu madre. Tu embrión vieron sus ojos, y en su libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar ninguna de ellas" Eres su diseño.

NO DIGAS como Marta: “Si tú hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto” si el Señor  permite que algo muera en ti, es para una MAYOR GLORIA, recuerda que aunque Lázaro era su amigo, también ten;ia que pasar por su muerte para experimentar su resurrección.
¿No fue también la experiencia de nuestro Señor?

NO DIGAS: “Por demás he trabajado: en vano y sin provecho he agotado mis fuerzas” porque te dice: “Mi siervo eres tú, y en ti me gloriaré”

Sólo espera y deja que Dios obre, no busques tu propia salida, ejercita tu fe, porque sin fe es imposible agradarlo y  Él siempre tiene una salida, Él tiene UNA PUERTA ABIERTA para ti.

“Yo conozco tus obras. Por eso, he puesto delante de ti UNA PUERTA ABIERTA, la cual nadie puede cerrar, pues aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra y no has negado mi nombre”

¡EL TIENE UNA PUERTA ABIERTA PARA TI!