REFLEXIONES EN EL CAMINO

lunes, 27 de febrero de 2017

LA OVEJA PERDIDA

LA OVEJA PERDIDA
Por Guillermo Ávila


¿Quién de vosotros que tiene cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las 99 en el desierto, y va a buscar la que se perdió hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, la pone contento sobre sus hombros; llegando a casa, convoca a los amigos y vecinos, y les dice: "Alegraos conmigo, porque he hallado la oveja que se me había perdido." 

Esta parábola nos ilustra la misión de Jesús, el Hijo de Dios, al venir a este mundo, habitar entre los hombres como el Buen Pastor que viene a buscar y salvar lo que se había perdido, entregando su vida en una cruz. También nos revela la alegría del cielo cuando es cumplida su misión.

Nosotros somos esa oveja perdida, que extraviada y sin propósito en Dios transitábamos sobre esta tierra hasta que Jesús, el Buen Pastor, nos encontró herida, golpeada, y completamente extraviada.
Con cuánto amor nos tomó en sus brazos, lavó nuestras heridas, perdonó nuestro extravío, y nos restauró en el maravilloso Propósito Eterno de su Padre, en la alegría de vivir en su Casa como uno de sus hijos.

Que maravilloso es saber que no caminamos solos, que hay otras ovejas que nos animan y alientan a travez de la historia. 

No es maravilloso escuchar a Abraham animándote: "Camina delante de Él y sé perfecto, pues su galardón es en sobremanera grande"
O a Job: "Yo sé que mi Redentor Vive, y aunque deshecha sea esta mi piel, en mi carne y con mis ojos he de ver a Dios"
O a Pablo: "Sigamos hacia la meta, al supremo llamamiento de Dios, porque el que comenzó en nosotros la buena obra la perfeccionará, hasta el día de Jesucristo" 
O a Jesús nuestro Buen Pastor: "Yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo"

¡Vamos hacia adelante!

Sin olvidar nunca quienes éramos y donde nos halló el Señor. Caminemos guiados por su voz junto a todos los santos, nuestros hermanos, ovejas de su rebaño por todas las edades sobre esta tierra.


¿Quieres caminar con nosotros?

miércoles, 1 de febrero de 2017

REFLEXIONES : ¡SAL DE LODEBAR!

REFLEXIONES : ¡SAL DE LODEBAR!: ¡SAL DE LODEBAR! "Una reflexión en el camino" Por Guillermo Ávila “Y dijo David el rey: No tengas temor, porque yo a la verd...

sábado, 28 de enero de 2017

UN TIZÓN ARREBATADO DEL INCENDIO

UN TIZÓN ARREBATADO DEL INCENDIO "Una reflexión en el camino"
Por Guillermo Ávila


"Me mostró al Sumo sacerdote Josué, el cual estaba a su mano derecha para acusarle. Y dijo: Jehová te reprenda, oh Satanás; Jehová que ha escogido a Jerusalén te reprenda.
¿No es éste un tizón arrebatado del incendio?
Y Josué vestido de vestiduras viles, y estaba delante de Jehová"
Zacarias 3:1-3

Josué el Sumo sacerdote representa el corazón de Jerusalén, el alma y la condición espiritual de esa nación, quién por causa del pecado estaba vestido de vestiduras viles delante de Dios, sin tomar plena conciencia de su real condición, y como estaba siendo consumida por el fuego del pecado teniendo como fin transformarse solo en cenizas, y desaparecer de sobre la faz de la tierra, como muchas naciones e imperios a travez de la historia.

Así Dios le mostró su nación al profeta Zacarías, revelándonos en ello, que Satanás no solo trae la tentación y la inclinación al mal a los hombres, sino que una vez caído, Satanás se parará delante de Dios para acusar al infractor y reclamar su paga: La paga del pecado es muerte.

Así en este tiempo los ojos de Jehová contemplan la tierra, para juzgar el alma y el corazón de los hombres y de los pueblos, no con el propósito de destruirlos y hacerlos desaparecer de sobre la faz de la tierra, sino como al Sumo sacerdote Josué llamarlos al arrepentimiento, para cambiar sus vestiduras, y arrebatarlos, como se arrebata un tizón del incendio y del fuego.

Un tizón no puede salvarse a sí mismo, está condenado a transformarse en cenizas por la acción del fuego, necesita la intervención de alguien. Dios envió su Hijo a favor de los hombres y las naciones de la tierra, para arrebatarlos del juicio y la paga que conlleva el pecado, y rescatarlos de esa vana manera de vivir y hacerlos reverdecer al ver su corazón humillado y arrepentido.

Nuestras naciones no tienen conciencia de su condición moral y espiritual, y no son conscientes de que están siendo consumidas por el fuego del pecado, y cómo Satanás está delante de Dios, acusándolas y reclamando la paga irrevocable por su pecado: muerte, dolor y destrucción.

Chilenos, conciudadanos de mi patria: Volvámonos al Señor, a su temor que es el principio de la sabiduría.
Nuestro Dios que es grande en misericordia para restaurar y perdonar nuestros pecados. El sanará nuestra tierra y nuestros montes, y los volverá hacer florecer, lo verán nuestros hijos y nuestros nietos.
Nuestro Dios que es grande en misericordia para restaurar el alma y el corazón de nuestras naciones, quien nos vestirá con las vestiduras blancas de su Hijo, veremos reverdecer nuestras familias, y su bendición será vista sobre esta tierra, lo verán nuestros hijos y también nuestros nietos.

Esa fue la experiencia de Josué el Sumo sacerdote con su pueblo, y también puede ser la nuestra, porque así le dijo el Señor de los ejércitos a Josué: "Que le pongan un turbante limpio en la cabeza y le vistieron con ropas de gala; y el ángel del Señor estaba allí y le dijo: Si andas en Mis caminos, y guardas Mis ordenanzas, también tú gobernarás Mi casa"

Es un mensaje de ESPERANZA para nuestro tiempo.

¿Quires ser un tizón arrebatado del incendio, restaurado por el amor y la misericordia del Señor? o dejarás que todo lo que eres y hagas sobre esta tierra, se convierta solo en cenizas, para desaparecer y no dejar huellas sobre la faz de la tierra.

UN TIZÓN ARREBATADO DEL INCENDIO



lunes, 23 de enero de 2017

FELICIDAD COMIENZA CON FE

FELICIDAD COMIENZA CON FE  "Una reflexión en el camino"
Por Guillermo Avila


Muchas personas piensan: ¿Cómo podría ser feliz si la vida ha sido tan injusta conmigo?

Bajos ingresos, sin trabajo, me siento rechazado, enfermo, mi esposo(a) no me entiende, problemas familiares, etc.
¿Cómo podría yo ser feliz?

¿Esa forma de pensar aportará a mi felicidad? Por el contrario la destruye y la aniquila.

La felicidad no depende de factores externos, los cuales pueden ser interminables en la vida, y están siempre en proceso de cambios.

La felicidad es una decisión personal, donde yo debo decidir ser feliz, es una actitud frente a la vida, independiente a todas mis circunstancias.

Tú puedes decidir ser feliz, y ser feliz aún estando enfermo, ante presiones económicas, o que te hayan humillado.

Todas esas son experiencias que la vida nos ofrece, para perfeccionar nuestra felicidad, pues a través de ellas aprendemos a amar, a perdonar, aceptar y comprender a los demás, y evitar de esa forma aquellos factores que en otro tiempo nos impedían ser feliz.

La revelación de Dios en su Hijo Jesucristo, me hace entender que yo no soy mejor que nadie y no merezco en mi mismo nada, y que Él, solo Él es la Fuente que inspira y sustenta mi FELICIDAD.

Su revelación nos permite ver lo maravilloso de su Propósito para nuestras vidas y cada experiencia que la vida nos ofrece, se transforma en el medio mediante el cual  Él perfecciona a su Hijo en mi.

La felicidad es una actitud frente a la vida, que nace y se sustenta en la fe del hijo de Dios, como un fruto de su Espíritu en nosotros. Fue el testimonio del apóstol Pablo frente a tan adversas circunstancias, y desde donde pudo decir: ¡REGOCÍJENSE, REGOCÍJENSE EN EL SEÑOR SIEMPRE!

FELICIDAD COMIENZA CON FE


sábado, 7 de enero de 2017

AL SEÑOR HE PUESTO DELANTE DE MI

"AL SEÑOR HE PUESTO DELANTE DE MI" Una reflexión en el camino
Por Guillermo Ávila



"Al Señor he puesto siempre delante de mi. Porque está a mi diestra, no seré confundido"
Salmo 16:8

Siempre la vida nos expondrá a situaciones difíciles que no siempre estarán en nuestro control; removerán nuestros cimientos, y más de una vez quedaremos tirados sin poder levantarnos.

Son situaciones que nos recuerdan que somos hombres y no Dios.

Cuando tenemos que comenzar una nueva etapa en la vida, no sabemos a que situaciones quedaremos expuestos en el proceso, y si sólo dependeremos de nuestras propias fuerzas y recursos, no será fácil mantenerse firme expuestos a presiones y potestades espirituales de maldad mayores que nuestras fuerzas.

¿Qué valiosas son las oraciones de quienes nos aman a nuestro favor frente a las adversidades de la vida? Aún en nuestra incredulidad.

Pero que valiosa es la fe de los hijos de Dios, que bajo la cobertura de su Padre Celestial, no estarán nunca solos y desamparados. Él inspirará su fe y confianza en sus promesas, y no quedarás expuesto a la suerte y circunstancias.
Su Padre en su amor hará que TODAS LAS COSAS, aún aquellas incomprensibles a su razón, le conducirán al cumplimiento de su maravilloso Propósito.

Tú no tendrás el control en muchas de ellas, pero Él, que gobierna sobre todas las cosas conducirá tu vida y destino en su voluntad.

Fue la fe del Salmista David rey de Israel, llamado por Dios sobre su pueblo, quién viviría difíciles momentos en su proceso de formación para ser rey. De Él son estas palabras;

"Al Señor he puesto delante de mí, porque está a mi diestra no seré confundido"

El no estaba solo, el Señor era su pastor y confiaba que nada le faltaría, aunque tuviera que cruzar por valles de sombra y de muerte, donde Él no pudiese ver ni entender con sus sentidos, no tendría temor. Su Padre, su Pastor, confortaría su alma y haría que TODAS LAS COSAS redundarán para bien, para el cumplimiento del Propósito al que había sido llamado.

No quedaría a la deriva, no sería confundido, porque había puesto al Señor delante de El.

Si necesita provisión, el Señor será su proveedor.
Si necesita fortaleza, el Señor le dará sus fuerzas.
Si necesita salud, el Señor será su sanador.
Si necesitara paz, el Señor será su consolación.
Si necesita sabiduría, el Señor sería su guía.

¿Y tú?
¿A quién has puesto delante de ti?



viernes, 6 de enero de 2017

TIENES QUE SER COMO UN NIÑO

UNA REFLEXION EN EL CAMINO: “Tienes que ser como un niño”
Por Guillermo Ávila

“De cierto os digo que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él” Marcos 10:15

Jesús expresó estas palabras con mucha indignación al ver que sus discípulos reprendían a quienes traían y le presentaban niños para que los tocara y los bendijera. Jesús les reprendió, y tomando a esos niños en sus brazos les expresó estas palabras:

“De cierto os digo que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él”

Los niños son libres, puros y sanos de corazón, no tienen ataduras, ellos pueden disfrutar la vida, sin afanes y hacer de ella un juego, no tienen impedimentos para creer, para hacer amigos, para dejarse amar y agradar a los demás. Sólo cuando van creciendo y van aprendiendo del mundo que les rodea, ellos aprenden a defenderse, a competir y a luchar contra los demás, es el modelo de vida que los adultos les presentamos.

El apóstol Pedro exhorta a los nuevos creyentes a tener conciencia de que “Fueron rescatados de su vana manera de vivir, la cuál recibieron de sus padres”

Que gran responsabilidad tenemos los adultos de mostrar un modelo de vida de fe y amor, donde los niños puedan crecer conforme al Propósito de Dios.

El contexto de las palabras de Jesús en el evangelio de Marcos capítulo 10, nos muestra como la generación adulta había perdido la actitud de niño, tan necesaria para entrar y disfrutar del reino de Dios, veamos este contexto:

PRIMERO.- Adultos con sus conciencias cargadas de culpa, preguntan a Jesús, si era lícito al hombre repudiar a su mujer, exponiendo como argumento el testimonio de Moisés quien había permitido dar carta de divorcio y repudiar a su mujer frente casi a cualquier cosa.
Jesús respondió: “Por la dureza de vuestro corazón Moisés escribió este mandamiento, pero al principio de la creación, no fue así” 
No fue ese el diseño de Dios.

¿Cuántas cosas Dios ha debido soportar a los hombres por la dureza de su corazón?
¿Cómo busca el hombre resquicios legales para eludir su responsabilidad delante de Dios?
¿Cómo busca el hombre justificar su pecado, aliviar su conciencia, para finalmente satisfacer su propio corazón?
Indudablemente el hombre creció y dejó de ser como un niño.

SEGUNDO.- Un joven rico se acerca a Jesús buscando ser confirmado en el camino de la vida.
Maestro bueno, he guardado los mandamientos desde niño, ¿Qué me falta?
Era un hombre exitoso en la vida, pero con una profunda necesidad espiritual, la respuesta de Jesús a su necesidad fue:
“Vende todo lo que posees, dalo a los pobres, y luego sígueme tomando tu cruz”
El amor al dinero, y la seguridad que este le brindaba, fueron un freno, y este hombre a pesar de su juventud no estaba dispuesto a perder.
Indudablemente había crecido, y ya no era como un niño.

TERCERO: Trayendo luz Jesús a sus discípulos y mostrándoles el camino al Padre, les anuncia nuevamente la necesidad de ir a la cruz y de rendir su vida.
Aún no terminaba de expresarles aquello, los discípulos se pusieron a discutir entre ellos quién sería el mayor, quién se sentaría a su derecha y quién se sentaría a su izquierda en su gloria.
La envidia, los celos, el buscar lo suyo propio, el querer sacar ventaja personal en desmedro de los demás, es propio de nuestra naturaleza humana desarrollada.
Indudablemente, los discípulos habían dejado de ser como un niño.

CUARTO.- Nuestro contexto termina con un acontecimiento totalmente distinto, que grafíca de una manera maravillosa la enseñanza de Jesús y la actitud de ser como un niño para entrar en el camino de la vida, y disfrutar del reino de Dios.

Es la experiencia del ciego Bartimeo, quien sentado junto al camino estaba, tal vez por muchos años mendigando, representando en ello nuestra pobre realidad humana apartada de Dios: Ciegos, junto al camino y mendigando.
Ciegos: sin poder ver la obra de Dios.
Junto al camino: observando de lejos y sin protagonismo en la obra de Dios.
Mendigando: viéndonos siempre como los más necesitados, los más pobres, sin tener mucho que dar.

Seamos testigos de cómo Dios obra en este hombre.

Bartimeo escuchó que Jesús pasaba por el camino. Bartimeo no necesitaba ver, sus oídos estaban abiertos para Dios (como un niño), por el oír viene la fe, es lo primero y lo más importante, pues ello le permitirá ver lo que nunca había visto y conocido.

La fe es Viva, hace reaccionar al hombre, lo hace orar, clamar, sin importar la adversidad y de quienes se opongan a ello.
Fue la misma experiencia de aquellos niños que se les impedía acercarse a Jesús para que les tocara y les bendijera.
¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Fue su clamor.

Su oración fue realista y conciente de su real condición y necesidad delante de Dios.

Es esa actitud que hace detener a Jesús y escuchar su clamor.
Es esa fe de niño, que aún sin ver, le hizo saltar, ponerse en pie, tirar su capa, que representa todos aquellos impedimentos que no nos permiten correr hacia Jesús, y postrarnos delante de él.

Bartimeo fue como un niño, creyó como un niño, confesó como un niño, corrió como un niño, se despojó de su capa como un niño, y vino a los brazos de Jesús como un niño.

Es esta actitud que mueve el corazón de Dios, es esta actitud que hizo que lo imposible se hiciera posible. 
Jesús le recobró su vista, pudo ver al Señor, pudo ver el Camino y pudo entra en el reino de Dios. 

UN FINAL FELIZ
Nuestro capítulo 10 de Marcos termina diciendo: Al instante recobró la vista, y seguía a Jesús por el camino.

TIENES QUE SER COMO UN NIÑO para experimentar, recibir su bendición, y seguir a Jesús.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

CAMBIAR EL MUNDO "Un Impacto a la conciencia"
Por Guillermo Avila




CAMBIAR EL MUNDO COMIENZA EN TU CORAZON

Si no has logrado cambiar a los demás, es una prueba de que esa no es tu función, deja que los demás se equivoquen. Ocupa tu tiempo y atención en mejorar y desarrollar tu propia vida, cambia  en tu corazón.
Evita tus propios errores y verdaderamente ayudarás a no equivocarse a los demás.